Gremio educativo y jubilados tomaron las calles de Barbacoas para exigir salarios dignos

LA HUMANIDAD · 23 ENERO, 2023 14:51

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Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


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Trabajadores, liderados por el gremio educativo, se apegaron a la convocatoria de protesta nacional y marcharon desde tempranas horas de este lunes 23 de enero, por las calles de Barbacoas, en el sur del estado Aragua.

Con pitos, cacerolas y llamativas pancartas, las y los profesionales recorrieron las principales calles del centro de la población aragüeña para exigir un aumento de salario, el contrato colectivo, HCM y el pago de deudas pendientes.

Orlando Nápoles, profesor de física de la Unidad Educativa Francisco Saldivia Landaeta, explicó que similar al resto del país, la vida de un docente en Barbacoas está totalmente afectada por la inflación.

“El sueldo no alcanza para nada, si nos dan un bono o cobramos la quincena el dólar se dispara. Estamos sobreviviendo porque la situación en estos pueblos es crítica, la escasez, la comida cara, el alto costo de la vida, no podemos adquirir zapatos, ropa, no nos alcanza”, dijo.

Al igual que el gremio nacional de docentes, el personal educativo de Barbacoas, están en las calles protestando desde el pasado 9 de enero, cuando comenzaron las manifestaciones para exigir aumento salarial.

Te puede interesar: Protesta nacional de docentes y otros gremios se cumple este 23 de enero

Nápoles aseguró al equipo de Efecto Cocuyo que han recibido algunas amenazas, pero a pesar de ellas se mantendrán en las calles hasta que el Gobierno nacional los escuche.

“El Gobierno está de oídos sordos, no nos han dicho nada, no sabemos si están discutiendo (aumento salarial), pero nuestra meta es que se cumplan las peticiones y que sea un salario digno, seguiremos con la protesta, en pie de lucha, no nos vamos a rendir hasta no cumplir con la meta, aquí estamos los docentes y seguiremos denunciando”, aseveró.

Dejar las aulas por el campo

La crisis económica y los bajos salarios han destruido la calidad de vida de muchos docentes en el país. Para sobrevivir la mayoría se dedica otras labores que generan más ganancias.

Nicolás Campos, profesor de educación física y licenciado en ciencias sociales, trabaja en la Unidad Educativa Inmaculada Concepción, ubicada en Barbacoas. Campos señala que muchos de sus colegas han tenido que dejar las aulas para dedicarse a la agricultura, ganadería y otras labores como la producción de leche y queso.

“Ahora la mayoría de los docentes estamos dedicados a esto, dedicamos gran parte de nuestro tiempo para esas labores y apartarnos un poco de las aulas, porque sabes que el trabajo del campo, de la ganadería y agropecuario es un trabajo 7/7, para el campo hay que ir todos los días”, explicó el profesor.

Indicó que algunos de sus colegas tienen que ir a cosechar tomate o cebolla para poder tener el sustento diario.

“Nosotros no nos hicimos profesionales de la docencia para ejercer un trabajo que no nos garantiza estabilidad social”, dijo.

Hortencia Maluenga, quien trabaja en el preescolar Bolivariano de Barbacoas y tiene 11 años ejerciendo la docencia, denunció que las condiciones para laborar en ese centro educativo son precarias. Manifestó que los profesores y los representes muchas veces son los que tienen que sacar de sus bolsillos para quelas actividades se puedan seguir desarrollando con normalidad.

“Normalmente un docente en esta población gana dinero a través de otros aportes, mi esposo es productor, busca leche y a través de eso es que nos mantenemos y es difícil cuando nos enfermamos porque a veces no tenemos ni para comprar una pastilla”, añadió.

María Aponte, quien desde hace cinco años trabaja en el prescolar Bolivariano, exigió que se cumpla la contratación colectiva y un salario digno, ya que con lo que ganan actualmente no les alcanza para comprar nada.

Aponte ha tenido que vender tortas y dulces para poder cubrir sus gastos.

“Las vendo para poder ayudarme, actualmente soy maestra, pero también tengo que vender más y con esos dulces gano más que como profesora. Mi sueldo es de 172 bolívares (8 dólares a la tasa de BCV de este 23 de enero) y no me alcanzan para mantener a mis tres niños”.

Protestas en el país

Durante lo que va de 2023, las manifestaciones de los gremios educativos han sido contundentes cada lunes y desde la semana pasada se unieron otros sindicatos y movimientos como los de salud y otras empresas públicas del Estado venezolano.

Sus principales demandas son salarios dignos, que puedan comprar la canasta básica alimentaria y se respeten sus beneficios laborales.

