Vigilantes pasan “las de caín” resguardando las colas - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 18 AGOSTO, 2015 08:53

Vigilantes pasan “las de caín” resguardando las colas

Texto por Dayimar Ayala Altuve

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Punzones, picos de botella enrollados en paños y tubos de aluminio son algunos de los objetos que han decomisado en las colas del Bicentenario de Charallave. Los compradores los usan para la defensa mientras esperan para entrar, pero habitualmente como método de amedrentamiento a los cajeros y gerentes de la tienda. La Guardia Nacional actúa, pero generalmente son los servicios de vigilancia privada los que tienen la tarea del orden en las colas.

Carlos Méndez  trabajó por al menos un mes en el Bicentenario de Charallave. La remuneración era buena, casi Bs 15 mil por un turno de 12 horas y cuatro días de trabajo por dos de descanso. Lo que no le dijeron al contratarlo eran todas las vicisitudes y los riesgos que para su integridad personal significaba aceptar el puesto de vigilante. “Más de una vez me amenazaron, me decían que en algún momento tenía que salir de allí (del Supermercado) y que vería lo que me pasaría, solo porque no dejé que un bachaquero se coleara”.colas-para-comprar

Méndez relató que en el tiempo que estuvo trabajando vio como de una plantilla de 150 vigilantes, se habían ido unos 30 por las condiciones de trabajo. “Quienes más resisten son los vigilantes nocturnos quienes solamente deben lidiar con la llegada de la mercancía y sin embargo no les cumplen con el pago que corresponde a bono nocturno”, denunció.

En tan solo un mes que tuvo de trabajo, el ex vigilante vio como los primeros de la fila y los primeros en entrar escondían pollos debajo de los anaqueles para que otros que andaban con ellos los comprara, cómo a una cajera le rompieron un paquete de harina PAN en la nariz y golpizas entre los compradores.

Cuando la situación se sale de control son los efectivos de la Guardia Nacional los que tienen la potestad para actuar. Hacen detenciones de quienes intenten alterar el orden y en ocasiones han tenido que efectuar tiros al aire para dispersar escaramuzas. Su función es la de control.

Trascendió a través de un sargento, (resguardado bajo anonimato) que los Bicentenarios “críticos” son los que denominan grandes abastos: el de Plaza Venezuela (Distrito Capital), el de Charallave (Miranda), Valencia (Carabobo) y Maracaibo (Zulia). Puntualizó que no se le es permitida la represión con violencia, pero conoce de compañeros que, al verse en peligro, han actuado así.

“Es increíble cómo la gente brinca por encima de la fila de carritos, como se abalanzan sobre los productos sin importar a quien se llevan por delante. No les importa uniforme ni nada”, sentenció.

En la cola de Locatel de San Martín los empleados son los que deben organizar la cola y entregar los números para comprar. Son jóvenes en su mayoría y cuando llegan los productos regulados se deben respaldar unos a otros para evitar que la gente que espera les caiga encima.

“Mi trabajo es el de organizar la cola, no el de estar pendiente si alguien se colea o no, la gente que vea como se resuelve. Creen que el trabajo de uno es pelearse también por ellos. Eso no es así”, precisó Andrés Ramos, quien lleva poco tiempo trabajando en la red verde de farmacias.

En Farmatodo no hay personal extra para la vigilancia y la seguridad cuando llegan los productos regulados. Los trabajadores organizan a quienes van a comprar. Los establecimientos cuentan con 2 vigilantes en puerta que trabajan por turnos.