Civiles: Picón Salas, los papeles del embajador - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 30 AGOSTO, 2020 09:06

Civiles: Picón Salas, los papeles del embajador

Texto por Rafael Arraiz Lucca | @rafaelarraiz Fotos por Shari Avendaño @shariavendano

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Rafael Arraiz Lucca | @rafaelarraiz

“Uno de los más grandes ensayistas venezolanos de todos los tiempos”

“Buena parte de su obra fue escrita en las horas libres que le dejaba la función diplomática”

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En este trabajo examinaremos algunos memoranda seleccionados del escritor Mariano Picón Salas en funciones diplomáticas en representación de Venezuela. Nos concentraremos en su estadía en Checoeslovaquia, entre 1936 y 1937; en los Estados Unidos de América, entre 1940 y 1943; en Colombia, entre 1947 y 1948; en Brasil, entre 1958 y 1959; en Francia, cuando fue embajador ante la UNESCO, entre 1959 y 1963 y en México, en 1963. Trabajaremos con el volumen Mariano Picón-Salas Embajador de Venezuela, preparado por su hija, Delia Picón, y publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en 1987.

Aunque no será el centro de nuestra indagación, advertimos que tenemos presente que los papeles que examinaremos fueron escritos en paralelo con las obras que el notable ensayista escribió en los lugares indicados. Buena parte de la obra del maestro fue escrita en las horas libres que le dejaba la función diplomática. En tal sentido, en algunos casos hallaremos en los papeles el eco de lo que está escribiendo en clave de mayor hondura.

No siempre estuvo en funciones de embajador, de allí que los informes no tengan el mismo tenor, quizás más libres y menos comprometidos serán los de Praga y los Estados Unidos, no así los de Colombia, Brasil, París y México, aunque en esta última ciudad estuvo muy poco tiempo y la muerte casi se lo lleva de este mundo.

Índice

  • -El primer destino: Praga (1936-1937)
  • -Washington: agregado cultural en la Embajada de Venezuela (1942-1943)
  • -Por primera vez, embajador. En Colombia: (1947-1949)
  • -Embajador en Brasil (1958-1959)
  • -Embajador ante la UNESCO (1959-1963)
  • -Embajador en México (1963)
  • -Anotaciones finales
  • -Bibliografía

El primer destino: Praga (1936-1937)

Hacia finales de julio de 1936 llega con su esposa a Praga. Tiene 35 años y ha sido designado por el gobierno de Eleazar López Contreras Encargado de Negocios en Checoeslovaquia. Nunca antes había ejercido un cargo diplomático en el exterior. Está allá entre julio de 1936 hasta mediados de 1937, cuando es separado del cargo como consecuencia de una conjura palaciega en su contra. En esta primera estancia diplomática escribe un libro de ensayos y crónicas de viajes intitulado Preguntas a Europa, publicado en Santiago de Chile en 1937.

Vive la situación de pre-guerra en Europa, y sobre este cuadro geopolítico son sus mejores páginas en funciones diplomáticas. El 25 de noviembre de 1936 envía un informe confidencial a la Cancillería, allí afirma:

“Para muchos observadores y entendidos la difícil situación y el super-armamentismo de Alemania, la impulsan a la guerra. La política de armamentos en los países europeos durante el segundo semestre del presente año, ha alcanzado un desarrollo verdaderamente fantástico. El ambiente diplomático hasta donde he podido sondearlo es en este momento bastante pesimista. Porque la guerra –si estalla- tendrá repercusiones insospechadas en la Economía mundial y aun sobre los países nuevos, productores de materias primas como los nuestros…Esta experiencia y la idea de una guerra mundial en este momento, tendría un alcance indudablemente más vasto que el de la guerra de 1914; seguramente debe orientarnos en un plan económico preventivo.”

