“La gente está muy agresiva, quiero un acuerdo en paz”, caraqueños sobre disturbios del #23Ene

LA HUMANIDAD · 24 ENERO, 2019 19:30

“La gente está muy agresiva, quiero un acuerdo en paz”, caraqueños sobre disturbios del #23Ene

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano

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Para quienes no estuvieron al tanto de los acontecimientos políticos, el tránsito de personas, las colas de pensionados frente a los bancos y el tráfico de este lunes, 24 de enero, en Caracas no lo harían sospechar de lo que ocurrió la noche anterior.

Se registraron hechos violentos en algunos sectores de la ciudad de Caracas, entre ellos Palo Verde, Petare, La Vega y San Martín, el pasado 23 de enero. La fecha que coincide con la jornada de protestas convocadas primero por la Asamblea Nacional (AN) y luego por el gobernante Nicolás Maduro.

La actividad del Parlamento captó la atención de los medios de comunicación cuando el presidente de la AN, Juan Guaidó, anunció que asumiría las competencias del Ejecutivo nacional.

Durante la actividad, el líder de la oposición pidió a sus partidarios estar pendientes de las próximas convocatorias. No mencionó que quienes estén en contra del Gobierno deberían mantenerse en la calle.

Testimonios de caraqueños coinciden en que, si bien están a favor de los planteamientos de la oposición, algunas personas toman la coyuntura política como justificación para cometer actos vandálicos.

“Que se acomode esto”

La avenida Sucre de Caracas (municipio Libertador) recuperó su ritmo. Las personas atiborran las calles, plazas y comercios que están a los alrededores de una de las principales vías de la ciudad. Una vecina de Catia, Marlene Escalona de 56 años, describió los acontecimientos del miércoles como “una locura”.

Plaza Sucre de Catia

“En Gramoven la balacera fue fuerte, el vandalismo sacó su armamento. Llamamos a la policía, pero nunca llegó”, comentó con respecto a lo sucedido en la zona en la que vive.

No salió a manifestar su apoyo por alguno de los dos bandos políticos. Se enteró de lo que estaba sucediendo gracias a los medios de comunicación internacionales. “Yo lo que pido es que todo pase con calma, que se acomode esto. La gente está muy agresiva”, dijo la señora Escalona sobre sus expectativas de cambio para los próximos días.

Armando Maldonado, quien tiene una venta de jugo en la plaza Sucre, comentó que el presidente de la AN «debió» asumir como presidente encargado «hace tiempo». No obstante, dijo que es posible que «mañana o pasado lo metan preso».

«La comida es la necesidad más grande. ¿Qué se compra con 9 mil bolívares (soberanos)? Hay que esperar lo que venga y aguantar. Pedirle a Dios», concluyó Maldonado sobre la situación de Venezuela. A lo largo de la avenida Sucre se encontraba agrupada la ceniza de las barricadas del día anterior.

Avenida Sucre

El pasado martes, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, convocó a una «vigilia permanente» en los alrededores del Palacio de Miraflores, en apoyo a Maduro. A la hora en que Efecto Cocuyo pasó por allí, 11:20 a.m, no había ni un solo militante del chavismo apostado en los alrededores.

Una noche larga

Un carro calcinado, ceniza amontonada en la calle  y un local saqueado. Ésas son las señales de los disturbios del miércoles en la avenida San Martín, vía que este jueves reinició sus actividades «a media máquina». Un grupo de personas se acercaron a ayudar al dueño del taxi que quedó calcinado cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes. Buscaban «rescatar» los últimos repuestos que aún pudieran servir.

Carro calcinado cerca de la iglesia Nuestra Señora de Lourdes

Muchos locales comerciales decidieron no subir sus santamarías. El mercado municipal de San Martín solo abrió una de sus puertas de ingreso a los compradores. En la plaza del mismo nombre, se instaló una alcabala de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) para inspeccionar tanto a los vehículos que pasan por la avenida como a los transeúntes.

Más adelante, en dirección a El Silencio, algunas personas observaban los trabajos de reparación de una de las salidas de la estación de metro Capuchinos. El pasado miércoles un grupo de personas rompió los vidrios. A pocas cuadras, los transeúntes miraban la santamaría rota de una venta de bebidas alcohólicas, que fue saqueado en la noche.

«Todos tienen derecho a manifestar, lo que la gente no tiene derecho es a salirse de las normas», afirmó Luis García, de 76 años, quien es vecino del sector y comentó que el miércoles «sufrió los embates del tiroteo», que lo obligó a resguardarse. Respecto a la situación política, aseguró que «Venezuela es tan surrealista, que todo puede pasar«.

Locales cerrados en la avenida San Martín

En la avenida Baralt, a partir de la intersección con la avenida Universidad, hay funcionarios de la PNB en cada esquina. Unos pocos negocios estaban cerrados y había mucho tránsito de personas en las aceras.

Encierro informativo

Algunos personas optaron por no mantenerse informados sobre los acontecimientos del 23 de enero. Consultadas en el mercado de Quinta Crespo y la Plaza Candelaria coincidieron en que se encerraron en su casa y no vieron las noticias. «Yo lo que quiero es trabajar», dijo una de ellas, quien no quiso ser identificada.

Hacia el este de Caracas, algunas personas mantenían esa opinión. «No quería ver nada, me encerré y me puse a arreglar la casa», indicó una señora de 55 años.

Las actividades reiniciaron en las oficinas y comercios que están a lo largo de la avenida Francisco de Miranda. Una persona de 35 años, que fue a la marcha de la oposición, comentó que está de acuerdo en que Guaidó haya asumido las competencias del Ejecutivo.

«Si no se voltea la Fanb (Fuerza Armada Nacional Bolivariana) siento que es difícil un cambio. Este proceso puede durar semanas».

Los locales de la avenida Urdaneta abrieron este jueves