Chavismo disidente respalda críticas del exministro Rodrigo Cabezas

POLÍTICA · 18 FEBRERO, 2021 19:24

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Efecto Cocuyo @efectococuyo


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Rodrigo Cabezas, exministro de Finanzas de Hugo Chávez, le subió el tono a las críticas contra el gobierno de Nicolás Maduro. Para miembros del llamado chavismo disidente el economista no hace sino exponer las verdaderas causas de la crisis y alerta a la izquierda democrática que en Venezuela «hay un gobierno de derecha«.

El hoy profesor de la Universidad del Zulia publicó el 15 de febrero una carta dirigida a la izquierda democrática del mundo y que tituló: “Venezuela: el sonido del silencio de las víctimas o la coartada antiimperialista de los victimarios”.

En el escrito de siete páginas hace duros señalamientos contra el Ejecutivo y menciona los errores que a su juicio viene cometiendo Maduro desde que llegó al poder en 2014. Entre ellos, poner a militares «inexpertos» al frente de empresas básicas y acabar con la institucionalidad del país.

 «No es un gobierno de izquierda»

 «Desde la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución hemos expresado en diferentes oportunidades, incluso internacionalmente que el gobierno de Maduro no es un gobierno de izquierda, mucho menos socialistas; pero es que tampoco son chavistas en el sentido de los planteamientos de Hugo Chávez», acusa el también exministro de Energía Eléctrica Héctor Navarro.

Para el profesor universitario, el alerta de Cabezas a la izquierda democrática tiene como intención que los movimientos de izquierda se quiten la venda de los ojos, algo que a su juicio ya está ocurriendo.  «Como el cuanto aquel – afirma – el rey está desnudo«.

Menciona como evidencias de ello, lo que califica como  «políticas entreguistas al gran capital», el empobrecimiento de la población, las violaciones a la Constitución, de los derechos humanos y el hecho de desmarcarse de antiguos aliados de izquierda como el Partido Comunista de Venezuela (PCV).

«Lo primero que se pone de manifiesto en el documento es la orfandad en que se encuentra nuestro país por la incapacidad técnica y gerencial de quienes han tenido en sus manos y tienen, la responsabilidad de las principales empresas venezolanas productoras y de servicios que ahora intentan privatizar», expresa en declaraciones a Efecto Cocuyo.

En la mencionada Plataforma acompañan al también exministro de Educación de la administración del fallecido líder otros ex altos funcionarios como Ana Elisa Osorio, exministra de Ambiente, además de miembros de la sociedad civil de diversas tendencias políticas.

Navarro comparte y destaca una frase de Cabezas que le pareció lapidaria: “Venezuela vive una catástrofe ética. Esto no es ninguna revolución. El capitalismo venezolano es ahora más desigual, inequitativo, improductivo y corrupto”.

Sobre las violaciones de derechos humanos, coincide con Cabezas y los organismos internacionales de DD. HH., que no pueden ser aceptables,  «ni defendibles» , desde el punto de vista de una propuesta humanista, sostiene, como la del socialismo.

«Al proyecto socialista venezolano, parte del proyecto de liberación de la humanidad, simplemente lo traicionaron quienes hoy detentan el poder en Venezuela, pero la humanidad, si quiere sobrevivir al desastre mundial, tendrá que plantearse otros caminos de liberación, de construcción del socialismo verdadero, humanista y libertario y aquí tendremos que hacer la parte del trabajo que nos corresponde», reflexiona.

Fuerzas policiales, militares y colectivos: «la base de Maduro»

 En su texto, Cabezas señala enfáticamente que el  «proyecto del socialismo del siglo XXI fracasó» y que ha derivado en  «un gobierno que hace rehén a su propio pueblo a partir de la coerción militar-policial-clientelar».

Carlos Hurtado, coordinador general del Movimiento de Renovación Nacional (que agrupa a algunos miembros de la antigua Clase Media Socialista), expresa que pese a tener diferencias con los  «exministros de Chávez» por no encender las alarmas a tiempo sobre el rumbo que tomaba el país, comparte lo expresado por el economista: las fuerzas militares y de seguridad, con el agregado de los colectivos, son la base para que Maduro se mantenga en el poder.

