WSJ dice que jefe del Comando Sur renunció tras presiones por cuestionar bombardeos en el Caribe

El rotativo asegura que el veterano militar adelantó su jubilación por causa del Secretario de Guerra

Una gran polémica se ha generado en Washington, luego de que el Wall Street Journal asegurara que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, solicitó la renuncia del almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur, debido a las inquietudes del veterano militar Holsey sobre la legalidad de los bombardeos letales contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en el Caribe.

La medida, según el conocido medio, culminó meses de desacuerdos entre ambos funcionarios. Hegseth, según dos fuentes del Pentágono citados por el periódico, perdió confianza en Holsey desde antes de los ataques y lo presionó para que abandonara el cargo en octubre, apenas un año después de su designación. “Estás en el equipo o no estás”, le dijo Hegseth al almirante, según el reporte.

Holsey expresó preocupaciones iniciales por la “autoridad legal turbia” de las operaciones y porque partes de la misión escapaban a su control directo. El almirante, uno de solo dos oficiales de cuatro estrellas afroamericanos al mando de un comando de combate en EE.UU., dirigió operaciones en el Caribe desde noviembre de 2024.

Su salida, anunciada el 16 de octubre por Hegseth, sorprendió a Washington y se produjo en medio de una escalada militar contra el narcotráfico.

Legisladores y expertos militares calificaron la petición de renuncia como una “medida extraordinaria”, especialmente durante una operación en curso. “Demandar que un comandante renuncie en plena acción militar resulta altamente inusual”, indicaron fuentes al Journal.

El Pentágono negó inicialmente cualquier vínculo entre la salida de Holsey y los desacuerdos, pero el reporte expone tensiones que datan de enero, tras la inauguración de Donald Trump.

La controversia envuelve a Hegseth, quien enfrenta acusaciones de crímenes de guerra por los ataques, que causaron más de 80 muertes. Investigaciones preliminares apuntan a que ordenó “matar a todos” en un bombardeo contra un barco venezolano en septiembre, lo que derivó en un remate contra sobrevivientes.

Holsey, con 37 años en la Marina, completará su servicio el 12 de diciembre. Guardó silencio sobre su retiro, pero su legado incluye misiones antinarcóticos desde hace tres décadas.

El incidente resalta fricciones en la cúpula militar bajo la administración Trump y aviva debates sobre el equilibrio entre seguridad y legalidad en la lucha contra los carteles.

El Departamento de Defensa no emitió comentarios inmediatos sobre el artículo del WSJ, que se basa en fuentes anónimas y exfuncionarios. La salida de Holsey forma parte de una oleada de renuncias en altos mandos desde que Hegseth asumió el cargo.