Solicitan a la Comisión de Contraloría investigar cierre del BIV

ECONOMÍA · 17 FEBRERO, 2016 15:55

Ver más de

Julett Pineda Sleinan | @JulePineda


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

El anuncio de la liquidación y disolución del Banco Industrial de Venezuela (BIV) en la Gaceta Oficial 40.846 del pasado jueves 11 de febrero dejó en el limbo a cerca de 2.300 trabajadores. Otros 1.300 jubilados también las verán negras con el cierre. Ahora, los empleados piden a la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional que se investigue lo que hay detrás del cierre de una institución con más de 75 años de antigüedad. 

Los trabajadores aseguraron que los saldos del banco nunca estuvieron en rojo, sino todo lo contrario. “Entre 2013 y 2014 hubo un crecimiento financiero, se otorgaron bastantes créditos”, precisó la presidenta del Sindicato Bolivariano de Trabajadores del Banco Industrial de Venezuela, Ana Yánez.

Es por esta razón que este miércoles, 17 de febrero, se trasladaron a la Asamblea para pedir un derecho de palabra para la próxima semana y presentar los documentos necesarios a manera de que se inicien las investigaciones. A cargo de la investigación se creará una comisión mixta integrada por las comisiones de Contraloría, Finanzas y Desarrollo Social. 

Entre las solicitudes está la petición de revisar la transferencia y venta de bienes. «Hay que ver a quiénes se les están vendiendo», señaló Ángel Subero, asistente de la vicepresidencia de la comisión, «no es un banco que pertenece a accionistas, es un banco de la República».

Trabajadores también denunciaron que desde noviembre de 2014, fecha en la que empezaron a acudir a distintas instancias para evitar el cierre de la institución, se iniciaron las transferencias de los clientes más importantes del banco a otras entidades sin ningún decreto legal que avalara tal acción.

«El lunes los trabajadores no sabían si iban a trabajar», agregó Subero. A raíz del anuncio de la absorción del BIV por parte del Banco del Tesoro, los empleados no estaban informados sobre cómo proceder ante la situación.

«A algunos les dicen que van a ser contratados por un año; a otros, que formarán parte de una comisión de servicio por la misma cantidad de tiempo. A los demás no les dicen nada y estos asumen que los van a liquidar», dijo uno de los trabajadores a Efecto Cocuyo. «Eso no les garantiza ninguna estabilidad laboral», apuntó Yánez.

El grupo de representantes de jubilados y trabajadores del BIV aseguró que esta no es la primera vez que acuden a la Asamblea Nacional para solicitar ayuda ante el cierre de la institución. Al antiguo parlamento se le solicitó iniciar las investigaciones y se les proporcionaron documentos correspondientes a los saldos del banco. No obstante, nunca recibieron respuesta.

Uno  de los aspectos más llamativos sobre el caso es lo que pasará con las sedes del BIV en Curazao, EEUU y Cuba y con los respectivos permisos que posee la institución para operar en esos países.