Guardia Costera de Trinidad y Tobago alega que actuó en «defensa propia» al disparar a embarcación venezolana

LA HUMANIDAD · 7 FEBRERO, 2022 13:05

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Reymar Reyes Moncayo | @MoncayoReymar


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La Guardia Costera de Trinidad y Tobago emitió un comunicado en el que asegura que funcionarios de la patrulla costera, el TTS SCARBOROUGH, dispararon en «defensa propia» contra una embarcación en la que se trasladaba un grupo de migrantes venezolanos que intentaba ingresar a ese país, durante la noche del 5 de febrero, hecho que ocasionó la muerte de un niño de 1 año y 4 meses de edad. 

El comunicado indica que la embarcación venezolana fue perseguida por las autoridades trinitarias, que supuestamente «utilizaron todos los métodos disponibles, incluso el uso de megáfono, la bocina del barco, el reflector y las bengalas, para intentar que la embarcación sospechosa se detuviera». Además, afirman que según un «protocolo estándar», se emplearon disparos de advertencia, pero esta medida «también fue inútil».

Al contrario, informan que la embarcación «sospechosa» continuó con maniobras agresivas e intentó embestir a la nave trinitaria que buscaba intercéptarlos.

«Riesgo de muerte»

Frente a esto, en el comunicado hace referencia a que los funcionarios que han participado en la intercepción de embarcaciones sospechosas que intenta ingresar a Trinidad y Tobago han enfrentado, en dos oportunidades recientes, riesgo de muerte y daños totales de las unidades de transporte marítimo. «En ambos incidentes, las vidas de las tripulaciones estuvieron en riesgo ya que escaparon por poco de lesiones graves y la muerte», aseguran.

«En esta ocasión, el esfuerzo de embestida de la embarcación sospechosa, que era más grande que el bote trinitario, hizo que la tripulación temiera por sus vidas y, en defensa propia, dispararon contra los motores de la embarcación sospechosa en un intento de detenerlo», señalan.

Según esta versión, posterior a los disparos, «el barco finalmente se detuvo y solo entonces se descubrió que habían inmigrantes a bordo que habían permanecido ocultos y, por lo tanto, no habían sido vistos antes». Finalmente, se percataron de que una mujer, identificada como Darielvis Sarabia, quien sostenía un bebé, estaba sangrando y que el niño también resultó herido por las balas.

Ambos fueron trasladados a un centro de salud, pero el niños falleció antes de llegar al hospital, según la versión.

Versión trinitense

Sin embargo, el comunicado de las autoridades omite el hecho de que el niño que Sarabia sostenía en sus brazos era su hijo, Yaelvis Santoyo Sarabia, de 1 año y 4 meses. La otra hija de Sarabia, de dos años de edad, también los acompañaban en la lancha. 

Esta familia junto a otras 17 personas, aproximadamente, partieron desde Tucupita, capital del estado Delta Amacuro, rumbo a Trinidad y Tobago para reunirse con el padre de los niños.

Sobre esto, el comunicado advierte que el resto de las personas que estaban a bordo de la embarcación serán procesadas de acuerdo con los protocolos de inmigración y salud de Trinidad y Tobago.  

«La guardia Costera de Trinidad y Tobago extiende sus más sinceras condolencias a las familia y seres queridos del bebé y aprovecha la oportunidad para desearle a la mujer lesionada una pronta recuperación», reza el documento.