Presidente electo Kast y sus medidas: seguridad en fronteras y reducción de gasto estatal en Chile
Durante su campaña, Kast centró su discurso en la expulsión de inmigrantes en situación irregular,
Con una diferencia de aproximadamente 20%, José Antonio Kast ganó este domingo las elecciones presidenciales en Chile, donde se impuso en todas las regiones, por primera vez en la historia de ese país.
Tanto el presidente Gabriel Boric como la candidata del Partido Comunista de Chile, Jeannette Jara, llamaron por teléfono a Kast para felicitarlo al final de la tarde de este domingo, cuando los chilenos acudieron a las urnas para decidir la presidencia.
Kast es un ultraderechista que rechaza el aborto y el matrimonio igualitario. Defiende las medidas inspiradas en Donald Trump como la construcción de muros y franjas en las fronteras de Chile, la eliminación del narcotráfico mediante el uso de la violencia, la reducción de 6.000 millones de gasto público, la bajada de impuestos, y la expulsión masiva de los inmigrantes irregulares que se encuentran en el país.
Durante toda su campaña, Kast describió su proyecto como un nuevo “gobierno de emergencia” que giraría en torno a los ejes económicos, sociales y de seguridad. Aunque este domingo, tras votar, rebajó las expectativas y dijo que los problemas no podrán ser solucionados en unos meses.
Partidario de intervención militar en Venezuela
El líder liberal y católico practicante, padre de nueve hijos, se ha mostrado partidario de una intervención militar que derroque el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y admitido que comparte “sueños” con el presidente argentino, Javier Milei.
En materia migratoria, uno de los ejes centrales de su programa, Kast centró su discurso en la expulsión de inmigrantes en situación irregular, aunque durante la campaña fue moderando el tono y llegó a plantear que buscaba “invitarlos a salir” del país.
En su plan denominado “Escudo Fronterizo”, con claras similitudes a la política del presidente norteamericano, Donald Trump, llevada a cabo por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), defiende la instalación de muros de más de 5 metros de altura, zanjas, drones con reconocimiento facial y radares térmicos.
También defiende el uso de la fuerza del Estado en los casos necesarios en la frontera. Asimismo, se comprometió a sancionar a los empleadores que contraten inmigrantes irregulares y prohibirá alquilar viviendas a este tipo de inmigrante.
En seguridad, Kast reitera la “emergencia nacional” para mejorar las cárceles dentro del “Plan Implacable”, algo similar a lo que sucedió en El Salvador. El propio Kast se reunió con el equipo de Gobierno del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, conocido por su estrategia radical y sin respeto a los derechos humanos en seguridad.
Además, Kast prometió incrementar el gasto anual en seguridad, aunque sin especificar cuánto, impulsar la persecución del comercio de economía sumergida y el combate armado contra el narcotráfico.
En materia económica, la gran medida del republicano es la reducción de 6.000 millones de dólares del gasto estatal, sin tampoco definir de dónde se realizarán estos recortes.
El ultraderechista se comprometió, asimismo, a reducir la ideología en las aulas, garantizar guarderías con colaboración público y privada y derivar a la sanidad privada las grandes colas de espera en el nuevo Plan de Salud, que incluye el refuerzo del Plan Nacional de Salud Mental y la Ateción Primaria de Salud.
En educación, las principales medidas de Kast residen en la recuperación del “derecho de los padres a educar a sus hijos”, limitando y reduciendo así el poder de los profesores y educadores, y evitar el ausentismo en las escuelas.
Finalmente, en materia de vivienda, la Operación Sitio 3.0, como denominó a su programa, se centra en subsidios para la adquisición de terrenos o construcciones de vivienda.
Perseguirá a aquellos inmigrantes irregulares hacinados en campamentos (sin techo), pero eso sí, garantizará que en aquellos casos en que el Estado no responda a las peticiones de proyectos habitacionales el silencio administrativo sea visto como proyecto otorgado.
Además, la llegada de Kast deja la posibilidad de un indulto a Miguel Krassnoff, el militar golpista condenado a más de mil años de cárcel por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura.
Con información de la Agencia EFE