Denuncian la suspensión de salarios a más de 1.000 docentes

LA HUMANIDAD · 21 JULIO, 2021 20:58

Ver más de

María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

La presidenta de la fundación Formación de Dirigentes Sindicales (Fodisi) que tiene énfasis en el sector educativo, Gricelda Sánchez, denunció la suspensión de salarios a más de 1.000 docentes de la administración pública durante la pandemia.

“Muchos docentes que están suspendidos es porque no se han presentado en las escuelas. Me dicen que no tienen cómo cancelar el pasaje. Se han comunicado con los directores para decirles que no tienen teléfonos inteligentes, no tienen cómo mandar una guía porque no tienen computadora”, dijo este miércoles 21 de julio durante una protesta frente a la sede del ministerio en Caracas.

“Política de terrorismo”

La dirigente sindical señaló que esto es parte de una “política de terrorismo” y pidió a los directores que cesen el acoso y la persecución contra los maestros.

“La realidad es que es el salario el que no permite que nuestros colegas se mantengan en sus planteles”, aseveró.

Sánchez aseguró que se mantendrán en la lucha por la reivindicaciones laborales y salariales. Planteó que sería un acto de buena fe de parte del Ministerio de Educación revertir la suspensión de salarios, así como el aumento de las tablas salariales.

En la protesta estuvo María Caro, profesora de una escuela en Guatire (Miranda), que lleva más de un año sin cobrar. Luego de ausentarse durante 15 días por motivos personales le dijeron que habría un cambio en su modalidad de pago. Ella siguió trabajando, pero no le han restituido el sueldo.

Contó que le dio COVID-19 y gastó más de 500 dólares en el tratamiento, que pudo cubrir gracias a sus familiares en el extranjero. Lamentó que, en pleno siglo XXI, teniendo un posgrado y una maestría, deba depender económicamente de su esposo y de sus hijas de 16 y 19 años que venden ropa o comida en las redes sociales.

Otra educadora, María Hernández, que trabaja en una escuela del Gobierno del Distrito Capital. Comentó que en marzo de 2020 le dio COVID-19 y como no pudo ir a retirar un día la bolsa Clap, le suspendieron la entrega de los productos. Le han prometido que volverán a dársela, pero aún no se concreta.

“Eso no es un beneficio, es un derecho”, dijo. La maestra con ocho años de servicio agregó que tiene compañeros a quienes si faltan un día les suspenden el salario o les levantan un procedimiento administrativo y los obligan a renunciar.

Foto principal: Referencial