 Ello para evitar, agrega, un estallido social similar al 27 y 28 de febrero de 1989. Ese Caracazo, recuerda, que Chávez usó como antecedente y justificación del alzamiento militar del 4 de febrero de 1992.

 Hurtado rompió con el Psuv en 2014, cuando apenas Maduro se iniciaba en Miraflores. Lo acusa de aprovecharse de la crisis para someter al pueblo, lamentablemente ayudado, cuestiona, por las sanciones económicas promovidas por la administración de Donald Trump. Esto, explica, porque le sirvieron de  «excusa perfecta» para culpar de todos los males del país al bloqueo. Y si el pueblo protesta, acota, se le elimina los beneficios de alimentación y bonos.

 «No tiene sentido que llamen a esto proceso revolucionario socialista. Eso no va a existir más nunca en el país. Chávez llegó hasta donde pudo pero no lo logró y Maduro terminó de pulverizar lo poco que se intentó. Ahora dicen que van a impulsar lo del poder comunal, pero es solo un discurso para darle ánimos a un sector que todavía los apoya y hacerles creer que el proyecto es viable y que se puede salvar», asevera.

 Advierte que en lo económico se esperan  «sorpresas» y que la administración de Maduro entró a una fase en la que no le conviene tener al lado a una izquierda crítica, a la que el mismo Chávez, asegura, se ocupó de debilitar.

 «Rendición del proyecto chavista»

 Al referirse al tema de las sanciones económicas, Cabezas señala que las medidas llegaron cuatro años después de  «que la más espantosa crisis macroeconómica y humanitaria de Venezuela» comenzara en 2014, bajo plena responsabilidad del gobierno de Maduro. Ello explica, a su juicio, por qué países bloqueados como Cuba, Irán y Corea del Norte no han tenido hiperinflación o desnutrición infantil.

 El secretario general del partido Patria Para Todos (PPT) Rafael Uzcátegui y Hurtado, coinciden en que las sanciones económicas no son la causa de la debacle del país, como expresa Cabezas, pero sí empeoran la situación.

 «El cerco de EEUU era algo anunciado, venía pero nos preparamos para esas medidas. Se requería que el gobierno tuviera una dirección con altísima moral y ética y la ausencia de eso tiene que ver con el colapso de las industrias básicas, con la designación de funcionarios que no eran probos y que las usaron para enriquecerse, con que no se usó la renta petrolera para producir. Las sanciones aprovecharon la fragilidad económica que ya existía» sostiene Uzcátegui.

 En declaraciones a Efecto Cocuyo, señala que otra consecuencia de no impulsar la producción nacional y de estatizar empresas por capricho, son las privatizaciones que ahora adelanta Maduro. Asegura que al respecto, es tanto lo que Miraflores oculta que  «le estorban»  las críticas de los factores de izquierda.

 «La privatización es la rendición del proyecto chavista, es un acto de rendición de Maduro a nombre de un chavismo, porque hay varios, el chavismo revolucionario, popular, pero también de derecha, conservador, aliado a Fedecámaras, de empresarios, hay un chavismo que se hizo rico, una burguesía revolucionaria que implementa peores políticas neoliberales que las de Carlos Andrés Pérez«, fustiga.

La «falsa izquierda» 

 El PPT que dirige Uzcátegui fue intervenido por el Tribunal Supremo de Justicia en agosto de 2020 e impuso una junta ad hoc, encabezada por la diputada elegida el 6 de diciembre Ilenia Medina. Esto a raíz de que el PPT junto con Partido Comunista de Venezuela (PCV), decidieran romper la alianza electoral con el Psuv para las parlamentarias.

Sus dirigentes han sido señalados desde Miraflores y la Asamblea Nacional con mayoría Psuv, de  «falsa izquierda», aliada con intereses  «imperialistas».

 El PPT de Uzcátegui y el PCV junto a otras ocho organizaciones del chavismo disidente conforman la Alternativa Popular Revolucionaria (APR).

«La falsa izquierda puede ser Maduro. Tiene que ver con lo que esconde, cuántas empresas han privatizado, cuáles son, qué pasó con Movilnet, dónde están los contratos y bajo qué condiciones se otorgaron. La AN debería estar exigiendo esa información en lugar de apoyar la Ley Antibloqueo, son las preguntas que les molestan que haga la izquierda», expresa.