Al sancionar por unanimidad la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos este 29 de enero en el Parlamento, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, aseguró que Venezuela “avanza hacia la prosperidad”.
La reforma que afecta a 34 artículos se produce en el contexto del tutelaje de Estados Unidos sobre el interinato de Delcy Rodríguez y un acuerdo petrolero entre ambos países —de lo que el chavismo poco habla— que permite a Washington supervisar una cuenta de Venezuela en Catar con ingresos petroleros, de acuerdo con el secretario de Estado, Marco Rubio.
Antes de que la secretaría de la Asamblea Nacional (AN) leyera el informe para la segunda discusión de la reforma parcial, el diputado y presidente de Fedeindustria, Orlando Camacho, aseguró que los cambios fueron consultados en varias zonas del país y que se recibieron 120 propuestas.
“Esta ley va a cambiar la economía del país; será un pilar de transformación para el futuro de Venezuela”, aseguró, para dar paso a la aprobación artículo por artículo del instrumento propuesto por el Ejecutivo encargado.
Lo bueno y lo malo
“Esta es una sesión histórica en el marco de la crisis, porque la discusión de esta ley afecta de manera directa a los venezolanos (…) Marcará, para bien o para mal, los próximos 50 años. Esta ley implica la liberación de las telarañas mentales del estatismo, buena noticia. Venezuela entra 27 años tarde a la competitividad internacional; se benefician las petroleras y esperamos que a otros sectores de la vida nacional”, expresó el diputado Antonio Ecarri, por el grupo parlamentario Libertad, que votó a favor de la reforma.
“Lo malo de esta ley”, advirtió en nombre de los diputados de Lápiz, Un Nuevo Tiempo y Unión y Cambio, es que deja “el tumor de la discrecionalidad”, que, recalcó, ha dejado mucho daño y es una de las razones por las que ejecutivos de Pdvsa están presos en la actualidad.
“No es problema de nombres, sino de diseño; la discrecionalidad trae daños. La ley es un avance, pero crea a un nuevo zar del petróleo; 19 competencias tiene el ministro, un superministro, que dicta normas y distribuye regalías; si se aprueba, debe ser temporal”, planteó Ecarri.
Durante la primera discusión de la reforma parcial en Cámara, los factores fuera del chavismo salvaron el voto por desconocer a fondo el contenido de los cambios.
Impuesto “confiscatorio”
Otra observación que hizo Ecarri fue sobre el establecimiento de una alícuota de hasta 15% sobre los ingresos brutos correspondiente al impuesto integrado de hidrocarburos incorporado en la segunda discusión. El instrumento legal faculta al Ejecutivo a ajustarla con cada proyecto. Al respecto, el diputado también advirtió que la alícuota es “confiscatoria” y no estimula la inversión, por lo que propuso que se rebaje a 7%.
Planteó igualmente, lo cual fue acogido por la mayoría del chavismo, que al artículo 1 sobre el objeto de la ley que regula todo lo relativo a la exploración, extracción, recolección, transporte, almacenamiento, procesamiento, mejoramiento, refinación, industrialización comercial y aprovechamiento integral de los hidrocarburos, le fueran incorporados los términos de «transparencia, rendición de cuentas, protección ambiental y adecuación a la transición energética».
Los cambios son importantes, pero insuficientes para atraer grandes inversiones y desarrollar la industria petrolera nacional, advirtieron expertos consultados por Efecto Cocuyo. Lo que debe ocurrir tarde o temprano, enfatizaron, es la sanción de una nueva ley y la reinstitucionalización del país.
La reforma parcial mantiene una regalía base de 30% para el Estado por los volúmenes de hidrocarburos extraídos, pero establece que puede bajarse hasta 0% en contratos con privados y en empresas mixtas (en primera discusión era hasta 15%) en caso de que se demuestre que un proyecto de explotación de un yacimiento no es económicamente explotable con la regalía de 30% para el Estado, lo cual puede ser revertido si los precios del crudo suben.
El pasado 13 de enero, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que EEUU y Venezuela cerraron una primera venta de 31 millones de barriles por 500.000 millones de dólares, de los cuales el país recibió 300 millones de dólares, vía Qatar, que se han usado para estabilizar el mercado de divisas. Trump aseguró este 22 de enero que el crudo recibido desde Venezuela alcanza más de 50 millones de barriles de petróleo.
La sesión culminó con la invitación de Jorge Rodríguez a recibir una marcha de trabajadores petroleros en respaldo a la reforma legal, que el Partido Comunista de Venezuela (PCV) ha advertido: desmantela la soberanía petrolera que el chavismo tanto dice defender.
