Convertir a las regiones en potencias agroindustriales, acabar con la delincuencia, eliminar las colas, entregar viviendas, arreglar carreteras, satisfacer el suministro de agua y otorgar becas, son algunas de las promesas que han hecho los candidatos a la Asamblea Nacional en el período de precampaña para las legislativas del 6 de diciembre.
A esto se suma la apariciones públicas en actos del Ejecutivo, nacional o regional, inauguraciones de obras públicas, jornadas de salud gratuitas, entregas de balones y hasta de pocetas como parte de la larga lista de irregularidades denunciadas por diversos sectores en las que han incurrido diversos candidatos.
El artículo 187 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela explica cuáles son atribuciones de los parlamentarios, entre ellas están legislar, proponer enmiendas y reformas constitucionales, ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, decretar amnistías, discutir y aprobar el presupuesto nacional y autorizar créditos adicionales.
Francisco Coello, sociólogo y profesor de la UCAB, explicó que este comportamiento de prometer desde viviendas hasta carreteras es producto del exceso de los candidatos en su afán por conseguir votos. Sin embargo, aclaró que la gente debe aprender a asumir la responsabilidad de sus palabras y estas prácticas populistas solo contribuyen a crear más miseria.
A su juicio, incurrir en estos métodos es parte de la concentración del poder en un modelo inviable, puesto que las instituciones han perdido su autonomía y han permitido el ventajismo. Explicó que regalar bienes no se traduce en votos, porque nada puede sustituir el trabajo político.
Rescató que legislación en temas de seguridad, leyes como el primer empleo juvenil que no ha tenido ninguna repercusión pública, derogar leyes que controlan a la iniciativa privada, fungir como contralores de la buena inversión del patrimonio de la nación, sirven de mecanismos para atender el colapso económico y la inseguridad.
Para la analista política Mariana Bacalao, Venezuela está sumida en una crisis. Consideró que en el caso de los candidatos oficialistas, recurren a estas prácticas de regalar todo lo que puedan porque “se encuentran perdidos y no pueden desprenderse del hecho que por 17 años han sido Gobierno”.
Aclaró que, sin importar la tendencia política, cualquier entrega debe hacerse con el patrimonio propio del candidato o fondos para su campaña que debe fiscalizar el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Tanto Coello como Bacalao coincidieron que existe inequidad en la competencia electoral. En ese sentido, insistieron que no es la primera vez que los candidatos obran fuera de sus competencias.
Foto: Crónica Uno

