Hay nuevas reglas para el delivery en Venezuela: lo que exige el INTT y cómo impacta al sector
Buscan regularizar y evitar los accidentes viales

El Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) oficializó un nuevo marco regulatorio para las empresas de entregas a domicilio (delivery) y las aplicaciones de encomiendas que operan en el país. La medida busca ordenar un sector que creció de forma acelerada en los últimos años, especialmente con motorizados, y pone el foco en la seguridad vial y la formalización de las operaciones.
Aquí las claves de la regulación, de forma clara y directa:
1. Registro obligatorio ante el INTT
Todas las empresas que presten servicios de delivery o encomiendas deben inscribirse en el Registro Nacional del INTT. Sin este paso no podrán operar legalmente.
2. Escuela de manejo propia o avalada
Las compañías deberán contar con una escuela de conducción aprobada por el organismo. Esa escuela será la encargada de capacitar a los conductores y el INTT expedirá el certificado de aptitud para el transporte comercial. Ya no basta con tener licencia común (2° grado).
3. Seguros obligatorios
Se exigen pólizas activas de responsabilidad civil y de asistencia médica para todos los conductores. El objetivo es cubrir posibles accidentes o daños a terceros.
4. Inspecciones técnicas periódicas
La flota de vehículos (motos, carros o lo que usen) debe someterse a revisiones técnicas regulares realizadas por especialistas certificados. El incumplimiento impediría renovar los permisos anuales.
5. Autorización para las plataformas digitales
Las apps y páginas web que afilian a choferes (con vehículo propio o alquilado) para hacer entregas o traslados necesitan la autorización ministerial correspondiente, según el artículo 133 de la Ley de Transporte Terrestre. El INTT considera que el prestador del servicio es la empresa dueña de la aplicación, no el repartidor individual.
¿Por qué se toma esta medida?
El sector de los motorizados de delivery concentra una parte importante de los accidentes de tránsito en las ciudades. La regulación apunta a reducir la siniestralidad, mejorar el control sobre quién circula y en qué condiciones, y establecer un mínimo de formalidad laboral y operativa. También busca que las empresas asuman corresponsabilidad sobre la capacitación y el estado de los vehículos de sus afiliados.
Qué implica en la práctica
- Las plataformas tendrán que invertir en formación, seguros e inspecciones.
- Los repartidores deberán pasar por un proceso de certificación más estricto.
- Podría haber un período de adaptación mientras las empresas se ponen al día con los requisitos.
- Usuarios y clientes no deberían notar cambios inmediatos en el servicio, pero a mediano plazo se espera mayor control y, en teoría, más seguridad en las calles.
La normativa se enmarca en el trabajo de la Comisión Permanente para la Seguridad Vial y la Reducción de Siniestralidad en el Sector Motorizado, que reúne al INTT con organismos de seguridad y autoridades locales.
Por ahora, las empresas del sector (Ridery, Yummy, Pedidos Ya y otras) ya conocen las exigencias y algunas han mostrado disposición a cumplirlas, según reportes públicos. El verdadero impacto se verá en los próximos meses, cuando se defina el cronograma de registro y las sanciones por incumplimiento.