LA HUMANIDAD · 23 ENERO, 2023

Gremio educativo y jubilados tomaron las calles de Barbacoas para exigir salarios dignos

Texto por Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo

Trabajadores, liderados por el gremio educativo, se apegaron a la convocatoria de protesta nacional y marcharon desde tempranas horas de este lunes 23 de enero, por las calles de Barbacoas, en el sur del estado Aragua.

Con pitos, cacerolas y llamativas pancartas, las y los profesionales recorrieron las principales calles del centro de la población aragüeña para exigir un aumento de salario, el contrato colectivo, HCM y el pago de deudas pendientes.

Orlando Nápoles, profesor de física de la Unidad Educativa Francisco Saldivia Landaeta, explicó que similar al resto del país, la vida de un docente en Barbacoas está totalmente afectada por la inflación.

“El sueldo no alcanza para nada, si nos dan un bono o cobramos la quincena el dólar se dispara. Estamos sobreviviendo porque la situación en estos pueblos es crítica, la escasez, la comida cara, el alto costo de la vida, no podemos adquirir zapatos, ropa, no nos alcanza”, dijo.

Al igual que el gremio nacional de docentes, el personal educativo de Barbacoas, están en las calles protestando desde el pasado 9 de enero, cuando comenzaron las manifestaciones para exigir aumento salarial.

Te puede interesar: Protesta nacional de docentes y otros gremios se cumple este 23 de enero

Nápoles aseguró al equipo de Efecto Cocuyo que han recibido algunas amenazas, pero a pesar de ellas se mantendrán en las calles hasta que el Gobierno nacional los escuche.

“El Gobierno está de oídos sordos, no nos han dicho nada, no sabemos si están discutiendo (aumento salarial), pero nuestra meta es que se cumplan las peticiones y que sea un salario digno, seguiremos con la protesta, en pie de lucha, no nos vamos a rendir hasta no cumplir con la meta, aquí estamos los docentes y seguiremos denunciando”, aseveró.

Dejar las aulas por el campo

La crisis económica y los bajos salarios han destruido la calidad de vida de muchos docentes en el país. Para sobrevivir la mayoría se dedica otras labores que generan más ganancias.

Nicolás Campos, profesor de educación física y licenciado en ciencias sociales, trabaja en la Unidad Educativa Inmaculada Concepción, ubicada en Barbacoas. Campos señala que muchos de sus colegas han tenido que dejar las aulas para dedicarse a la agricultura, ganadería y otras labores como la producción de leche y queso.

“Ahora la mayoría de los docentes estamos dedicados a esto, dedicamos gran parte de nuestro tiempo para esas labores y apartarnos un poco de las aulas, porque sabes que el trabajo del campo, de la ganadería y agropecuario es un trabajo 7/7, para el campo hay que ir todos los días”, explicó el profesor.

Indicó que algunos de sus colegas tienen que ir a cosechar tomate o cebolla para poder tener el sustento diario.

“Nosotros no nos hicimos profesionales de la docencia para ejercer un trabajo que no nos garantiza estabilidad social”, dijo.

Hortencia Maluenga, quien trabaja en el preescolar Bolivariano de Barbacoas y tiene 11 años ejerciendo la docencia, denunció que las condiciones para laborar en ese centro educativo son precarias. Manifestó que los profesores y los representes muchas veces son los que tienen que sacar de sus bolsillos para quelas actividades se puedan seguir desarrollando con normalidad.

“Normalmente un docente en esta población gana dinero a través de otros aportes, mi esposo es productor, busca leche y a través de eso es que nos mantenemos y es difícil cuando nos enfermamos porque a veces no tenemos ni para comprar una pastilla”, añadió.

María Aponte, quien desde hace cinco años trabaja en el prescolar Bolivariano, exigió que se cumpla la contratación colectiva y un salario digno, ya que con lo que ganan actualmente no les alcanza para comprar nada.

Aponte ha tenido que vender tortas y dulces para poder cubrir sus gastos.

“Las vendo para poder ayudarme, actualmente soy maestra, pero también tengo que vender más y con esos dulces gano más que como profesora. Mi sueldo es de 172 bolívares (8 dólares a la tasa de BCV de este 23 de enero) y no me alcanzan para mantener a mis tres niños”.

Protestas en el país

Durante lo que va de 2023, las manifestaciones de los gremios educativos han sido contundentes cada lunes y desde la semana pasada se unieron otros sindicatos y movimientos como los de salud y otras empresas públicas del Estado venezolano.

Sus principales demandas son salarios dignos, que puedan comprar la canasta básica alimentaria y se respeten sus beneficios laborales.

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