El Gobierno de Nicolás Maduro anunció este martes una nueva fase de su despliegue militar en todo el país, para afrontar las que considera como «amenazas imperiales», en referencia a EE.UU., país que mantiene una operación naval y aérea en el mar Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
En un comunicado firmado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, se informa de que el despliegue se inició este martes a las 04:00 am hora local y terminará el miércoles 12 de noviembre.

Incluye «medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos (sic)», así como sistemas de armas, unidades militares, la Milicia Bolivariana, órganos de seguridad ciudadana y comandos para la defensa integral, de acuerdo con el ministro de Defensa.
De igual manera, indica el comunicado, se «activarán completamente los Órganos de Dirección para la Defensa Integral (ODDI) en todos los estados y entidades federales y municipales, a fin de llevar a cabo las coordinaciones interinstitucionales y populares necesarias para garantizar el soporte multisectorial que requiere la movilización nacional».
En el comunicado se explica que estas maniobras forman parte de «una fase superior del Plan Independencia 200», el despliegue militar que el chavismo activó el pasado septiembre en defensa del territorio.
Desde agosto y en respuesta a las que denuncia como «amenazas» en contra de la nación, el Gobierno ha convocado a los venezolanos a movilizaciones y a jornadas tanto de alistamiento en la Milicia como de adiestramiento, con el fin de fortalecer la llamada «fusión popular-militar-policial» y mejorar el sistema nacional de defensa.
Estados Unidos mantiene un despliegue militar en el Caribe, cerca de Venezuela, que comenzó en agosto bajo el argumento de combatir el narcotráfico y actualmente se considera el más grande de la historia del país norteamericano desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991), según un estudio de expertos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Miraflores ha denunciado que la presencia militar estadounidense es un plan para propiciar un «cambio de régimen» e imponer una autoridad «títere» con la que Estados Unidos pueda «apoderarse» de recursos naturales venezolanos, principalmente el petróleo.
Nota realizada con datos de la agencia EFE y comunicado de la Fanb

