En El Algodonal no practican operaciones desde hace 6 días por falta de electricidad - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 5 MAYO, 2016 16:06

En El Algodonal no practican operaciones desde hace 6 días por falta de electricidad

Texto por Mariel Lozada | @marielozadab

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El sábado 30 de abril se fue la electricidad en el Hospital General José Ignacio Baldó, mejor conocido como “El Algodonal”, complejo hospitalario caraqueño integrado por tres centros de salud. Y aún no ha regresado.

Desde hace casi una semana trabajan únicamente con la planta eléctrica, que no es suficiente para dar abasto a todos los servicios. Desde ese día no se opera a nadie en el pabellón  y hay cerca de 200 pacientes en lista de espera que no pueden ser atendidos, informó Marietta Rea Lares, jefe dos del servicio de cirugía.

En laboratorio solo atienden exámenes de emergencia; y la terapia intensiva “está en peligro”, según Rea. “Tenemos pacientes de cáncer que no se han podido operar, cáncer de pulmón, niños con problemas de tórax que no se han podido operar”, relató.

“El director ha tenido que salir a bachaquear para medio conseguir algo” de medicinas, dijo Rea. El Decadron, antiinflamatorio e inmunosupresor, “hace años que no lo vemos” y la hidrocortisona, otro antiinflamatorio, aparece y desaparece de sus depósitos. Tampoco cuentan con suturas ni solución.

Uno los pacientes en espera es Malexis Primera, paciente de litiasis vesicular, es decir, piedras en la vesícula. La semana pasada no pudo ser operada porque en el hospital no hay grapas, necesarias en el procedimiento para la sutura. No solo tuvo que conseguirlas, y pagar Bs 15.000 por ellas, también tuvo que pedir ayuda en la empresa de su hermano para conseguir analgésicos. Con las grapas y el Profenid en mano, Primera esperaba que su operación se realizara el martes, como habían pautado. No pudo llevarse a cabo por la falta de energía eléctrica, y la pospusieron para este jueves, 5 de mayo. Pero El Algodonal seguía sin luz y tampoco pudieron intervenirla quirúrgicamente.

Una litiasis vesicular sin atender, puede derivar en colecistitis aguda -inflamación de la vesícula biliar-, cólico biliar persistente, es decir, dolor abdominal, y, en el peor de los casos: pancreatitis.

Yo soy profesora de matemática, estudié cinco años, luego hice un postgrado para seguirme preparando. Parece que estudiar aquí no vale nada. El Ministerio de Educación me da un seguro, pero eso no me cubre y tengo que acudir a un hospital, y aquí no me pueden atender”, dijo Primera.

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Pasillos del Hospital El Algodonal

El área de nefrología no recibe luz de la planta, por lo que esta semana han tenido que referir a los pacientes a otras unidades. Si bien las ocho máquinas de hemodiálisis, que se encargan de extraer sangre a los pacientes y regresarla al cuerpo limpia, están funcionales, no tienen mantenimiento. “Pueden sufrir daños por falta de mantenimiento y no hay presupuesto para reponerlas si se dañan”, dijo la doctora María Yanes, jubilada de ese servicio.

Además, hay un solo nefrólogo en el hospital de los siete necesarios. “Se atienden a unos ocho pacientes, y hay capacidad para 40”, añadió.

Verónica Martínez es pediatra neumólogo del Hospital Luisa Cáceres Arismendi, el ala pediátrica de El Algodonal. Fue inaugurado en 2012 y, según, Martínez, en 2013 ya había problemas de filtraciones. En su servicio hay un área cerrada por esas fallas. “Son centros que deberían tener una limpieza absoluta, no podemos atender pacientes ahí adentro”.

Áreas de quirófano del hospital

Áreas de quirófano del hospital

El Cáceres Arismendi tiene 125 camas, pero por falta de insumos y de personal no pueden atender a esa cantidad de niños. “No contamos con equipos portátiles para tomar radiografías en piso, no tenemos reactivos para laboratorio ni equipo de gasometría, necesario para medir los gases arteriales en pacientes con patologías respiratorias”. Además, tienen los quirófanos paralizados desde la semana pasada por problemas en el aire acondicionado. 