(Picón, 1987: 104-105)

Como vemos, ya en 1936 se oteaba en el horizonte otra conflagración mundial, y Picón-Salas informaba con detalle. Vuelve sobre el tema en nota redactada el 5 de febrero de 1937, donde afirma que el ministro francés Blum se pronuncia sobre la necesidad de buscar un acuerdo de paz y que Hitler desdeña a la Sociedad de las Naciones y opta por los pactos bilaterales. También refiere que tanto Hitler como Goering se atribuyen la misión de defender a Europa del “peligro bolchevique”. También escribe una reflexión sobre el pueblo checo “Reino de Bohemia, reino de Dios”, donde esplende su cultura histórica universal. Finalmente, le escribe una carta personal al presidente López Contreras, muy respetuosa, donde se defiende de las acusaciones de comunista que esgrimieron sus enemigos para sacarlo del cargo diplomático.

Se trata de una estadía corta, pero muy fructífera; no sólo viajó por los países vecinos y desempeñó sus tareas con fervor, sino que escribió mucho, entre otros un texto que no hubiera querido escribir: un ensayo biográfico sobre su entrañable amigo Alberto Adriani, fallecido en 1936: “Para un retrato de Alberto Adriani”.

Culmina su estadía checa y se va a Chile, país donde se formó y se casó. Recordemos que llegó a Chile con su padre en 1923, cuando tenía 22 años, y se casa con Isabel Cento Manzo en 1928, y regresa a Venezuela en enero de 1936; de modo que suman 13 años en Chile, un país que lo marcó para toda su vida.

Washington: agregado cultural en la Embajada de Venezuela (1942-1943)

Este cargo, a todas luces, fue un refuerzo que requería el profesor Picón Salas en su estadía norteamericana a donde se había ido en condición de profesor visitante en Smith College (Northampton, Massachusetts). Luego, se traslada a Columbia University como profesor visitante, también. Sus labores como agregado cultural son ejercidas a distancia, ya que la mayor parte de esta etapa está en Nueva York, escribiendo un libro fundamental de su obra: De la conquista a la independencia.

No se conservan informes de Picón Salas es sus tareas como agregado cultural. Fue designado por el canciller Caracciolo Parra Pérez durante el gobierno de Isaías Medina Angarita, el 17 de septiembre de 1942. Contamos con una carta del embajador Diógenes Escalante dirigida al agregado cultural del 15 de marzo de 1943, lo que nos indica que hasta esa fecha, por lo menos, seguía desempeñando el cargo. Suponemos que lo abandonó cuando regreso a Caracas, en agosto de 1944, pero no tenemos pruebas documentales. Estos años norteamericanos de nuestro escritor fueron muy fecundos, en 1943 publica Viaje al amanecer, además de su historia antes citada.

Por primera vez, embajador. En Colombia: (1947-1949)

El 19 de septiembre de 1947 la Junta Revolucionaria de Gobierno lo designa embajador en Colombia y, una vez depuesto el presidente Rómulo Gallegos por un golpe militar el 24 de noviembre de 1948, renuncia al cargo e inicia el exilio. Pasa unos meses en Cuba y luego se residencia en México, hasta que regresa a Venezuela a mediados de 1951.

En Bogotá le toca vivir los sucesos del “Bogotazo” y no son pocas las comunicaciones que envía sobre estos hechos a la cancillería. Al final de sus papeles sobre esta etapa, un texto titulado “Colombia”, es explícito. En él se refiere a la personalidad del presidente Mariano Ospina Pérez, a quien valora favorablemente, no así al líder del partido conservador, Laureano Gómez, de quien afirma:

“A los conservadores a quienes les caía el poder sin merecerlo numéricamente y merced tan sólo al cisma de las mayorías, Ospina Pérez resultaba conveniente porque no se había metido demasiado en las luchas políticas, las había evadido en su condición de experto agrícola y de elegante caballero de la sociedad de Antioquia que reposaba del trajín de los negocios cultivando orquídeas, y porque apenas había concluido la segunda guerra mundial parecían muy frescas las adhesiones a todo fascismo del altanero jefe conservador, Laureano Gómez.”

