¿Qué puede hacer la Asamblea Nacional frente al COVID-19? - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 8 ABRIL, 2020 04:46

¿Qué puede hacer la Asamblea Nacional frente al COVID-19?

Texto por Francisco R. Rodríguez

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“Actualmente hay 4.933.920 venezolanos viviendo en el exterior.”

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La extensión del nuevo coronavirus (COVID-19) y su impacto en la vida de más de 4 millones de venezolanos que están en el extranjero plantea una interrogante esencial: qué puede hacer el país para asistir a los que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.

El órgano venezolano debe aprobar un programa de transferencias directas a migrantes connacionales afectados por la crisis del actual coronavirus. Este programa se financiaría con fondos actualmente disponibles en cuentas en el sistema financiero estadounidense y puede ser implementado incluso en ausencia de un acuerdo con el oficialismo.

Nuestro énfasis está en lo que puede hacer la Asamblea Nacional y la administración nombrada por ella para asumir transitoriamente las facultades del Poder Ejecutivo. El argumento: la Asamblea Nacional puede hacer una diferencia enorme en la vida de muchos venezolanos en el resto del mundo ayudándolos a enfrentar las consecuencias de la pandemia.

Una forma de pensar en el problema económico venezolano es que emerge de una dualidad de poderes: un gobierno tiene control sobre el territorio mientras que otro tiene control sobre el acceso a una buena parte de los recursos externos que pueden estar a disposición de la nación.

En este sentido, la selección de políticas por parte de la administración de Nicolás Maduro es la de políticas para un país sin recursos externos ni capacidad de acceder a ellos. Mientras que para la administración de Guaidó es qué hacer con recursos externos dada una capacidad muy limitada o nula de gastarlos dentro del país.

Nuestra propuesta

Aprobar el pago de una compensación monetaria en efectivo para los venezolanos que residen en el exterior y enfrentan a dificultades causadas por la pandemia. Igualmente, la Asamblea debe dirigir recursos hacia el pago de atención médica a venezolanos en el exterior en el contexto de la actual crisis.

La Asamblea Nacional tiene el control, mediante el gobierno interino encabezado por su presidente, de los recursos de Venezuela en el sistema financiero norteamericano. También tiene la capacidad de movilizar solicitudes de préstamos ante el Banco Interamericano de Desarrollo, ente que reconoce a Juan Guaidó como Presidente de Venezuela.

Como detallamos en otro artículo, el monto al que tiene acceso su administración por concepto de efectivo en cuentas de CITGO y utilidades retenidas de empresas mixtas venezolanas asciende a los USD 1.4 millardos y USD 7.0 millardos, respectivamente (ver Tabla 1). Si bien la movilización de esos fondos está impedida como efecto de las diversas órdenes ejecutivas, no debería ser problemático para la administración de Juan Guaidó conseguir que el gobierno estadounidense levantase las restricciones para su uso.

Tabla 1 – Fuentes de financiamiento al alcance de la Asamblea Nacional

Fuentes: cálculos propios

Acceso a otros fondos

Estos fondos no son los únicos a la mano de la AN. El 5 de febrero de 2019, el banco portugués Novo Banco retuvo fondos que se transferirían por el gobierno de Maduro a bancos en Uruguay.[1] El monto total bloqueado por Novo Banco asciende EUR 1,5 millardos (valorados en USD 1,7 millardos). Los fondos se mantienen congelados desde esa fecha.[2] Estos fondos están depositados en cuentas de Novo Banco en Estados Unidos, por lo cual la administración de Juan Guaidó puede solicitar ante cortes norteamericanas su recuperación.[3]

La AN también tiene la opción de acceder a GBP 1.2 millardos (valorados a la fecha en USD 1.5 millardos) retenidos por el Banco de Inglaterra que fueron puestos fuera del alcance de la administración de Maduro debido a presiones de Estados Unidos.[4] Dado que esa decisión fue tomada antes del reconocimiento de Guaidó y dada la influencia de Estados Unidos sobre ella y el reconocimiento por parte del Reino Unido del gobierno de Guaidó, estos fondos deberían ser accesibles por la junta ad hoc del Banco Central de Venezuela nombrada por la Asamblea Nacional.

Aunado a esto, la administración de Juan Guaidó es reconocida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).[5] Recientemente, el banco ha puesto a disposición de sus países miembros USD 12,0 millardos para enfrentar la pandemia.

Una forma de aproximar el financiamiento disponible en estos programas es asumiendo que los fondos que hará disponible el banco son proporcionales a la contribución de cada país al capital accionario del banco. En ese sentido, actualmente Venezuela tiene 3.4% de las acciones del BID,[8] por lo que pudiésemos estimar acceso a USD 408 millones de los USD 12 millardos disponibles para países miembros.

Con estos recursos, la AN tiene la capacidad de diseñar y ejecutar un programa de apoyo para venezolanos refugiados en el exterior, distribuido a través de sus embajadas, en coordinación con sus gobiernos aliados.

