OPINIÓN · 9 MARZO, 2019 09:18

Los hombres de Roma

Ver más de

Leoncio Barrios | @Leonciobarrios

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

A las mujeres, en su día

En el imaginario latinoamericano, México es la cuna del machismo como lo es de Juan Charrasqueado.  Machismo es la manifestación radical de la masculinidad expresada en el ejercicio del poder, la fuerza, la violencia, la atracción por las mujeres a través de su desprecio.  El comportamiento masculino más alejado de lo femenino.

Ese cine mexicano era el casi único que se veía en las pantallas de Latinoamérica y el Caribe a mediados del siglo pasado y reforzaba el machismo sembrado en la cultura de estas tierras.

Los galanes de cine mexicano, bigotudos, bien plantados, pantalones ajustados para acentuar la masculinidad, seductores de cuanta mujer veían, fueron modelos para varias generaciones de hombres latinoamericanos y del Caribe.

Y, como una paradoja, es a través de una película mexicana – Roma, la de Cuarón –  que, recientemente, hemos visto un cierto desdibujamiento de esa expresión de la masculinidad.  En ella, el macho admirado, protagonista, centro del mundo, como lo fue Pedro Infante, Jorge Negrete y hasta disimulado, en personajes como Tin Tan y Cantinflas, casi no se ve.

La historia de Roma gira en torno a mujeres, como suele ser la vida doméstica en el mundo.

En Roma, los hombres son personajes de segunda, a pesar de ser ejemplo del machismo cotidiano: un padre ausente, un Don nadie, y otro padre, abandonante, no comprometido.  Ambos  aborrecibles, como los que son así en la realidad.

El padre de la familia protagonista en Roma, poco aparece. Es como un pelele, hasta físicamente. Sin gracia, sin fuerza, ausente aunque estuviera allí.  La cabecera de la mesa, destinada tradicionalmente al padre de familia, en esa casa, la ocupan mujeres. También están ellas a cargo de las decisiones cotidianas, como en la vida real.

“Los voy a acusar con  su papá, ya van a ver”, dice la madre a los hijos por su mal comportamiento y esa frase, esa amenaza, que alude a una supuesta autoridad masculina es solo un decir, un deseo de tener su apoyo.  La ausencia de ese padre o su debilidad no permite consumar el deseo.  La madre en Roma lidia con todo lo del hogar y con sus obligaciones profesionales, como la mayoría de las madres en Latinoamérica, en el mundo.

La presencia de los hombres en esa historia es efímera.  Ellos se van, desaparecen.  Siempre tienen algo más importante que hacer, dejándole la pesada carga cotidiana a las mujeres,  como todavía lo hacen muchos.

A pesar de los avances en cuanto al compartir obligaciones domésticas que se han logrado en los últimos años, la crianza de los hijos e hijas sigue estando, casi exclusivamente, a cargo de mujeres.  Los hombres en Roma, a través del simbolismo de la banda marcial o las artes marciales, se la dejan a ellas.

Y, por supuesto, en Roma, una historia ambientada en la mitad del siglo pasado, predomina el estereotipo femenino que también el cine mexicano, como el de cualquier otra parte del mundo, ha reforzado desde su aparición: la mujer sumisa, dependiente, torpe, abnegada, paridora, acosada.

Las mujeres en la conducción

¿Las mujeres al volante? ¿Disparando? No, eso no. ¡Son un peligro! «Eso es de hombres», es aún creencia extendida. Un poco menos que por aquellos tiempos pero persiste. A pesar de que, en la cotidianidad y otros espacios sociales, ellas sepan tomar decisiones, actúen en consecuencia, resuelvan. 

Las dos mujeres protagonistas de Roma quedan abandonadas y con ellas las crianzas.  Una a través de la infidelidad, el marido la menosprecia, y la otra, porque el macho “no da razón”, la menosprecia.   Los machos de siempre, pues.

“Estamos solas, siempre estamos solas”, le dice la patrona a la empleada.  Igualadas en el sufrimiento por el abandono de sus hombres. Esa, me parece, es la frase lapidaria, central del discurso del género y del desamor en las parejas que vimos en Roma, aunque, paradójicamente, Roma, al revés, se lea amoR.