(Picón, 1987:289)

Recordemos que Ospina Pérez gobernó Colombia entre 1946 y 1950, y le tocó atender el “Bogotazo” y el comienzo de la llamada “Década de la violencia” en el país vecino, precisamente iniciada con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Picón Salas es evidente que conoce la historia colombiana con precisión y opta por la prudencia de Ospina Pérez ante la opción de Laureano Gómez, pero también se trasluce su inclinación a favor de las fuerzas liberales. Lo dice claramente:

“El régimen liberal entre 1929 y 1945 significó no sólo mayor desarrollo social y formulación de leyes de asistencia a los trabajadores sino también la nueva intervención de las masas obreras en política. Eclécticamente en dicho partido que representaba, sobre todo, un ideal de Estado laico frente a la identificación de “trono y altar” en que parecían empeñarse aún los conservadores, se juntaban todas las corrientes de reforma desde el Liberalismo clásico, hasta el intervencionismo estatal de la época.”

(Picón, 1987: 291)

Huelga añadir que el partido conservador colombiano y su ferocidad no han tenido parangón en Venezuela. No ha habido un partido político, entre nosotros, estrechamente vinculado con la iglesia más conservadora que pueda imaginarse, como el partido conservador colombiano.

Estos dos años en Bogotá fueron propicios para adelantar la investigación documental en archivos con la que pudo escribir y publicar Pedro Claver, santo de los esclavos, en 1950, en el sello editorial del Fondo de Cultura Económica de México.

Embajador en Brasil (1958-1959)

En junio de 1958, designado por la Junta de Gobierno presidida por Wolfgang Larrazábal, viaja a Río de Janeiro. Brasilia era un proyecto en avance, pero aún no era la capital de Brasil. El 11 de marzo de 1959 el presidente Betancourt lo designa Embajador ante la UNESCO, en París. De modo que la estadía de Picón-Salas en Brasil no alcanza a un año. Fue alrededor de 9 meses. Son pocos los papeles con los que contamos de este brevísimo período. Un ensayo intitulado “Despedida del Brasil” recoge sus impresiones de la corta estadía. Similar al que escribió al irse de Colombia, pero con una menor familiaridad con la historia de Brasil que con la colombiana, naturalmente.

Este año en Brasil también fue propicio para concluir la escritura de uno de sus mejores libros de ensayos Regreso de tres mundos: un hombre en su generación, publicado en 1959 por el Fondo de Cultura Económica de México.

Embajador ante la UNESCO (1959-1963)

Esta fue la estadía diplomática más dilatada de don Mariano y, en consecuencia, la que mayor cantidad de informes produjo, pero la mayoría de ellos versan sobre temas administrativos sin mayor importancia. Escogemos un informe extenso intitulado “¿Cuál es el futuro de la UNESCO?”, donde el embajador toca fondo acerca de los problemas de la organización. Afirma:

“Pero algunas cosas han pasado que a veces complican los fines que se propusieron los fundadores en 1945. Más que hombres de ciencia, educadores y pensadores de la Organización se ve asediada por un escuadrón, cada vez más creciente, de funcionarios.”

(Picón, 1987:459)

En pocas palabras: la burocracia que sigue las pautas reglamentarias y, en el fondo, entorpece u obstaculiza las discusiones sustantivas, sustituyéndolas por las adjetivas. Líneas más abajo señala:

“La complicación reglamentaria a veces nos obliga a aprobar resoluciones en las que no es solamente discutible el contenido sino la forma; que se nos entregaban en una gramática inexperta. Algunos funcionarios suponen que la Unesco es un super-Estado y que desde las oficinas parisienses pueden fijarse leyes y reglamentos para todo el planeta. Antes de convencer, se quieren imponer decisiones. No es tanto poderío, sino convencimiento lo que pedimos a la Unesco.”

(Picón, 1987: 459)

Como vemos, la trama burocrática se sustenta en la jurídica, que teje leyes que después no hay manera de llevar a la realidad. La lista de críticas del embajador sigue, y nos revela que en el organismo lo procedimental primaba sobre los temas de la educación, la ciencia y la cultura. Nada que pueda extrañarnos.

