La tragedia no solo fue producto de la naturaleza, sino por fallas de estructuras, dice jefe de Topos chilenos
El experto en rescate también habló de los obstáculos puestos por la autoridades venezolanas

Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate tras los potentes terremotos que sacudieron Venezuela, un nuevo foco de controversia surgió con las denuncias de brigadistas internacionales, que afirman enfrentar obstáculos por parte de autoridades locales y han visto que las causas de muchos derrumbes de edificaciones fueron causadas no solo por la fuerza de la naturaleza.
Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile —el reconocido grupo especializado en búsqueda y rescate urbano—, entregó un duro diagnóstico sobre el colapso de decenas de edificios tras los terremotos del 24 de junio. Según Lermanda, muchos de los edificios que se derrumbaron no resistieron por fallas estructurales graves: falta de mantenimiento, construcciones que no cumplían con las normas antisísmicas vigentes y materiales deficientes; un análisis realizado en lo poco que ha podido ver de las estructuras colapsadas, sin hacerles un peritaje exhaustivo.
“Hemos visto edificios que colapsaron de forma total y otros que quedaron en pie. La diferencia está en cómo fueron construidos y mantenidos. En zonas como La Guaira, varios de los que cayeron no tenían la resistencia adecuada para un sismo de esta magnitud”, señaló el rescatista chileno tras recorrer las zonas más afectadas.
Lermanda explicó que en terremotos de gran intensidad, la resistencia estructural depende de varios factores clave:
- Calidad del concreto y el acero de refuerzo.
- Correcta colocación de las columnas y vigas.
- Mantenimiento periódico (muchos edificios venezolanos tienen décadas sin refuerzos).
- Cumplimiento de las normas COVENIN antisísmicas.
“Cuando una estructura no tiene buena ductilidad (capacidad de deformarse sin romperse), ante un movimiento fuerte simplemente colapsa de golpe”, agregó.
Sus declaraciones coinciden con las quejas de damnificados, quienes señalan que muchos complejos de la Misión Vivienda y edificios antiguos construidos sin los estándares adecuados fueron los más afectados. Mientras tanto, algunas torres más modernas o bien mantenidas resistieron mejor.
Los Topos de Chile, junto a otras brigadas internacionales, continúan trabajando en condiciones difíciles, incluso denunciando interrupciones por parte de militares que exigen documentos en plena labor de rescate.
El mensaje del rescatista es claro: la tragedia no solo fue producto de la fuerza de la naturaleza, sino también de décadas de descuido en las construcciones del país. Una lección que, advierten los expertos, Venezuela deberá tomar en cuenta para la reconstrucción..

Obstáculos oficiales
Francisco Lermanda denunció que militares venezolanos han interrumpido repetidamente las operaciones de sus equipos en las zonas de desastre. Según Lermanda, los uniformados ingresan a las áreas colapsadas, donde los rescatistas trabajan dentro de túneles y escombros, para exigir documentos de identidad bajo la sospecha de que podrían ser “espías” de Estados Unidos, Chile u otros países.
“Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirles los documentos. Dicen que podrían ser espías de los yanquis, espías de EE. UU., espías de Chile”, relató Lermanda con indignación en declaraciones al espacio Ari La Conversa, transmitido en las plataformas digitales de Efecto Cocuyo.
Chile fue uno de los primeros países en responder al llamado de ayuda, enviando brigadas de rescatistas para apoyar en la búsqueda de sobrevivientes y recuperación de víctimas tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que dejaron cientos de fallecidos, miles de heridos y decenas de miles de damnificados, principalmente en Caracas y el estado La Guaira.
Las quejas de los Topos chilenos se suman a las voces de damnificados y voluntarios locales que, en foros y transmisiones en vivo como la de Efecto Cocuyo, han señalado la lentitud en la respuesta oficial, la falta de rescatistas especializados y dificultades para organizar la ayuda.
Expertos como Lermanda, con vasta experiencia en terremotos, han destacado la complejidad de las labores en Venezuela debido a la infraestructura afectada y las réplicas constantes. Sin embargo, las denuncias de hostigamiento generan preocupación sobre cómo estas interrupciones pueden comprometer la “ventana de oro” para hallar sobrevivientes bajo los escombros.