Fabián Urbina: Ninguna nación ha sido libertada con indiferencia - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 20 JUNIO, 2017 19:38

Fabián Urbina: Ninguna nación ha sido libertada con indiferencia

Texto por Erick González

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Aunque el lunes 19 de junio Fabián Urbina perdió la vida tras recibir un impacto de bala en el pecho, en un enfrentamiento con funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), su lucha permanente fue contra la indiferencia de muchos venezolanos. “Ninguna nación ha sido libertada con indiferencia”, dijo el joven el 18 de mayo en su perfil del Facebook.

“Sincroniza tus acciones con tus pensamientos, y empieza a ser la persona que deseas”, comentó Urbina el 13 de marzo, en su cuenta en Instagram; y al parecer eso intentó hacer con su propia vida.

En el interior del joven, de apenas 17 años de edad, habitaba un ser de profundas reflexiones, a quien no le resultaba indiferente su entorno. Al contrario, en Urbina se hallaba un deseo manifiesto de sacudir las almas adormecidas y desmovilizadas por el miedo, por la apatía o por el desinterés.

“En esta etapa que vivimos en nuestro país es necesario observar nuestro propio comportamiento. Todos nosotros formamos parte del cambio que buscamos y anhelamos, todos nosotros somos parte de esa acción que necesitamos para conseguir al fin la Venezuela que soñamos. No te quedes sin hacer nada, sé el cambio que quieres en tu vida y en tu entorno ¡No más excusas!”, fue el último comentario publicado por el joven en su cuenta de Instagram, el 3 de mayo.

Pero este no fue solo un comentario repentino, surgido producto de alguna coyuntura. Reflexiones de este tipo eran propias del joven apenas 17 años, quien era el menor de dos hermanos.

El 8 de junio, horas después del asesinato de Neomar Lander, Urbina compartió en su cuenta de Facebook una reflexión en la que se denunciaba la indiferencia de muchos venezolanos y se reconocía como valiosa la lucha de muchos jóvenes de la resistencia.

A comienzo de mes, en la noche del 6 de junio, Urbina publicó un mensaje para sus seguidores de Facebook: “Es momento de tomar consciencia sobre el poder que tenemos todos nosotros de acabar con lo que hoy tanto nos agobia. Es nuestra responsabilidad saber que nosotros tenemos en nuestras manos y a través de nuestras acciones, la posibilidad de tener un mejor futuro”.

Fabián Urbina, de 17 años, era un joven reflexivo y el menor de dos hermanos.

“Rabia, frustración, impotencia, tristeza… Ya no encuentro la palabra ideal para definir lo que siento por cada persona indiferente a la situación actual en la que nos encontramos. Todos nos quejamos de lo mismo, pero no a todos parece importarles el hecho de hacer algo por el cambio que anhelamos. Veo como las personas se adaptan. No hay productos y preferimos adaptarnos a las colas que ir a una marcha. No hay insumos ni alimentos y preferimos comprarlos a precios elevados y con esto financiar al bachaqueo, que salir a defender nuestros derechos. El hampa nos mata y extorsiona a los venezolanos cada día, y parece ser que le tenemos más miedo a morir por nuestro país que a morir a manos de un delincuente”, comentó en su perfil de Facebook el 18 de mayo.

Este martes, 20 de junio, en los alrededores de la medicatura forense de Bello Monte, en Caracas, la madrina del joven, Analuisa Agüero, dijo que su ahijado era una persona muy noble, que irradiaba amor y que tenía muy buenos sentimientos.

Las palabras de Agüero encuentran sustento apenas se hace un ejercicio de acercamiento a las redes sociales del joven que perdió la vida protestando en contra del proceso de gobierno que inició en Venezuela el presidente Chávez, fallecido en 2013, y que actualmente lidera el presidente Nicolás Maduro.

Aunque el joven no escribía mucho en redes sociales, era muy activo compartiendo información que, a su juicio, era necesario difundir.

Así encontraron espacio en su perfil de Facebook los casos de Neomar Lander, quien falleció en Chacao; de Carlos Landáez, herido en Altamira; de la joven que intentó suicidarse en el Palacio de Justicia; de Luis Espinoza, herido de bala en las protestas de Carabobo; de Wuilly, el violinista al que un guardia nacional le destrozó su instrumento musical.

Y es que, al parecer, para el joven el otro tenía una importancia primordial. Sus protestas por falta de medicina, sus solicitudes y donaciones de medicamentos, y sus peticiones de donaciones de sangre para personas hospitalizadas, son indicadores de una preocupación que le acompañaba permanentemente: el bienestar del otro.

Para Urbina, cuya madre sufre de cáncer en la laringe, la protesta por la escasez de medicinas adquiría un significado especial, pues le afectaba directamente; pero no se quedaba ensimismado en su propia historia.

Fabián, con su mamá y su hermana.

Su última publicación en Facebook, un día antes de ser asesinado, muestra su capacidad de mirar la vida de los otros. Dicha publicación, que deja ver el rostros de una madre preocupada, está acompañada de una breve frase: “La angustia de una madre“.

Estas cortas palabras  dicen mucho del momento familiar que vivía el joven venezolano, y de la situación que se está viviendo en los hogares de aquellas madres cuyos hijos han decidido, como Fabián Urbina, lanzarse a la calle a protestar contra el Gobierno nacional, asumiendo sin miramientos el riesgo que producen las balas.

Fotos: Cuenta de Instagram de Fabián Urbina