Universidades apelan a los aportes de sus egresados para mantenerse en pie - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 23 OCTUBRE, 2019 08:17

Universidades apelan a los aportes de sus egresados para mantenerse en pie

Texto por Margaret López | @Jamsg

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El presupuesto oficial de la nación para el próximo año aún no se presenta en público, pero las universidades ya saben que enfrentarán un déficit para su funcionamiento durante el venidero 2020. Los aportes de los egresados en el exterior y la optimización del uso de cada bolívar recibido por los ingresos alternativos es parte de su plan para mantenerse en pie.

“El miércoles pasado en el Consejo Universitario revisamos lo que nos llegó del presupuesto y solo se nos aprobó 9,8% de lo que solicitamos para el próximo año. En este 2019, el presupuesto solo nos alcanzó para el funcionamiento de enero” aseguró Amalio Belmonte, secretario de la Universidad Central de Venezuela (UCV), en medio del foro “Financiamiento de la Universidad en tiempos de crisis” celebrado este martes en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab).

A diferencia de otros años, las universidades públicas dan por descontado que la asignación presupuestaria que recibirán desde el Ejecutivo solo les alcanzará para los salarios de su personal (profesores, personal administrativo y obreros). Esto implica que todo el funcionamiento adicional tendrán que costearlo con nuevas estrategias para la recaudación de fondos.

Egresados al rescate

La creación de programas para fortalecer los lazos con sus egresados en el exterior y recaudar algunos fondos ha sido clave para el funcionamiento diario de las universidades, en especial para la dotación de laboratorios y los programas de investigación. Estados Unidos, España y Colombia aparecen como tres de las locaciones base para estos aportes que resuelven, incluso, puntos básicos para las universidades como los autobuses.

“Lo único que las universidades públicas no hacen es cobrar matrícula, porque todo lo demás se financia de forma privada. En nuestro caso, hablamos de una universidad que tiene dos sedes fuera de los centros urbanos y 82% de nuestra comunidad depende del transporte para llegar. Por eso, tuvimos que encontrar una forma de mantenerlo operativo”, detalló Mariella Azzato, vicerrectora administrativa de la Universidad Simón Bolívar (USB).

El inicio de las clases en la USB se dio con solo 26 unidades de transporte operativas, mientras que en el pasado se llegaron a tener 105 autobuses con una amplitud de rutas mucho más amplia. La estrategia que usaron en la USB fue pedir el apoyo a la comunidad de egresados que reside en el exterior para restaurar algunas unidades y volver a sacarlas a la calle.

Azzato detalló, además, que el presupuesto base de la USB se divide en 87% para el pago de los salarios, 5% para las becas estudiantiles, 7% para el mantenimiento de infraestructura y apenas 1% para la inversión académica.

La casa de Sartenejas, por ejemplo, cuenta con el apoyo de la “Asociación de Amigos de la Universidad Simón Bolívar” que opera en los Estados Unidos y desde allí recolecta fondos para distintos proyectos de investigación. Eso sin contar con otras iniciativas como el programa de compras solidarias  de Amazon Smile que permite recolectar un pequeño porcentaje de donación a la hora de hacer una compra en la plataforma del gigante electrónico.

La estrategia de pedirles aportes a los egresados es tan útil que no solo es usada por las universidades públicas. La Universidad Metropolitana (Unimet) o la propia Ucab también recurrieron a esa carta para encontrar fondos que ayuden a cuidar su infraestructura o comprar algunos equipos tecnológicos que requieren fuertes inversiones en dólares.

La Unimet pidió 25 euros como aporte mínimo en un reciente encuentro celebrado en Madrid. El evento no fue solo un cóctel de celebración sino que les permitió a los asistentes encontrarse con el rector Benjamín Scharifker y disfrutar de una presentación del humorista Laureano Márquez. Aunque el gran atractivo de la jornada para los egresados era la oportunidad de conectar con otros venezolanos residentes en España.

Las universidades venezolanas entendieron, como dijo en el foro el rector de la Ucab, Francisco Virtuoso, que “sin sostenibilidad, las universidades corren el riesgo de desaparecer. Nos tocará aprender la lección de que la sostenibilidad económica recia, fuerte, será la que nos va a permitir mantener la independencia, la autonomía, la libertad y la capacidad de
desarrollar a fondo todas nuestras posibilidades”.  

Foto principal: Manuel Sardá | Cortesía de la Universidad Católica Andrés Bello