Emirlendris Benítez cumple 8 años detenida: un limbo judicial marcado por tratos crueles
ONG Mundo sin Mordaza recuerda que la detención fue arbitraria y sin pruebas

Este 5 de agosto se cumplen ocho años de la detención arbitraria de Emirlendris Benítez, comerciante venezolana y víctima de una de las más graves violaciones a los derechos humanos y a la integridad física registradas en el país, según denunció este miércoles la ONG Mundo sin Mordaza, que enfatiza que son “ocho años de silencio administrativo, pasillos judiciales desiertos y una condena que hoy se mide en secuelas irreversibles”.
En agosto de 2018, la vida de esta comerciante dio un vuelco definitivo. Detenida bajo falsas acusaciones de estar vinculada con el supuesto atentado contra Nicolás Maduro (el episodio de los drones en la avenida Bolívar), Benítez ingresó a los calabozos en estado de gestación. Lo que siguió en custodia dejó marcas que ni el paso de casi una década ha logrado borrar.

Un calvario de secuelas irreversibles
Estando embarazada al momento de su aprehensión, Benítez fue sometida de forma sistemática a tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de los cuerpos de seguridad. “Estas torturas le provocaron la pérdida de su bebé —un aborto espontáneo provocado por la violencia ejercida en su contra— y secuelas físicas permanentes que hoy comprometen gravemente su salud y su movilidad reducida”, destaca la ONG.
“El régimen es responsable directo por los daños irreparables infringidos a su vida, su integridad y su salud tras las rejas”, señalan voceros de l Un Mundo Sin Mordaza, plataforma que mantiene encendida la alarma sobre su caso.
El laberinto del debido proceso
Más allá del impacto en su cuerpo, el expediente de Benítez deja al descubierto las grietas estructurales del sistema penal. La legislación venezolana fija un límite máximo de tres años para la prisión preventiva; sin embargo, la reclusión de Benítez excedió con creces dicho lapso, manteniéndola en un limbo judicial ilegítimo durante casi una década.
Para las organizaciones de derechos humanos, el transcurso del tiempo no diluye la responsabilidad estatal en la preservación de la vida de quienes están bajo su custodia.
Bajo la campaña #AlertaSinMordaza, la organización Un Mundo Sin Mordaza levanta la voz para exigir justicia inmediata: se demanda la investigación formal, la imputación y el juzgamiento de los responsables materiales e intelectuales de los actos de tortura cometidos contra Emirlendris Benítez, así como la libertad y el cese de las violaciones a los derechos humanos de todos los prisioneros políticos en el país.