Dos meses después de los terremotos: familias acampan en plazas y calles de Caracas

115 familias de la OP10 y de la pensión Sucre pernoctan en Santa Rosalía, donde la ayuda de World Central Kitchen cesó hace dos semanas

En la plaza El Forum, frente a la Biblioteca Nacional, en la parroquia Altagracia, Yubiry Aguilar pasó el fin de semana sacando agua de su carpa. “El fin de semana fue fuerte, se me mojaron los colchones, las carpas, y ahí estoy sacando el agua”, contó. Aguilar pernocta desde hace dos meses en el refugio con su esposo y sus tres hijos, y la zona lleva tres días sin electricidad

A pocos metros, Estefanía Méndez enfrentó la misma lluvia con su hijo de año y medio. “Mi toldo lo tengo amarrado desde el sábado, cuando hubo la lluvia fuerte, se me cayó todo. De paso, no teníamos luz porque la plaza quedó oscura”, relató.

Este lunes 24 de agosto se cumplen dos meses del doblete sísmico que dejó más de 6 mil 500 personas muertas, desaparecidos y miles de viviendas afectadas. El estado Vargas concentra la mayor devastación, pero parroquias de Caracas como Altagracia, San Bernardino, Santa Rosalía, además de Altamira, Los Palos Grandes, en Chacao, también resultaron golpeadas. 

En un recorrido por la capital, Efecto Cocuyo conversó con familias que acampan en plazas, calles y aceras a la espera de que sus edificios sean reparados. Las lluvias de los últimos días agravaron la situación, tras daños en toldos, colchones mojados y apagones, males que se suman a la escasez de alimentos y agua que denuncian los vecinos en distintos puntos de la ciudad.

Once familias refugiadas frente a la Biblioteca Nacional

Once familias permanecen refugiadas en la plaza El Forum, en la parroquia Altagracia, desde el día del terremoto, mientras reparan los edificios donde vivían, un urbanismo de la Misión Vivienda. Entre las familias está Yubiry, quien espera la reparación de su apartamento. “La casa está afectada, pero no está tumbada. La están arreglando y estamos esperando” contó.

La falta de agua es una de las principales quejas en el refugio que improvisaron en la zona central de Caracas.  Estefanía Méndez, otra de las vecinas, explicó que la ayuda que llegaba en los primeros días dejó de ser frecuente. 

“Ahorita lo que estamos pidiendo es más agua, porque el calor aquí es fuerte. Casi no la han traído, pero entre nosotros mismos hemos comprado nuestra agua; y si el gas se acaba hacemos, como decimos los venezolanos, una vaquita entre todos”, dijo. 

Sobre la seguridad, Méndez contó que los vecinos organizan turnos de guardia entre ellos. “Las parejas de las familias que tenemos aquí hacemos guardia: un turno de ocho de la mañana a tres de la tarde, otro de ocho de la noche a tres de la madrugada, y otro de tres a seis de la mañana”, explicó.

Poca ayuda en el edificio Bel Air

En los alrededores del Panteón Nacional, frente al Cuartel San Carlos, vecinos como Belkis Arias, residentes del edificio Bel Air, denuncian poca presencia de autoridades para atender la situación tras los dos meses del terremoto. 

“El edificio todavía propiamente no está en reparación, simplemente están descubriendo columnas para ver qué más consiguen porque han conseguido muchas fallas”, dijo. Según Arias, la única autoridad que ha visitado el sector es el ministro de Obras Públicas, luego de que los vecinos lo abordaran en el Panteón Nacional. “Mandó la cuadrilla y los trabajadores empezaron, y todavía están trabajando allí”, añadió.

Las lluvias también afectaron a las cerca de 50 familias que permanecen en el sector. “El día que cayó el diluvio aquí se rompieron los toldos, se mojó la ropa, la comida, los kits personales, todo. Nos acostamos a las tres y media de la mañana, embarrados, sin toldos, sin nada, porque no teníamos plástico. El peso de tanta agua reventó los toldos”, relató. 

Tras las precipitaciones, Arias asegura que ninguna autoridad se presentó y la ayuda ha llegado únicamente por donaciones de los ciudadanos. Sobre la comida, explicó que una vecina que trabaja en Mercal comparte lo que le entregan en su jornada. “El gobierno no nos ayuda con la comida”, afirmó. Sobre los plazos de reparación, dijo que les han hablado de diciembre, aunque no hay una fecha definitiva.

115 familias esperan la reparación del OP10 en Santa Rosalía

En la parroquia Santa Rosalía, los vecinos del edificio OP10 se refugian en la calle frente al inmueble desde el 24 de junio. Carolina Moreno es una de las 115 familias que permanecen en el lugar, junto a los residentes de la pensión Sucre, ubicada al frente. “Hemos recibido atención de varias instituciones, iglesias cristianas y evangélicas, con toldos y carpas, pero con los últimos aguaceros de los fines de semana se nos han dañado algunos toldos; algunas carpas se rompieron”, contó. 

En cuanto a la alimentación, Moreno indicó que World Central Kitchen los atendió hasta hace dos semanas y que ahora otras organizaciones se han acercado para ayudarlos.

 “Nosotros teníamos etiqueta roja, pero después vino la comisión presidencial y pusieron etiqueta amarilla. En esta nueva revisión, aparentemente vigas y columnas están en buen estado”, explicó. Según Moreno, no hubo heridos entre los residentes, aunque algunos apartamentos de los primeros tres pisos quedaron en malas condiciones.

Luisangelis Mosquera también vive en el refugio frente al OP10, junto a su hija de dos años. La joven ratificó que a dos meses de los sismos las ayudan han disminuido. “Ya no es tanto el terremoto, ahora también nos están perjudicando las lluvias. No hemos recibido la ayuda que deberíamos recibir, y hemos estado demasiado triste por la situación”, dijo. 

La distribución de la ración diaria de comida se realiza por núcleo familiar, sin considerar la cantidad de integrantes de cada hogar, por lo que resulta insuficiente, dice Mosquera. “Hay personas que prefieren aguantar hasta que lleguen comidas, así sea una arepa”, señaló.

La joven hizo un llamado a las autoridades para que realicen una revisión técnica de los edificios afectados y refuercen la atención a los niños que permanecen en los refugios temporales. Asimismo, advirtió que la emergencia no se limita a La Guaira: “Aquí en Caracas también estamos siendo perjudicados, no solamente con las réplicas, sino con los aguaceros”. 

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Me dedico al periodismo con enfoque en derechos humanos. Hago cobertura sobre violencia en un país con pocas garantías