La genialidad visual de Sam Mendes en 1917 - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 9 FEBRERO, 2020 13:48

La genialidad visual de Sam Mendes en 1917

Texto por Antonio Di Muro Mayorca

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Sam Mendes creó con 1917 un espectáculo visual que revoluciona el cine bélico. La película es una muestra de genialidad, el director logró una obra que resulta visual y técnicamente impecable, haciendo uso de un aparente plano secuencia que genera al espectador un sentimiento de inmersión en la historia.

La cinta sigue a dos jóvenes soldados británicos en la Primera Guerra Mundial, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) quienes reciben una misión aparentemente imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un mortífero ataque contra miles de soldados, entre ellos el propio hermano de Blake.

Una historia basada en memorias

Sam Mendes se basó en las memorias de su abuelo para escribir junto a Krysty Wilson-Cairns el guión de la cinta. Además, hace un muy buen uso de la cámara la cual actúa como un personaje más en la película, siendo capaz de captar no solo la magnitud de lo que sucede, también muestra de una forma muy íntima las expresiones y el drama que viven los personajes.

El falso plano secuencia, similar al que Alejandro González Iñárritu utilizó en su premiada Birdman de 2014,  hace que el espectador se sienta dentro de la historia, volviéndose un soldado más que, al igual que los protagonistas, también sentirá como el transcurso del tiempo juega un papel crucial en la misión.

1917 es una odisea que recoge escenas movidas, a medida que transcurre se llena de nuevos desafíos capaces de generar angustia en la audiencia, la cual deberá estar atenta a todo lo que ocurra, no solo a su alrededor, sino también a los cambios en el ritmo de la música y a los momentos de silencio. Esta cinta se siente más como un videojuego de guerra que como una película, sería interesante si en un futuro fuese adaptada para verse con lentes de realidad virtual.

El regreso de Sam Mendes

Sam Mendes no era nominado a los Oscar desde hace 20 años. En el año 2000 su opera prima, Belleza Americana (1999), le otorgó el premio como Mejor Director, además se llevó la estatuilla a Mejor Película. Ahora el reconocimiento que ha obtenido 1917 la convierten en una de las fuertes candidatas en estos Premios de la Academia, en donde consiguió 10 nominaciones. La cinta ya consiguió el Globo de Oro como mejor película de drama, además arrasó en los premios Bafta llevándose siete galardones, incluyendo el de mejor película y mejor director.

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