Almagro: Tienen que cesar las acciones homicidas de los paramilitares en Venezuela

POLÍTICA · 13 ABRIL, 2017 18:56

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Laura Weffer Cifuentes


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Como si se tratara de una estrella de rock. Así reaccionaron los venezolanos a la llegada del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro a la alcaldía de Doral, Florida, en Estados Unidos.

Gritos, aplausos, fotos y más gritos ocasionaron la presencia del diplomático, quien este jueves 13 de abril recibió la Orden del Exilio, de manos de José Antonio Colina, presidente de la asociación Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio  (Veppex).

Sin embargo, el discurso del homenajeado estuvo lejos de una edulcorada balada de amor. Sus palabras duras, emplazaron al gobierno venezolano a detener la represión y la actuación fuera de la ley. «Tiene que cesar ya la represión en Venezuela. Tienen que cesar ya las acciones criminales por las fuerzas llamadas del orden, pero son las fuerzas del caos y de la destrucción del país. Tienen que cesar ya las acciones homicidas de los paramilitares que se esconden en el nombre de colectivos. Tiene que cesar ya toda muerte en Venezuela, esas muertes injustas en la búsqueda de la democracia de un país que ya la tendría que tener asegurada».

Mientras los asistentes al acto levantaban la bandera tricolor, el uruguayo calificaba  el actual sistema político venezolano como autoritario: «La persecución política es pan de cada día. Existen cada vez más presos políticos en Venezuela. Las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia consolidaron lo que ya estaba en los hechos: un quiebre democrático, un atentando a la constitucionalidad en Venezuela».

Y la suma de estos factores: represión e inhabilitación de candidatos; para él son ejemplos «de acciones propias de una dictadura… Hoy en Venezuela no hay libertades políticas, no hay independencia entre los poderes del Estado. No existe el acceso ni el ejercicio del poder conforme al estado de derecho. No existe probidad republicana, no existe transparencia.».

El diplomático no se ahorró ni un elemento para hacer el inventario de la crisis del país. Recordó que hay una escasez de medicamentos y equipos médicos de 80 por ciento ; una deuda externa de 13 mil millones de dólares equivalente a 6 años de exportaciones de petróleo; un 85 por ciento de la población afectada por la malnutrición y niveles de pobreza en 76 por ciento. «Y niveles de corrupción incomparables en el resto del continente».

Almagro ha mostrado en reiteradas ocasiones, su interés especial por Venezuela. Al punto de que Juan Carlos Bermúdez, alcalde de Doral, le invitó a que recordara que hay otras causas. Pero el mensaje del orador tenía un destinatario claro:

«Sufro como cada uno de los venezolanos que están acá y los que están allá. Un régimen que tiene las manos manchadas de sangre. Un régimen que se ha cobrado vidas en el acto más supremo de injusticia, porque la vida definitivamente no es una moneda a cambio de nada. La vida cuando se pierde en la lucha por la libertad, definitivamente demuestra los niveles de injusticia y de tiranía que existe en el país».

Durante el acto, se le impuso la orden Rómulo Betancourt y recordó que el número de venezolanos solicitando asilo por razones políticas sigue aumentando. De acuerdo con las cifras que presentó, en  2016, 18.155 venezolanos presentaron solicitudes de asilo, un 150 por ciento más que 2015 y seis veces más que en 2014.

«Cada uno de nosotros tiene que alzar su voz. En el exilio, en las organizaciones internacionales, en todos los gobiernos de la región. No se le puede pedir al régimen el menor sentido de impunidad respecto a los crímenes que está cometiendo contra su nación, contra su pueblo, el verdadero soberano del país» concluyó el diplomático.

Acto seguido le regalaron un cuadro con la bandera venezolana, pero con 7 estrellas y un dibujo a lápiz con su rostro. Algunos gritos de «ayuda»a se escapaban de los asistentes. Una de ellas con el tricolor pintado en la cara, otra con una gorra y otro, luchando para tomarse una foto con Mitzy Capriles, esposa del alcalde, Antonio Ledezma, quien asistió en calidad de invitada.

Al final, Almagro no dio declaraciones ni ofreció mayores detalles de los pasos que vendrían dentro de la OEA. Entre aplausos y empujones de sus seguidores que luchaban por tomarse una selfie con el hombre del momento, agentes de seguridad lo escoltaron hacia afuera. Lejos de sus fans.

Aquí puede ver  la intervención de Luis Almagro