“No contamos con la cantidad de pediatras necesarios”, dijo Martínez. Hay 14 residentes de neumonología pediátrica y 12 adjuntos. Para poder prestar el servicio en buenas condiciones, deberían trabajar 30 pediatras.

Pasillos de El Algodonal

Pasillos de El Algodonal

En un informe entregado a Efecto Cocuyo por el Sindicato de Empleados Públicos del Ministerio de Salud Sub-Seccional Algodonal se listan las deficiencias. “(El hospital) está en unas condiciones desfavorables para el personal que aquí labora, así como también para los pacientes que acuden a diario en busca de mejorar su estado de salud”, se puede leer.

En dicho documento se refleja que el tomógrafo no funciona, desde hace, al menos, siete  años, y el mamógrafo desde hace ocho. En el servicio de Banco de Sangre, no hay médico hematólogo desde hace aproximadamente ocho años.

“Faltan reactivos y equipos en el laboratorio para la realización de las pruebas hormonales masculinas y femeninas, para la hemoglobina glicosilada (prueba de diabetes), astos (perfil reumático) y PCR (proteína C Reactiva)”, reza el informe.

También especifica que de las cuatro salas de pabellón en el Hospital Simón Bolívar, la otra edificación del Algodonal, solo funcionaban dos antes del apagón del sábado.

Además de la escasez de insumos y medicinas, la estructura de El Algodonal está lejos de condiciones idóneas. “La terapia del Hospital Simón Bolívar no tiene aire comprimido para los ventiladores mecánicos, la máquina portátil de RX se encuentra obsoleta”, dice el informe. También señalan que los marcos de las puertas son de madera y, con las filtraciones, han proliferado hongos en las paredes. “Consideramos que debería realizar una remodelación total”.

La doctora Rea dirige las críticas a la Fundación de Edificaciones y Equipamiento Hospitalario (Fundeeh). “Tienen destrozado el servicio de medicina, hace dos años lo destrozaron, y hay una cantidad de obras en el pediátrico que tampoco han terminado. Esa gente lo que hace es ofrecer, destrozar y después no cumplir”.

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Aviso de Fundeeh donde anuncian la impermeabilización del área de “cirujía” (sic)

Los doctores también denunciaron que ratas y ratones deambulan por los pasillos del Hospital. “No hay bolsas para la basura ni productos de limpieza; los pacientes las donan”, dijo Rea.

En la cuenta del Ministerio de Salud se refleja que en 2015 se asignaron Bs 39.080.718,00 divididos entre uno de los hospitales de El Complejo El Algodonal y el Dr. José María Vargas de Cotiza y el Dr. José Gregorio Hernández de los Magallanes de Catia. Es lo único asignado a El Algodonal, aunque Fundeeh recibió Bs 391.902.095,68.

Aunque la entrada al hospital estaba fuertemente custodiada para evitar que la prensa accediera, personal del hospital le hizo llegar al equipo de Efecto Cocuyo fotografías que demuestran el deterioro del nosocomio.

Ratas dentro del hospital

Ratas dentro del hospital

La inseguridad es otro problema. “Estamos a merced de la inseguridad. No contamos con nadie que nos venga a meter la mano para ayudarnos, sobre todo a los residentes que se quedan aquí de noche. Somos víctimas”, denunció la pediatra Martínez.

De acuerdo con el informe del sindicato, entre enero de 2015 y enero de 2016 han ocurrido ocho sucesos.. Entre ellos, el secuestro del jefe del departamento de cirugia de tórax, quien fue sometido el 15 de noviembre del año pasado en el estacionamiento del hospital.

Alí Barrios, director del hospital, ha intentado solucionar los problemas. Según los doctores, “no se ciega como otros”  y admite lo que está pasando, pero “desde enero no le dan presupuesto”.