Laboratorio de Paz: 95 % de periodistas y defensores venezolanos en el exterior continúan su labor
“Irse de un país no necesariamente significa abandonar las causas por las que se trabajaba”

La ONG Laboratorio de Paz presentó el informe “Seguir. Pertenecer. Reconstruirse. Sostenerse. Reencontrarse. Lo que el exilio activista puede enseñarnos sobre Venezuela”, basado en un sondeo exploratorio a 39 periodistas, defensores de derechos humanos, activistas e investigadores venezolanos que viven fuera del país.
“Irse de un país no necesariamente significa abandonar las causas por las que se trabajaba”. Esa es una de las ideas centrales del nuevo informe de Laboratorio de Paz, que busca comprender qué ocurre con el activismo cuando tiene que continuar lejos de Venezuela.
Uno de los principales hallazgos ofrece una primera respuesta clara: 37 de las 39 personas consultadas (94,9 %) continúan desarrollando actividades relacionadas con el periodismo, la defensa de los derechos humanos, el activismo o la investigación sobre Venezuela, pese a encontrarse en el exterior.
Continuar, sin embargo, no significa hacerlo en las mismas condiciones. Las respuestas describen dificultades para reconstruir redes profesionales, precariedad, búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y, en algunos casos, la necesidad de combinar el activismo con otros trabajos.
El informe resume esa experiencia en una idea: lo que permanece no son necesariamente las condiciones para realizar el trabajo, sino la decisión de seguir haciéndolo.La investigación aborda también los costos personales del exilio, la reconstrucción de redes de apoyo, el sentido de pertenencia y las condiciones que las personas consideran necesarias para un eventual regreso.
Entre otros resultados, el 84,7 % señaló haber experimentado frecuentemente o algunas veces episodios significativos de ansiedad, depresión o crisis emocional desde su salida del país, mientras que solo el 30,8 % afirma haber construido redes sólidas de amistad o apoyo en su país de acogida.
“Hablar de exilio activista no pretende establecer una jerarquía ni afirmar que esta experiencia sea más importante o legítima que otras formas de migración o exilio. El propósito es comprender qué sucede cuando personas cuya trayectoria estaba vinculada con la defensa de derechos, el periodismo, la investigación o el activismo deben reconstruir su vida en otro país e intentan mantener su relación con las causas y redes con las que trabajaban”, destaca el trabajo.
El informe advierte que no pretende representar la experiencia de todas las personas venezolanas en el exterior ni ofrecer una explicación definitiva del fenómeno. Busca, más bien, comprender una experiencia específica y contribuir a generar nuevas conversaciones entre quienes permanecen dentro de Venezuela y quienes viven fuera.
Las personas que se encuentran en el exterior conservan experiencias, conocimientos, capacidades y redes que pueden contribuir a una eventual reconstrucción democrática, social y cultural del país, incluso en aquellos casos en los que no exista un retorno definitivo. La pregunta, plantea el informe, no es solamente quién regresará, sino cómo reconstruir los vínculos entre quienes están dentro y fuera, y cómo incorporar esas capacidades dispersas a un futuro proceso de democratización.
El informe “Seguir. Pertenecer. Reconstruirse. Sostenerse. Reencontrarse. Lo que el exilio activista puede enseñarnos sobre Venezuela” estará disponible para descarga gratuita a través de Laboratorio de Paz.