¿Qué puede hacer el Programa Mundial de Alimentos por los agroproductores nacionales? - Efecto Cocuyo

ECONOMÍA · 7 JUNIO, 2021 11:38

¿Qué puede hacer el Programa Mundial de Alimentos por los agroproductores nacionales?

Texto por Margaret López

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La asistencia del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas en Venezuela no solo representa un beneficio para los niños más vulnerables. Los agroproductores nacionales también pudieran encontrar un apoyo del ente internacional, si sus cosechas de hortalizas y frutas son compradas para elaborar las comidas que se les darán a un grupo de venezolanos a lo largo de todo este 2021.   

“Queremos tener un acercamiento con el Programa Mundial de Alimentos, porque en todos los países en donde se dio una reactivación de las comidas escolares se llamó a los agricultores nacionales. Ellos destinan 30% de las compras a la agricultura familiar y nosotros les podemos ofrecer frutas, verduras o raíces y tubérculos” explicó Saúl Elías López, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines (Sviaa), en entrevista telefónica con Efecto Cocuyo.

La aspiración de los agroproductores nacionales es ser tomados en cuenta, al menos, para la compra de una parte de los alimentos que se necesitan para cumplir con la meta de rehabilitar los comedores escolares y llegarles a 185.000 niños y niñas venezolanos para finales de este año.

“La idea es sentar las bases de cómo van a hacer llegar esos alimentos, de qué manera y cómo se van adquirir la cosecha de estos productos” se preguntó Juan Carlos Montesinos, presidente de la Asociación Venezolana de Agricultura Familiar (Avaf), durante una rueda de prensa transmitida por Zoom.

Estos pequeños y medianos productores agrícolas nacionales están en la disposición de vender una parte de sus cosechas de cereales como el maíz o el arroz y otros productos de la horticultura como el tomate, la cebolla, la papa o la yuca al Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés). Eso sin hablar de la producción de otras frutas como el cambur, la lechosa o la piña.

El objetivo es que el Programa Mundial de Alimentos pueda obtener suministros locales de forma sencilla y que los agroproductores nacionales se beneficien de un precio internacional para sus cosechas y también de un pequeño impulso a su productividad, en especial ahora cuando se enfrentan a una escasez de diésel y de fertilizantes.

Impulso productivo y económico

El presupuesto del Programa Mundial de Alimentos para trabajar en Venezuela asciende a 190 millones de dólares para este año. Estos fondos provienen del Plan de Respuesta Humanitaria de Venezuela y los agroproductores nacionales buscan que, al menos, una porción de este dinero pueda también impulsar a la agricultura nacional.

El esquema de “Alimentos escolares cultivados localmente” puede ser el modelo para apoyar esta relación estrecha con los agroproductores venezolanos. Bajo esta figura es que el Programa Mundial de Alimentos apoyó a los productores en Honduras con la compra de verduras y huevos frescos, mientras que en Haití se les compró toda clase de alimentos a las redes de pequeños productores regionales.

En Kenia, en cambio, el modelo utilizado por el Programa Mundial de Alimentos fue ofrecerle una transferencia directa de dinero a las escuelas que hacen parte del programa para que les compren los alimentos necesarios a los productores locales. Un comité con representación de los padres, los profesores y los miembros de la comunidad son los encargados de decidir qué alimentos, en qué cantidad y cuándo comprarlos a los pequeños productores locales.

Apoyar a la agricultura local es un pilar de la estrategia de este brazo de las Naciones Unidas desde 2014, que fue declarado como el “Año de la Agricultura Familiar”. Al punto que su promesa es asegurar 10% de las compras de alimentos a pequeños agricultores, como una forma de reforzar la economía local y también de impulsar la productividad de las cosechas.

“Nosotros estamos formando a nuestros productores para maximizar la producción, pero tenemos muchas dificultades con la falta de diésel” reconoció Montesinos.

El Programa Mundial de Alimentos hizo compras en 74 países en desarrollo durante el año 2019, de acuerdo con el “Informe anual de la Junta Ejecutiva del PMA al Consejo Económico y Social y al Consejo de la FAO correspondiente a 2019”.

En Colombia, por ejemplo, esta oficina gastó 7,1 millones de dólares en 8.216 toneladas de alimentos. En otros países como Nicaragua y Guatemala, las inversiones llegaron hasta los 3,470 millones de dólares y 2,411 millones de dólares respectivamente. Ahora la oportunidad está dada para que Venezuela también comience a formar parte de ese listado de países en donde el Programa Mundial de Alimentos les compra a los pequeños productores locales.

Foto principal: Ministerio de Agricultura y Tierras