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Nuevos cargos contra Maduro y Flores contemplan penas hasta de cadena perpetua

Cilia Flores cumple 70 años de edad este jueves frente al juez

Este jueves 15 de octubre de 2026, Cilia Adela Flores de Maduro cumple 70 años de edad, que los celebrará no en libertad, sino en una sala del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, frente al juez federal Alvin K. Hellerstein, donde ella y su esposo, el depuesto presidente Nicolás Maduro, comparecen para responder formalmente a una acusación formal sustitutiva que les imputa nuevos y graves cargos en el juicio que ya se le sigue por los presuntos delitos iniciales de narcoterrorismo y conspiración.

La audiencia, programada para las 11:00 a.m. (hora local) de este jueves, en la sala 26A del edificio Daniel Patrick Moynihan (500 Pearl Street, Manhattan), se centra en la lectura de cargos de una acusación formal modificada hecha pública el 8 de octubre por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. En ella, ambos son ahora acusados de conspiración para cometer tortura (cargo que incluye a ciudadanos estadounidenses), narcoterrorismo (ampliado ahora también a Flores, antes solo se le imputó a Maduro), conspiración para exportar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con el uso y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, según un documento del Departamento de Justicia de EE. UU.

Según el texto de la Fiscalía, durante más de dos décadas Maduro y Flores “abusaron, según sus cargos de confianza pública” para enriquecerse mediante el narcotráfico y mantenerse en el poder a través de un sistema de represión que incluyó detenciones arbitrarias, violencia y torturas (descargas eléctricas, asfixia, violación, aislamiento prolongado, inanición y tortura psicológica).

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Se alega que estuvieron “en la cúspide” de esa estructura, controlando fuerzas armadas, el poder judicial y organismos de seguridad, y aliándose con grupos como las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua para inundar Estados Unidos de cocaína.⁠

Maduro, de 63 años, y Flores permanecen detenidos desde el 3 de enero de 2026 en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, tras su captura en Caracas durante una operación militar estadounidense. Ambos se declararon no culpables de los cargos iniciales. El juicio está fijado para el 1 de junio de 2027.

La semana pasada, el mismo juez Hellerstein denegó a Flores la solicitud de prisión domiciliaria por problemas de salud (incluyendo afecciones cardíacas), al considerar que representa un “riesgo extremo de fuga”.

Los cargos son meras acusaciones y los imputados se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Las penas máximas posibles incluyen cadena perpetua en varios de los delitos. La defensa ha anunciado que presentará argumentos de inmunidad soberana en una audiencia prevista para el 17 de noviembre.

Así, el cumpleaños número 70 de quien fuera primera dama de Venezuela se vive lejos de cualquier celebración oficial y bajo la mirada de la justicia estadounidense.

Lo que conocerá hoy la pareja

El nuevo cargo más grave es el de conspiración para cometer tortura. La acusación describe un aparato sistemático que incluyó descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, inanición y tortura psicológica, como amenazas de matar a familiares, incluidos niños.

Uno de los casos más crudos citados es el de un ciudadano estadounidense que, según el documento, fue privado de comida y agua, sometido a ahogamiento simulado, golpeado reiteradamente, electrificado en los testículos e inyectado a la fuerza. Otro oficial de alto rango, identificado como CC-3, habría observado personalmente cómo electrificaban a una víctima, se rió de ella, la humilló y dirigió a otros agentes de la DGCIM durante la tortura.

La Fiscalía también señala a tres altos funcionarios (identificados como CC-1, CC-2 y CC-3) como piezas clave del sistema. Uno de ellos habría ordenado asesinatos y amenazado con matar al hijo de un preso; otro habría desarrollado métodos de tortura que presentó a Maduro para su aprobación; y el tercero habría participado directamente en las sesiones de tortura.

El documento afirma que Maduro recibía informes sobre el trato a los detenidos y ordenaba detenciones y torturas, mientras que Flores habría ayudado a diseñar el sistema y ordenado torturas para proteger las actividades ilegales de miembros de su familia. La represión, según la acusación, se intensificaba en momentos de crisis política.

Varias de esas acusaciones, si son comprobadas y juzgadas, contemplan penas de entre 20 años a cadena perpetua en prisión.