Juez federal detiene temporalmente la deportación de Wilber Rafael Garcés Pérez
El venezolano herido por ICE aún tiene la bala alojada en el cuerpo

Un juez federal concedió este martes una orden de emergencia solicitada por la abogada de inmigración Kate Lincoln-Goldfinch para frenar temporalmente la deportación de Wilber Rafael Garcés Pérez, el venezolano de 28 años que fue herido de bala por un agente de Immigration and Customs Enforcement (ICE) el domingo 20 de septiembre mientras realizaba una entrega de DoorDash en el norte de Austin.
En un mensaje publicado en su cuenta de X (@AttorneyKateLG), la abogada informó el dictamen. En el clip, Lincoln-Goldfinch explica que el hombre “aún tiene la bala alojada en el cuerpo, que se presentó una demanda federal y que el juez ordenó que Garcés Pérez esté presente en la primera audiencia, programada para el miércoles 30 de septiembre. Esto significa que no será deportado mientras tanto”, señaló.
Según la versión de su defensa, Garcés Pérez ingresó legalmente a Estados Unidos en 2024 a través de la aplicación CBP One, solicitó asilo y recibió un permiso de trabajo válido. El orden de remoción en ausencia se habría originado porque una notificación de audiencia fue enviada a una dirección anterior, pese a que él había actualizado su domicilio ante la corte de inmigración, un error que la abogada describe como frecuente. La defensa sostiene que no tiene antecedentes penales y que trabaja para mantener a su hijo con discapacidad, quien se encuentra en Venezuela.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), por su parte, ha descrito a Garcés Pérez como un “ilegal alien” de Venezuela con una orden final de remoción e indica que el incidente ocurrió tras una persecución a pie. Existen versiones contradictorias sobre lo ocurrido: la defensa y el propio herido afirman que agentes en un vehículo no identificado lo embistieron y le dispararon por la ventana trasera sin identificarse adecuadamente, mientras que las autoridades federales sostienen que huyó.
Garcés Pérez fue herido en el torso (con fractura de clavícula según actualizaciones posteriores), dado de alta del hospital Dell Seton pocas horas después con la bala aún en el cuerpo y transferido a custodia de ICE en el centro de procesamiento de Pearsall. Su abogada ha denunciado falta de analgésicos, maltrato durante traslados y dificultades para que la familia obtuviera información. El caso ha generado protestas en Austin y llamados de congresistas y organizaciones a una investigación independiente.
Lincoln-Goldfinch ha prometido más detalles y mantiene que su cliente debe permanecer en Austin con su esposa mientras se resuelven tanto el asunto migratorio como la investigación del uso de la fuerza.
