Morgue de Bello Monte con poca afluencia: centralizan reconocimiento de cuerpos en La Guaira
Extraoficialmente se pudo conocer que la estrategia es evitar presencia de deudos en las adyacencias de la morgue para invisibilizar la tragedia

A 10 días del doble terremoto que devastó a La Guaira y partes de Caracas, el 24 de junio, las instalaciones del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) en Caracas, conocidas como la morgue de Bello Monte, amaneció con baja afluencia de personas que buscan a sus familiares o allegados.
La mañana de este sábado, en los alrededores de la medicatura forense faltaba la imagen de las decenas de familiares que dormían a la intemperie. Solo dos familias se encontraban en las adyacencias de la morgue. Los que no han abandonado la zona son las alcabalas de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
La ausencia no significa que la cantidad de fallecidos disminuyera. La escasa presencia de familiares buscando a sus deudos responde a una instrucción interna que fue compartida de forma extraoficial por un funcionario de Senamecf: la orden es mantener el flujo de nuevos casos fuera de la morgue de Caracas.
Mientras las labores de rescate continúan, el balanace de víctimas mortales de hoy da cuenta de 2.954 fallecidos, según Jorge Rodriguez, presidente de la Asamblea Nacional; por su parte, fuentes dentro del Senamecf enfatizan que: “los números aumentarán porque aún están sacando personas de los escombros”.
La intención es centralizar y procesar la crisis fuera de Caracas, en la morgue improvisada en los silos del Puerto de La Guaira, instalaciones que ya se encuentran al tope de cadáveres, según relatan los deudos que, obligatoriamente, deben pasar por ese punto militarizado como primer encuentro con la tragedia.
A las 11:00 a,m., una treintena de patólogos, odontólogos forenses y médicos especializados abordaron un autobús del Senamecf para bajar a relevar al equipo del litoral, confirmando que el grueso de la contingencia forense fue desplazado de la mirada pública de la capital.
Este vacío en Bello Monte coincide con el estricto cerco informativo impuesto desde las esferas del poder. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, emitió el jueves una defensa de la respuesta de su gestión ante la catástrofe, y arremetió contra los críticos y los medios de comunicación que señalan que las autoridades reaccionaron con demasiada lentitud.
Rodríguez rechazó categóricamente las insinuaciones de que el verdadero número de muertes es mucho más alto de lo reconocido por el balance estatal, al tiempo que desestimó las acusaciones de que las fallas estructurales y los materiales de las viviendas de interés social como los urbanismos de la Gran Misión Vivienda ubicados en Caribe, la Guaira agravaron el colapso.
La fuente del Senamecf enfatizó que la orden es que todos los datos y cifras sean entregados directamente a la mandataria interina, quien sería la única en dar la información al público. “Aquí las cifras que se obtienen se mandan directamente a Presidencia, la orden es que no se estén haciendo declaraciones individuales, que solo las digan ellos”, explicó.
Cinco días buscando
Allegados de la familia de Marisela Gómez (42) estaban en la morgue de Bello Monte para intentar obtener indicios claros sobre el paradero de su familiar, cuyo cuerpo está desaparecido desde el pasado lunes 29 de junio.
Gomez falleció durante el doble terremoto, al quedar tapiada por los escombros de la residencia Misión Vivienda OPPE 26, ubicada en Los Cocos, Caribe, La Guaira. Sus familiares extrajeron el cuerpo tras cinco días de remover escombros entre lo que quedaba del edificio.
Uno de sus allegados, quien prefirió no identificarse, relató que acudió inicialmente a las instalaciones del Bolipuerto, en la morgue improvisada de los silos, para realizar los reconocimientos forenses obligatorios; sin embargo, no hallaron respuestas allí, como tampoco las encontraron en el Hospital Doctor José María Vargas, ubicado en la avenida Soublette de La Guaira.
“¿Cómo es posible que no hayamos encontrado el cadáver después de tantos días? En teoría debieron haberle hecho al menos un examen de huellas dactilares. ¿Qué está pasando en todo este tiempo? Esto es muy desesperante, nos duele en el alma. Como no es familia de ellos, no les importa”, reclamó un familiar.

El calvario de esta familia ya acumula cinco días de búsqueda ininterrumpida. Al igual que en otros testimonios recogidos en la zona de desastre, los deudos confirmaron que los funcionarios del Estado no se presentaron en la OPPE-26 sino hasta el tercer día del sismo, lo que impidió el ingreso temprano de maquinaria pesada para remover las estructuras.
Los familiares denunciaron que los pocos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que patrullaban el perímetro portaban armas de fuego reglamentarias, pero no llevaban picos ni palas para sumarse a las labores de rescate. “Ellos llegaban se tomaban una foto y se iban, incluso los rescatista internacionales no podían hacer nada”, señaló.
La tragedia familiar se duplicó esta semana: el cuerpo del esposo de Marisela, Freddy Reyes, de 44 años, fue hallado apenas este jueves 2 de julio en el mismo sector. Hasta la fecha, las autoridades forenses tampoco han realizado la entrega de sus restos a la familia. Marisela dejó tres hijas, una de ellas es una niña.
Tragedia en San Bernandino
Los cuerpos de Richard Herrera (53); su esposa, Rosangel Acosta (52) y sus hijas, Alejandra Herrera (22) y Gabriela Herrera (19), fueron hallados entre los escombros del edificio Rita, de San Bernardino, de Caracas, la madrugada del 4 de julio.
Sus allegados sólo indicaron que voluntarios y servicios de rescatistas encontraron los cuerpos una semana después de ocurrido el terremoto, mas no quisieron dar más declaraciones sobre los hechos.

Hasta la tarde de este sábado 4 de julio son los últimos cuerpos encontrados en el edificio Rita. Se conoció que Herrera trabajaba en una empresa de circuito cerrado, mientras que su esposa en una cementera y sus hijas eran estudiantes universitarias.