“Volver a ser mamá siendo abuela” le toca a 51% de los que cuidan hijos de migrantes

LA HUMANIDAD · 1 DICIEMBRE, 2019 09:30

“Volver a ser mamá siendo abuela” le toca a 51% de los que cuidan hijos de migrantes

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo Fotos por Iván Reyes

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Marisol tiene 61 años y es abuela de Isabela, una niña de 7 años de edad. Vive en Monagas y desde hace aproximadamente 8 meses es la cuidadora de su nieta; la madre y el padre de la niña migraron a Perú en busca de mejores condiciones de vida.

“Volver a ser mamá siendo abuela”, dijo Marisol, quien ha dejado de trabajar como profesora de bachillerato para atender a Isabela. “He tenido que cumplir ese rol con ella, tengo que explicarle la situación, le explico que es difícil que no nos alcanza para el pan. Mi sacrificio es para que mi guaricha (como llaman a los niños en algunas zonas de Monagas) no le falta nada.”

En Venezuela, según estimaciones del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) al menos 943.117 niños fueron dejados atrás por sus padres migrantes. Uno de cada 5 niños fue dejado en el país con algún cuidador.

La mayoría de estas personas que fungen como cuidadores de los niños, niñas y adolescentes según el estudio realizado por Cecodap, son las abuelas y abuelos. En el 51% de los casos, ellos son los cuidadores de los niños dejados atrás por sus padres migrantes. La cifra se redujo un 4,4% con respecto al año 2018.

Marisol pensó que tendría una jubilación tranquila y no que tendría que pasar sus años de retiro cuidando a su única nieta. “Yo quería de repente viajar, conocer.  Ir a donde mi hijo y comprar lo que uno necesita para poder estar tranquila, eso es lo que esperas de la jubilación, no estar con esta incertidumbre; tenemos que vivir todos los días del que vamos a comer hoy”, dijo.

El estudio hecho por la ONG arrojó para el año 2018 que el 51.8% de quienes cuidan a los niños, niñas y adolescentes consideraban sentirse muy preparados para atender las exigencias que suponía el cuidado de los niños. Para 2019 ese estudió arrojó un descenso de la cifra; solo 31.4% de los encuestados  se consideran muy preparados. “Da cuenta de una mayor percepción de la complejidad que supone el cuidado de un niño, niña o adolescente”, dice el  documento.

Para 2019 Cecodap reveló que al menos 78,4% de los entrevistados en su estudio expresaron algún tipo de manifestación en el comportamiento emocional de los niños, niñas y adolescentes.

Esta conducta de la que habla el estudio de Cecodap la ha experimentado la nieta de Marisol. A Isabela le cuesta entender por qué sus padres están fuera del país. “Para mi nieta ha sido muy fuerte, dice que su mamá es mala, que la abandonó. Cuando habla por teléfono con su mamá le dice: yo no quiero que me mandes nada, quiero que estés aquí conmigo. Ella está acostumbrada a su mamá, a veces se despierta llorando porque quiere que su mamá se regrese”, contó Marisol.

En el informe, la organización señala que un 88,2% de los migrantes entrevistados reporta enviar remesas para cubrir la manutención de sus hijos.

El hijo de Yulica Araujo, de 65 años de edad, oriunda de Catia, migró a Perú hace dos años, la esposa del hombre le siguió los pasos y hace ocho meses se fue a Lima. Yulica se tuvo que quedar al cuidado de sus dos nietos una niña de 10 años y un adolescente de 16 años de edad.

“A mí me encanta cuidar a mis nietos pero cuando uno  tiene una cierta edad es difícil y cansón”, asegura Araujo.

La mujer comenta que los padres de sus nietos les envían entre ocho y 15 días dinero para la manutención pero que este dinero  no alcanza para mantenerlo. “Ellos siempre me mandan 500 mil bolívares pero con eso es poco lo que compro”, indica.

Según los datos recabados por Cecodap el 42,2% de los encuestados reporta que ha enviado entre 10 y 50  dólares  de remesas por niños.

“A mí no me ha afectado mucho (el cuidado de los nietos) porque los niños siempre están conmigo. Siempre los he cuidado a ellos (…) Yo quería viajar salir, otra vida mejor, cuando uno llega a esta edad lo que quiere es un descanso; pero Pa’ lante es pa’ allá”, dice resignada Yulica.

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