78% de los zulianos padece inseguridad alimentaria grave, denuncia Codhez en su informe anual

LA HUMANIDAD · 1 JUNIO, 2021 17:23

Ver más de

Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
1
QUÉ CHIMBO

La situación crítica que se vive en el estado Zulia, al occidente de Venezuela, no ha hecho más que agudizarse durante la pandemia del COVID-19.

La entidad, que en el pasado fue una de las regiones petroleras más importantes del país, ahora vive una de las peores crisis humanitarias de su historia, según el informe anual presentado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez). 

Este 1 de junio de 2021, Codhez reportó que durante 2020 el 78% de los zulianos presentó inseguridad alimentaria grave. Es decir, no tuvo acceso a los alimentos necesarios para cubrir tres comidas al día.

“Pudimos verificar que desde enero hasta diciembre de 2020 hubo un incremento aproximado de 1.527% en los precios de los alimentos”, aseguró Loiralith Chirinos, coordinadora de Documentación de Codhez. 

De acuerdo con los resultados de las encuestas realizadas por la comisión en el municipio Maracaibo, la mitad de las familias de 15 de las 18 parroquias del mismo no pudo cubrir su alimentación. En 2 de cada 10 hogares no se desayunaba y en 1 de cada 10 no se cenaba. 

Así mismo, en 7 de cada 10 hogares, niñas, niños y adolescentes dejaron de tener una alimentación saludable. Debido a las medidas de cuarentena y cierre de instalaciones escolares, las y los estudiantes tuvieron poco acceso a programas de ayudas o comedores. 

“El año pasado se reportó el cierre de aproximadamente el 90 % de los comedores escolares. También tenemos conocimiento de que aquellos que quedaron funcionando bajaron la calidad de los alimentos”, expresó Chirinos. 

El informe sobre la Situación General de los Derechos Humanos en el Zulia no solo se centra en cifras alimentarias, también retrata la precaria calidad de vida de los habitantes y otros grandes problemas que ha tenido que enfrentar la región durante el último año.

Para 2020, en Zulia convivían alrededor de 4.750.807 personas, según el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad de los Andes. 

¿Cómo se vive la pandemia del COVID-19 en Zulia?

Codhez rechazó las medidas de restricción de circulación y la prohibición de venta de gasolina a la población zuliana, durante el estado de alarma que decretó el gobierno de Nicolás Maduro al inicio de la cuarentena, en marzo de 2020. 

“Esta medida es inconstitucional a todas luces, no tiene ningún asidero en el estado de alarma”, declaró Loiralith Chirinos. Además, indicó que la escasez de combustible no está relacionada directamente con la llegada del virus, sino que es una problemática visible desde 2019. 

Según el informe de Codhez, el personal sanitario zuliano denunció la falta de gasolina, un problema que les impedía llegar a sus puestos de trabajos en centros médicos. 

“Pudimos verificar el aumento de la venta ilegal de combustible. Cada litro por tres dólares”, afirmó Chirinos, quién se refirió a que la gente tuvo que buscar formas alternativas para movilizarse. 

Por otro lado, la prohibición de la venta de gasolina para las personas en general perjudicó la distribución de alimentos en diferentes zonas del estado. Esto causó que las familias zulianas redujeran su número de comidas al día.

Codhez también alertó que los médicos zulianos fueron de los más afectados por la pandemia, debido a la situación precaria de los hospitales de la entidad y a que no se les facilitaron los insumos necesarios para trabajar con pacientes con COVID-19.

Según la data de Médicos Unidos de Venezuela, a finales de 2020 Zulia era el estado con mayor número de profesionales de la salud fallecidos, contabilizando 65.

Ejecuciones extrajudiciales y atentados a la integridad personal

De acuerdo con los datos recogidos por Codhez, el epicentro de la violencia de fuerzas policiales en Zulia fue el municipio Maracaibo, donde se registraron 239 muertes de personas a manos de organismos de seguridad del Estado. En total, dentro de toda la entidad se contabilizaron 586 asesinados. 

Tan solo el Servicio de Investigación Policial del Estado Zulia
(Sipez) estuvo involucrado en 130 de estas muertes, mostró el informe. 

En el primer semestre de 2020, se detectaron 261 hechos violentos, de los cuales 257 fueron calificados como enfrentamientos con presuntos delincuentes por los cuerpos de seguridad de Zulia. En el resto no se especificaron circunstancias. 

De los hechos violentos de enero a junio de 2020 se produjeron 373 asesinatos de personas, en su mayoría jóvenes adultos, calificados por la policía como criminales.

Codhez manifestó su preocupación por las ejecuciones extrajudiciales que van en contra del derecho a la vida y los derechos civiles de los venezolanos. Igualmente, calificó la situación como “uso excesivo e injustificado de la fuerza pública”.

