FAO: Pesca artesanal cae 40 % en La Guaira tras el sismo
Buscan diseñar un plan de recuperación temprana del sector agroalimentario

Un mes y medio después de los terremotos del pasado 24 de junio de 2026, la pesca artesanal en las costas de La Guaira intenta sostenerse en medio de una severa contracción económica. De acuerdo con estimaciones comunitarias recabadas en el terreno, la actividad pesquera y comercial en la zona se ha reducido cerca de un 40 %, impactando directamente el sustento de las familias y el suministro de alimentos a comedores, centros de salud y redes locales.
Ante este panorama, una misión técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) desplegó una evaluación de daños, pérdidas y necesidades en la franja costera guaireña y sectores del estado Miranda, para diseñar un plan de recuperación temprana del sector agroalimentario.
Muros caídos y mercados paralizados
El impacto del sismo no solo dejó secuelas en la infraestructura habitacional de la costa, sino que desarticuló la cadena de comercialización del pescado. Pescadores y procesadoras de la zona reportan que varios de los establecimientos y revendedores que habitualmente compraban las capturas han dejado de operar o han reducido sus compras, mientras que otros intermediarios intentan pagar el producto por debajo de los costos reales de faena.
“De esta salimos. En Caruao, las mujeres siempre hemos pescado; con la pesca y el turismo hemos sacado adelante a nuestras familias”, relató Lea Díaz, pescadora y líder del Consejo de Pescadores y Pescadoras (CONPPA) Gladiadoras del Mar, la primera organización pesquera integrada exclusivamente por mujeres en la zona. “Tras el terremoto, muchas familias vimos afectados nuestros ingresos porque dependemos de contar con un mercado seguro para vender nuestros productos”.
El testimonio refleja el quiebre temporal de un enrutamiento clave: las organizaciones pesqueras artesanales no solo abastecen el mercado local, sino que constituyen el pilar proteico para comedores escolares, hospitales y casas de alimentación de la región costera.
Evaluación técnica y prioridades de rescate
El despliegue de campo contó con la participación de Ángela Blanco, Oficial de Emergencias y Rehabilitación de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, junto al especialista en Evaluación de Necesidades Postdesastre, Daniele Barelli. Ambos técnicos levantaron datos sobre las pérdidas sufridas en la flota artesanal, la agricultura familiar y los pequeños centros de procesamiento.
Considerando que cerca del 70 % del pescado que se consume en el país proviene de la pesca artesanal, los equipos técnicos precisaron que las prioridades inmediatas para evitar el abandono de la actividad incluyen:
- Reparación de la flota: Reparación urgente de peñeros, motores fuera de borda y entrega de artes de pesca dañadas o perdidas durante el evento sísmico.
- Procesamiento e higiene: Fortalecimiento de las capacidades para el manejo, conservación y transformación de productos del mar con valor agregado, área liderada mayoritariamente por mujeres bajo iniciativas como “Tejiendo Redes”.
- Diversificación de ingresos: Creación de alternativas complementarias de subsistencia para los hogares pesqueros mientras se normalizan los circuitos comerciales habituales.
Desde la FAO confirmaron la movilización de recursos propios de emergencia para financiar las primeras entregas de insumos y asistencia técnica, en articulación con las autoridades locales y organizaciones comunitarias, con la meta de restablecer la seguridad alimentaria en la franja costera en el menor tiempo posible.