 

* * *

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores

 

ESPECIALES · 25 SEPTIEMBRE, 2021

Qué pasa en la frontera sur de Estados Unidos

Texto por Ivan Reyes | @IvanEReyes

ESPECIALES · 4 SEPTIEMBRE, 2021

Salud sexual en Venezuela: guía para jóvenes

Texto por Albany Andara Meza | @AlbanyAndara

ESPECIALES · 28 AGOSTO, 2019

Informe Bachelet

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

ESPECIALES · 29 JUNIO, 2021

#PandemiaEnVenezuela

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 15 MARZO, 2021

#UnAñoDePandemia

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 20 FEBRERO, 2021

Explosión Monagas

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

ESPECIALES · 4 FEBRERO, 2021

Cáncer en Venezuela

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

ESPECIALES · 7 NOVIEMBRE, 2020

INVESTIGACIÓN | Finanzas dispersas: el rompecabezas del Gobierno interino

Texto por Equipo de Investigación (*)

ESPECIALES · 5 JULIO, 2020

Civiles que hicieron historia

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 14 ENERO, 2020

INVESTIGACIÓN | Metro Dirección Colapso

Texto por María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

ESPECIALES · 17 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | 102 toneladas de droga esfumadas en manos del Estado

Texto por Cristina González | @twdecristina

ESPECIALES · 16 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Vargas: Tragedia y olvido

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 22 OCTUBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Infancia de luto

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Parir y nacer en la Venezuela del hambre

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Misses y santos

Texto por Ana Griffin y Reynaldo Mozo Zambrano

ESPECIALES · 15 JULIO, 2020

INVESTIGACIÓN | Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro

Texto por Julett Pineda y Edgar López

ESPECIALES · 30 MAYO, 2019

El amargo cacao venezolano: entre el delito y el asedio oficial

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

ESPECIALES · 1 JULIO, 2021

Venezolanos en el Río Grande

Texto por Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

OPINIÓN · 7 FEBRERO, 2023 05:40

Ganar un proceso electoral

En el alba de todo proceso electoral, las emociones pugnan por aventajar las razones que son fundamento político. Pero ¿cómo ganar un proceso electoral? Esta disertación no tratará de opacar la importancia que tiene la elección para la alternancia, tanto como para la consolidación de la democracia como sistema político de elaboración y toma de […]

OPINIÓN · 6 FEBRERO, 2023 05:30

¡Parecía un avión! ¿Globo espía en maracaibo?

Los residentes de Maracaibo tuvieron una visita bastante extraña durante la tarde de este 3 de febrero, asombrándose al ver una esfera blanca flotando en el cielo. La esfera se deslizó entre las nubes y brilló bajo el Sol. Los testigos refirieron que en «un principio parecía un avión, pero llamó la atención que estaba […]

OPINIÓN · 5 FEBRERO, 2023 05:30

Desinformación y despolitización en Venezuela

Venezuela ha vivido más de 20 años con una polarización política que ha distorsionado paulatinamente el flujo de información que circula desde adentro y desde afuera del país. En los primeros años, la politización fue un signo característico que abarcó amplios sectores poblacionales. Este fenómeno estuvo orientado en favor o en contra de quien ejercía […]

OPINIÓN · 4 FEBRERO, 2023 05:43

Palabra santa

El papa Francisco ha hablado sobre un tema muy importante. La verdad es que los Papas suelen valerse de los tabúes de la iglesia para hablar poco sobre temas terráqueos, prefieren los celestiales. El actual Papa tiene la peculiaridad de tratar temas que sus antecesores, inclusive, el recién fallecido Pontífice paralelo, han preferido omitir, como […]

OPINIÓN · 9 MARZO, 2019

Los hombres de Roma

Texto por Leoncio Barrios | @Leonciobarrios

A las mujeres, en su día

En el imaginario latinoamericano, México es la cuna del machismo como lo es de Juan Charrasqueado.  Machismo es la manifestación radical de la masculinidad expresada en el ejercicio del poder, la fuerza, la violencia, la atracción por las mujeres a través de su desprecio.  El comportamiento masculino más alejado de lo femenino.

