Protestan frente a la Embajada de Trinidad y Tobago para exigir justicia por niño asesinado

LA HUMANIDAD · 8 FEBRERO, 2022 16:36

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Manuel Tomillo C. | @ManuelTomilloC


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Decenas de manifestantes se concentraron este martes frente a la Embajada de Trinidad y Tobago en Caracas para exigir justicia por la muerte de un niño que migraba junto a su madre al país isleño y que murió luego de que su barca fue, posiblemente, tiroteada por la Guardia Costera, lo que califican como «asesinato».

«Estamos cansados ​​de que a los venezolanos nos vean como a cualquier cosa, estamos buscando nuevas oportunidades en otros lados ya que el régimen (de Nicolás Maduro) no nos ha permitido seguir adelante», dijo un periodista la secretaria juvenil del partido opositor Primero Justicia , Merci Barrios.

La secretaria juvenil nacional del partido Un Nuevo Tiempo (UNT), Celeste Pérez, reclamó justicia, ya que la Guardia Costera asesinó «sin piedad y sin ningún tipo de pudor» al menor venezolano.

«Hoy venimos a exigir justicia para esa madre venezolana», reclamó antes de mostrar su esperanza de que «sean detenidos los culpables de este hecho atroz». 

Los ciudadanos que acudieron a la sede diplomática también tuvieron rosas en sus manos para lamentar la muerte del pequeño.

Durante la protesta, los manifestantes colocaron un audio en el que se escucha a la madre del bebé relatar cómo ocurrieron los hechos.  «Lo mataron en mis manos, mi hijo quedó muerto».

Otra de las manifestantes declaró que están cansados de que los venezolanos sean vistos como a cualquier cosa y exigió respeto para quienes están buscando nuevas oportunidades lejos de Venezuela, donde el régimen de Maduro no le ha permitido progresar.

De igual forma, señalaron que hay dos culpables, quienes dispararon y quienes obligaron a esas familias a dejarlo todo y arriesgar sus vidas en el mar para buscar un mejor futuro.

Yermi Santoyo, padre de la víctima, relató que la intención de su familia era llegar a Trinidad y Tobago, país en el que esperaban tener una oportunidad y donde sus hijos podrían crecer en una casa propia y sin volver a irse a la cama con los estómagos vacíos como en Venezuela.