Familiares de la jueza Afiuni piden poner fin a 16 años de injusticia

Abogados reclaman una solución definitiva a este caso

Dieciséis años y medio después de su arbitraria detención, la jueza venezolana María Lourdes Afiuni Mora continúa en un limbo judicial, sin que se haya reparado la grave violación a su libertad, su integridad personal y su carrera. A través de una carta pública dirigida a la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, a la comunidad internacional y a organismos de derechos humanos, su hermano Nelson Afiuni Mora y su representante legal, la abogada Thelma Fernández, denunciaron que el caso de la magistrada se ha convertido en uno de los símbolos más emblemáticos de la destrucción de la independencia judicial en Venezuela.

Afiuni fue detenida el 10 de diciembre de 2009, horas después de otorgar medidas cautelares sustitutivas de libertad al empresario Eligio Cedeño, cuya detención había sido calificada como arbitraria por el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU.

Su decisión, tomada en ejercicio de sus funciones, provocó la ira pública del entonces presidente Hugo Chávez, quien en cadena nacional exigió su encarcelamiento y llegó a afirmar que, “en tiempos de Bolívar”, la jueza “hubiera sido fusilada”.

A partir de ese momento, Afiuni fue recluida en una cárcel común (a pesar de su condición de juez), sometida a torturas físicas, psicológicas y sexuales, y procesada por delitos que, según la propia fiscal del caso, no tenían sustento probatorio. La fiscalía llegó incluso a inventar la figura de “corrupción espiritual”, inexistente en el Código Penal venezolano.

El “Efecto Afiuni”

Los familiares y abogados de Afiuni destacan que el caso generó lo que se conoce como el “Efecto Afiuni”: un mensaje de intimidación a todo el Poder Judicial venezolano. Desde entonces, muchos jueces prefirieron plegarse al poder político antes que arriesgar su libertad y su integridad al dictar decisiones contrarias a los intereses del Ejecutivo.

“Su caso no es únicamente la historia de una mujer perseguida, es también la historia de cómo un sistema de justicia puede ser utilizado como instrumento de represalia política y de intimidación colectiva”, señala la misiva.

Excluida de la amnistía

A pesar de la reciente aprobación de una Ley de Amnistía presentada como instrumento de reconciliación nacional, María Lourdes Afiuni Mora fue deliberadamente excluida de sus beneficios. Esto ocurre mientras el gobierno anuncia consultas para una supuesta reforma de la justicia penal.

“Resulta imposible concebir una reconciliación genuina mientras se continúe ignorando a las víctimas y no se reparen los daños ocasionados por procesos judiciales utilizados como mecanismos de persecución política”, afirman los familiares.

Nelson Afiuni Mora y la abogada Thelma Fernández hicieron un llamado urgente a la Embajada de Estados Unidos, a gobiernos democráticos, organismos internacionales de derechos humanos, relatores de la ONU y medios de comunicación para que mantengan la atención sobre este caso y contribuyan a una solución definitiva.

“Cerrar este expediente no es solamente reparar una injusticia contra una persona, es también enviar un mensaje en favor de la independencia judicial, de la dignidad humana y de que ningún juez vuelva a ser perseguido por aplicar la ley”, concluye la carta.