La emergencia humanitaria compleja

Además de los altos costos de los alimentos y la dificultad para acceder a ellos, los zulianos también padecieron problemas relacionados con la prestación de servicios públicos, demuestra el informe de Codhez. 

Después del apagón que ocurrió de forma masiva en Venezuela durante marzo de 2019, debido a una falla en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, la electricidad en Zulia ha presentado grandes fallas.

Los bloques de racionamiento y las interrupciones del servicio aleatorias siguen siendo recurrentes, según la comisión. 

“La dramática situación de los servicios públicos que se verifica en el estado Zulia se viene arrastrando de años atrás. El año pasado continuó el régimen de racionamiento. Hay sitios donde los racionamientos sobrepasaron 100 horas y tan solo en el mes de abril contabilizamos cinco apagones”, aseguró la coordinadora Loiralith Chirinos.

Sin embargo, el apagón de 2019 no solo afectó severamente al servicio de electricidad: el de agua potable brilla por su ausencia.

Codhez indicó que los ciudadanos deben trasladarse entre sectores cargando recipientes para llenarlos de agua, debido a que esta no llega en períodos de 15 días a un mes.

En algunas zonas de la Guajira, los habitantes tuvieron que beber agua no apta para el consumo humano, lo que es un enorme riesgo para la salud. Esto debido a que las cisternas de agua no se podían movilizar por las restricciones del combustible en Zulia. 

Respecto al servicio de gas doméstico, este no se encuentra en mejores condiciones, apuntó Chirinos. En nueve parroquias del municipio Cabimas, las familias se vieron en la necesidad de pagar recargas de bombonas en dólares, cuyos precios llegaron hasta los 20$. Aquellos que no podían costearlos, utilizaron leña para poder cocinar. 

“70% de las familias zulianas no cuenta con este servicio por tubería y el 80% no cuenta con recursos para comprar bombonas. Por esto se incrementó la práctica del uso de los fogones para cocinar alimentos”, dijo la coordinadora de Documentación de la comisión.

La crisis de los pueblos indígenas

Chirinos hizo énfasis en la situación que viven los pueblos indígenas venezolanos, ya de por sí ignorados por el Estado. 

“Los derechos de los pueblos indígenas han sido invisibilizados desde hace años por el Estado. Pero con la declaratoria de la pandemia esto se agudizó completamente. Efectivamente la región de la Guajira ha sido la más golpeada: la cuarentena ha traído la paralización de al menos el 80% de sus actividades diarias”, explicó. 

Recordó que el COVID-19 no es la única enfermedad alarmante en la subregión de la Guajira. También lo son el paludismo, la tuberculosis y el VIH. El informe de Codhez evidenció que solo pocos indígenas tuvieron acceso a los medicamentos que necesitaban para tratar estos padecimientos.

“La situación es bastante preocupante y continúa siendo desatendida por el Estado venezolano”, dijo Chirinos. 

Educación zuliana diezmada 

A inicios de 2020, Codhez notificó un 70% de ausentismo estudiantil y un 55% de deserción docente en los planteles educativos públicos de Zulia. Loiralith Chirinos manifestó que la modalidad remota no es posible en las circunstancias en las que se encuentra el estado. 

“Sabemos que para llevar a cabo esta modalidad son necesarias algunas cosas básicas: conectividad a Internet y fluidez en el servicio eléctrico. Además de contar con aparatos electrónicos. La mayoría de las personas en el estado no tienen los recursos para comprar estos aparatos y sabemos como es la situación con la luz”, agregó.

También informó que de los 15.000 bachilleres egresados entre 2018 y 2019, Solamente el 10% pudo incorporarse a la educación superior en 2020.

Finalmente, recalcó la precaria condición en la que se encuentra la Universidad del Zulia (LUZ), debido a la desmantelación de sus espacios a causa de distintos robos ocurridos durante el año pasado.

Exigencias de Codhez

“El tiempo de las excusas debe terminar. Es necesario concentrarse en gobernar en vistas a la recuperación del estado y del país. Consideramos que todavía estamos a tiempo”, expresó Juan Berríos Ortigoza, coordinador general de Codhez. 

La comisión redactó una serie de exigencias al gobierno al terminar el informe. Entre ellas destacan la solución a la inseguridad alimentaria, la atención a los distintos pueblos indígenas que conviven en Zulia, la prestación correcta de servicios públicos y la garantía del acceso a la educación en el marco de la emergencia sanitaria. 

“Evidentemente tenemos una situación crítica que requiere medidas estructurales y soluciones de gran envergadura”, culminó Loiralith Chirinos.