Monseñor Polito Rodríguez exige liberación total de presos políticos durante misa de la Divina Pastora

El arzobispo de Barquisimeto calificó la liberación inmediata de los restantes como “un gesto de conciliación y justicia”

En el marco de la solemne eucaristía que marcó el inicio de la procesión 168 de la Divina Pastora, desde el Santuario de Santa Rosa hacia la Catedral de Barquisimeto, el arzobispo de la Arquidiócesis de Barquisimeto, monseñor Polito Rodríguez Méndez, dedicó parte de su homilía a un llamado firme por la liberación de los presos políticos en Venezuela.

Durante su sermón, el prelado aplaudió las excarcelaciones recientes que han beneficiado a algunos detenidos por motivos políticos, pero insistió en que el proceso está lejos de completarse.

“Aplaudimos que algunos ya han sido liberados, pero faltan muchos otros, cuyo clamor y el de sus familiares no puede seguir siendo ignorado”, expresó Rodríguez Méndez ante miles de fieles congregados.

El arzobispo calificó la liberación inmediata de los restantes como “un gesto de conciliación y justicia” que el país necesita con urgencia. Enfatizó que “el derecho a la vida es inviolable y sagrado”, y extendió su oración por las víctimas de la violencia —incluyendo los hechos ocurridos el pasado 3 de enero—, así como por los migrantes venezolanos y por la defensa de derechos fundamentales como la libertad de expresión y el derecho al sufragio.

El mensaje de Monseñor Polito Rodríguez se dio en medio de la alta expectativa nacional por las excarcelaciones anunciadas en días previos por autoridades gubernamentales, que según reportes oficiales superan las 400 personas, aunque organizaciones como Foro Penal han documentado cifras menores y continúan exigiendo transparencia y completitud en el proceso.

La homilía, transmitida en vivo por medios locales y nacionales, resonó ampliamente en redes sociales y canales informativos, donde se destacó el tono valiente del arzobispo al unir la devoción mariana con la realidad social y política del país.

La procesión de la Divina Pastora, una de las manifestaciones de fe más multitudinarias de Venezuela, continuó su recorrido de 7,5 kilómetros hacia la Catedral, acompañada por devotos que portaron el clamor por reconciliación y justicia expresado por el líder eclesiástico.

Monseñor Rodríguez Méndez cerró su intervención invocando a la Virgen como guía para un camino de hermandad y esperanza en medio de las dificultades que atraviesa la nación.