Embajador en México (1963)

El 1 de febrero de 1963 fue designado Picón Salas embajador en México. Era voluntad expresa del presidente Betancourt que estuviera allá en el momento de una visita oficial que se preparaba. Así fue. En marzo de 1963 el embajador Picón se enfermó gravemente y, después de pasar días hospitalizado, cuando se estabilizó regresó a Caracas. Esto ocurrió en abril de 1963. Aunque no está dicho en ninguno de los papeles que hemos revisado, pareciera que altura de ciudad de México afectó severamente al merideño.

En agosto de 1963 es designado Secretario General de la Presidencia de la República (sucede a Ramón J. Velásquez), cargo que ocupa hasta la transmisión de mando entre el presidente Betancourt y el presidente Raúl Leoni. Este último, por su parte, lo designa en junio de 1964 a la cabeza de la organización de un nuevo organismo público: el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA). No tuvo tiempo de presidir esta nueva institución, ya que falleció el 1 de enero de 1965, a los 64 años, en Caracas. Por otra parte, en México no tuvo tiempo de escribir ni un solo informe, aquejado por aquel súbito malestar.

Anotaciones finales 

La revisión de los papeles del embajador Picón Salas nos permite afirmar que fue un funcionario aplicado, que respondía a sus requerimientos burocráticos y que desempeñaba con fervor su trabajo de promoción de Venezuela y de defensa de sus intereses. Los textos más interesantes son los que escribe al final de sus gestiones, donde busca dibujar un panorama con los rasgos esenciales de cada país en donde estuvo en misión diplomática. Han sido estos textos los más valiosos para este breve trabajo.

Hay una labor en paralelo que adelanta nuestro autor en cada misión. Nos referimos a las investigaciones históricas que adelantó in situ o los textos ensayísticos que escribió mientras estaba en misión en el extranjero. Los referimos en su momento. En las últimas dos misiones, París y México, fue poco o casi nada lo que escribió. Lo fundamental de su obra ya estaba escrito. Hasta aquí esta sucinta revisión de los papeles diplomáticos de uno de los más grandes ensayistas venezolanos de todos los tiempos. Mariano Picón Salas.

Bibliografía

  • Consalvi,  Simón Alberto. Profecía de la palabra. Vida y obra de Mariano Picón Salas. Caracas, editorial Ex Libris, 1996.
  • Picón, Delia (1987). Mariano Picón-Salas. Embajador de Venezuela. Caracas, Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Picón Salas, Mariano (1983). Viejos y nuevos mundos. Caracas, Biblioteca Ayacucho, N° 101.
  • ———–Cinco discursos sobre pasado y presente de la nación venezolana. Caracas, editorial La Torre, 1941.
  • ———–De la conquista a la independencia. Tres siglos de historia cultural hispanoamericana. México, Fondo de Cultura Económica, 1994.
  • ———–Miranda. Caracas, Ministerio de Educación, colección Vigilia, 1966.
  • ———–Pedro Claver, el santo de los esclavos. Caracas, Monte Ávila. Editores, 1972.
  • ———–Comprensión de Venezuela. Caracas, Monte Ávila Editores, 1976.
  • ———–Los días de Cipriano Castro. Caracas, editorial Garrido, 1953.
  • ———–Simón Rodríguez (1771-1854). Caracas, Fundación Eugenio Mendoza, 1953.
  • ———-Obras Selectas. Madrid, Ediciones Edime. 1962.
  • ———–Suma de Venezuela. Caracas, Monte Ávila Editores, Biblioteca Mariano Picón Salas, 1988.
  • ———–Andrés Bello y la historia. Caracas, Academia Nacional de la Historia, Libro Breve,  2004.
  • Zambrano,  Gregory. Mariano Picón Salas (1901-1965), N° 88. Caracas, Biblioteca Biográfica Venezolana, El Nacional y Fundación Banco del Caribe, 2008.

 

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