Ese cine mexicano era el casi único que se veía en las pantallas de Latinoamérica y el Caribe a mediados del siglo pasado y reforzaba el machismo sembrado en la cultura de estas tierras.

Los galanes de cine mexicano, bigotudos, bien plantados, pantalones ajustados para acentuar la masculinidad, seductores de cuanta mujer veían, fueron modelos para varias generaciones de hombres latinoamericanos y del Caribe.

Y, como una paradoja, es a través de una película mexicana – Roma, la de Cuarón –  que, recientemente, hemos visto un cierto desdibujamiento de esa expresión de la masculinidad.  En ella, el macho admirado, protagonista, centro del mundo, como lo fue Pedro Infante, Jorge Negrete y hasta disimulado, en personajes como Tin Tan y Cantinflas, casi no se ve.

La historia de Roma gira en torno a mujeres, como suele ser la vida doméstica en el mundo.

En Roma, los hombres son personajes de segunda, a pesar de ser ejemplo del machismo cotidiano: un padre ausente, un Don nadie, y otro padre, abandonante, no comprometido.  Ambos  aborrecibles, como los que son así en la realidad.

El padre de la familia protagonista en Roma, poco aparece. Es como un pelele, hasta físicamente. Sin gracia, sin fuerza, ausente aunque estuviera allí.  La cabecera de la mesa, destinada tradicionalmente al padre de familia, en esa casa, la ocupan mujeres. También están ellas a cargo de las decisiones cotidianas, como en la vida real.

“Los voy a acusar con  su papá, ya van a ver”, dice la madre a los hijos por su mal comportamiento y esa frase, esa amenaza, que alude a una supuesta autoridad masculina es solo un decir, un deseo de tener su apoyo.  La ausencia de ese padre o su debilidad no permite consumar el deseo.  La madre en Roma lidia con todo lo del hogar y con sus obligaciones profesionales, como la mayoría de las madres en Latinoamérica, en el mundo.

La presencia de los hombres en esa historia es efímera.  Ellos se van, desaparecen.  Siempre tienen algo más importante que hacer, dejándole la pesada carga cotidiana a las mujeres,  como todavía lo hacen muchos.

A pesar de los avances en cuanto al compartir obligaciones domésticas que se han logrado en los últimos años, la crianza de los hijos e hijas sigue estando, casi exclusivamente, a cargo de mujeres.  Los hombres en Roma, a través del simbolismo de la banda marcial o las artes marciales, se la dejan a ellas.

Y, por supuesto, en Roma, una historia ambientada en la mitad del siglo pasado, predomina el estereotipo femenino que también el cine mexicano, como el de cualquier otra parte del mundo, ha reforzado desde su aparición: la mujer sumisa, dependiente, torpe, abnegada, paridora, acosada.

Las mujeres en la conducción

¿Las mujeres al volante? ¿Disparando? No, eso no. ¡Son un peligro! «Eso es de hombres», es aún creencia extendida. Un poco menos que por aquellos tiempos pero persiste. A pesar de que, en la cotidianidad y otros espacios sociales, ellas sepan tomar decisiones, actúen en consecuencia, resuelvan. 

Las dos mujeres protagonistas de Roma quedan abandonadas y con ellas las crianzas.  Una a través de la infidelidad, el marido la menosprecia, y la otra, porque el macho “no da razón”, la menosprecia.   Los machos de siempre, pues.

“Estamos solas, siempre estamos solas”, le dice la patrona a la empleada.  Igualadas en el sufrimiento por el abandono de sus hombres. Esa, me parece, es la frase lapidaria, central del discurso del género y del desamor en las parejas que vimos en Roma, aunque, paradójicamente, Roma, al revés, se lea amoR.

 

* * *

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores

 

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO

OPINIÓN · 7 FEBRERO, 2023 05:40

Ganar un proceso electoral

OPINIÓN · 6 FEBRERO, 2023 05:30

¡Parecía un avión! ¿Globo espía en maracaibo?

OPINIÓN · 5 FEBRERO, 2023 05:30

Desinformación y despolitización en Venezuela