Preso político uruguayo-venezolano de 73 años recibe arresto domiciliario y encuentra su apartamento invadido por el mismo funcionario que lo detuvo
José Breijo permaneció más de dos años detenido en la cárcel de Tocuyito (estado Carabobo), acusado de terrorismo por haber tomado una fotografía

El caso del preso político José Ricardo Breijo Fedorchenko, ciudadano uruguayo-venezolano de 73 años, ha vuelto a generar indignación en Venezuela tras una nueva denuncia de violación de derechos humanos y propiedad privada.
Breijo permaneció más de dos años detenido en la cárcel de Tocuyito (estado Carabobo), acusado de terrorismo por haber tomado una fotografía en una oficina relacionada con ciudadanos de Medio Oriente en 2023. Su detención fue ampliamente calificada como arbitraria por activistas de derechos humanos.
Este martes 26 de mayo, las autoridades le otorgaron arresto domiciliario por su avanzada edad y el grave deterioro de su salud, que incluye úlceras en las piernas y otras patologías adquiridas durante su reclusión. Sin embargo, al llegar a su apartamento ubicado en el edificio Pascuarelli, en Bello Monte (Caracas), encontró su vivienda ocupada ilegalmente.
Según la denuncia del periodista y defensor de DDHH Carlos Julio Rojas, el ocupante es un efectivo del Grupo de Operaciones Estratégicas (GOES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el mismo funcionario que participó en su detención original.
“Denunciamos que el preso político uruguayo-venezolano José Breijo, de 73 años, luego de permanecer más de dos años detenido en la cárcel de Tocuyito acusado de terrorismo por tomar una simple fotografía, hoy fue beneficiado con arresto domiciliario. Sin embargo, al llegar a su apartamento en Bello Monte, Caracas, encontró su vivienda invadida por un efectivo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Nacional Bolivariana, quien era uno de los funcionarios que participó en su detención. Exigimos a las autoridades competentes hacer respetar el derecho a la propiedad y los derechos humanos de este adulto mayor, quien se encuentra en grave estado de salud”, escribió Rojas en su cuenta de X, acompañado de un video donde se registra la situación.
En el material audiovisual, Breijo aparece visiblemente afectado frente a la puerta de su apartamento, que fue cerrado con un candado. Rojas calificó el hecho como “dantesco” y exigió la intervención inmediata de la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía.
El caso ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde se denuncia el patrón de detenciones arbitrarias seguidas de ocupaciones ilegales de bienes, especialmente contra personas mayores o en situación de vulnerabilidad.
Hasta el momento, no se han recibido declaraciones oficiales por parte de las autoridades competentes. Organizaciones de derechos humanos y la representación consular de Uruguay siguen el caso de cerca. Este episodio se suma a las múltiples denuncias de violaciones al derecho a la propiedad y al debido proceso que han marcado el panorama venezolano en los últimos años.