Rocío San Miguel: “Sin justicia independiente ningún país avanza”
La abogada advirtió que el país se encuentra en mora con respecto a una reestructuración del sector que sirva de soporte a la reinstitucionalización

La abogada y defensora de derechos humanos Rocío San Miguel afirmó que Venezuela transita por un proceso de reinstitucionalización y cambios políticos que deben ir acompañados de una transformación profunda en el sector de seguridad, defensa y justicia. Durante una entrevista con Televen, la especialista sostuvo que las reformas en el estamento militar y policial son indispensables para garantizar la estabilidad democrática del país.
“El panorama actual, caracterizado por la liberación paulatina de presos políticos, el retorno de la dirigente María Corina Machado y las mesas de diálogo e intermediación internacional, da cuenta del inicio de una etapa transicional. Sin embargo, la responsabilidad principal recae sobre la ciudadanía y las instituciones nacionales para empujar las demandas sociales, económicas, políticas y de seguridad”, dijo.

En el ámbito militar y de defensa, la abogada advirtió que el país se encuentra en mora con respecto a una reestructuración del sector que sirva de soporte a la reinstitucionalización. Subrayó la imperiosa necesidad de rescatar el principio de subordinación del poder militar al poder civil, despartidizar a la Fuerza Armada Nacional y eliminar conceptos como el del enemigo interno para retornar estrictamente al marco legal y constitucional.
Asimismo, indicó que la estructura actual de los cuerpos de seguridad no se compadece con los desafíos reales del país, “como el delito transnacional, la presencia de grupos irregulares y el narcotráfico, lo que exige un rediseño de las funciones de la Fuerza Armada y la cooperación internacional y regional con países vecinos”. También advirtió sobre la “hipertrofia y desprofesionalización” en los órganos policiales, la cual “debe ser revertida para garantizar la protección ciudadana”.
Respecto al sistema judicial, San Miguel enfatizó que “los cambios no pueden limitarse a la designación de nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia o rectores del Consejo Nacional Electoral, sino que deben calar aguas abajo en la depuración de jueces provisorios y la erradicación de la corrupción”. Aseguró que sin una justicia imparcial e independiente es imposible que una nación progrese.
Finalmente, sobre el debate en torno a la reconciliación nacional y los delitos contra los derechos humanos, la activista rechazó la generación “de bolsas de impunidad” y abogó por un modelo de justicia transicional en el que coincidan la verdad, la rendición de cuentas y la reconciliación con la participación de todos los sectores políticos y sociales para evitar la repetición de los vicios del pasado.