Cabe acotar que no todos estos fondos están fácilmente disponibles. En un escenario conservador, estimamos que se podría acceder a recursos por el orden de USD 3,6 millardos.

Venezolanos vulnerables

La ayuda a los venezolanos en el exterior es urgente. Muchos están particularmente expuestos a la crisis creada por la pandemia: su situación precaria con pocos ahorros, ingresos limitados, limitado acceso al mercado laboral formal,[9] mínima integración al tejido social que los recibe y poca protección de los estados que los albergan los hace especialmente vulnerables.[10] Casos más graves incluyen personas viviendo sin hogar permanente[11] e incapacidad para tener acceso al sistema de salud en el país receptor o de pagar gastos fúnebres de familiares cercanos en medio de la precariedad económica que implica su condición de migrantes.

Todas las embajadas de la administración de Juan Guaidó deben abrir portales donde los migrantes puedan consignar copias electrónicas de sus documentos de nacionalidad, para así crear una base de datos de potenciales receptores de ayuda.

¿Cómo calcular la subvención?

Podemos estimar el monto de ayuda por familia utilizando los datos actualmente disponibles sobre la diáspora venezolana. De acuerdo con ACNUR,[12] actualmente hay 4,933,920 venezolanos viviendo en el exterior. Además, sabemos por el Censo Nacional de Población y Vivienda más reciente del INE que la familia promedio de Venezuela tiene 4 personas.[13]

Proponemos una subvención de USD 100 mensuales por familia. Aquello resultaría en transferencias para 1,307,582 familias migrantes, por un total de USD 131 millones. En el supuesto que la AN apenas consiga 20% de los fondos, se utilizaría el 5.4% de los fondos.

Esta sería una contribución comparable con programas de pagos únicos focalizados a poblaciones vulnerables implementados en otros países.

¿Todos por igual?

Las embajadas deben, de alguna manera, verificar que quienes optan sean vulnerables. En ese sentido, los estudios tradicionales incluyen visitas al hogar y entrega y verificación de documentos financieros como estados bancarios y balances personales. Sin embargo, las condiciones para implementar esta política sugieren medidas extraordinarias, pues en muchos de los países donde serán aplicadas el tránsito de funcionarios se vería restringido.

Una posible solución a esto sería el recaudo electrónico de algunos documentos básicos quienes optan por la ayuda. Vale la pena notar que ningún mecanismo de recepción y verificación de documentos será perfecto y se debe partir por aceptar esa realidad.

Por otro lado, un diseño más detallado debe partir por reconocer que el monto de ayuda debe variar acorde con el país. Un ejercicio sencillo de diferenciación pudiese delimitar entre países desarrollados y países en vías de desarrollo. Los primeros suelen tener niveles de precios más altos y por ende, la ayuda debe ser mayor. Acorde con data de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) de cómo se distribuían los migrantes al cierre de 2019, los 4.9 millones de refugiados a marzo de 2020 se distribuyen aproximadamente como se ve en la Figura 1.

Fuentes: cálculos propios, con datos de OIM, ACNUR

En total, tendremos 4,1 millones de migrantes en países en vías al desarrollo y 846mil en países desarrollados. Así, y asignando transferencias de 100$ a quienes están en países en vías al desarrollo y 500$ para quienes están en países desarrollados, tenemos que se utilizarían un total de USD 220 millones, distribuidos entre 1,3 millones de familias a una transferencia promedio de USD 171,45. Esto constituiría un 1.8% de los fondos en manos de la AN.

Tabla 2 – Costo mensual estimado de programas de asistencia a migrantes

Fuentes: cálculos propios

Los fondos destinados a ayudar a los venezolanos en el exterior no necesariamente se deben canalizar solo vía transferencias directas. La administración de Juan Guaidó podría pagar por la compra de kits de pruebas y equipos médicos a ser asignados a hospitales y clínicas que se comprometan a atender un número determinado de venezolanos. En razón de eso, estimamos una contribución mensual adicional de USD 26.2 millones, indistintamente del programa que se aplique.

Muchos de los problemas de los venezolanos van a tener solución solo cuando exista una genuina transición y regreso a la democracia. Otros se podrían atender mediante un acuerdo entre las partes del conflicto político. Pero hay problemas ante los cuales la Asamblea Nacional puede actuar, independientemente de que no haya acuerdo con el oficialismo.

Hay cinco millones de venezolanos en el exterior. La gran mayoría se encuentra en una situación precaria: han perdido o están a punto de perder el trabajo, enfrentan a una posibilidad de desalojo o tienen poco, a veces ningún acceso, a redes de protección social. La Asamblea Nacional tiene en sus medios la posibilidad de ayudarlos. No hay razón para que deje de hacerlo.

 

Aquí se puede revisar la versión completa del texto.