La biodiversidad en la Faja Petrolífera del Orinoco, el otro reto pendiente en la zona

CAMBIO CLIMÁTICO · 1 ENERO, 2023 09:47

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Margaret López


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Cuando se habla de la Faja Petrolífera del Orinoco se nombran las reservas de crudo y la atracción de inversionistas extranjeros para la recuperación de la economía nacional. Pero se menciona muy poco el reto a la biodiversidad, que supone proteger a las especies allí presentes y, al mismo tiempo, ampliar la explotación petrolera en esta zona venezolana.  

En la Faja Petrolífera del Orinoco hay reservas probadas de 270.976 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado, lo que equivale a un cuarto (25%) de todas las reservas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). Se trata de un caudal que pudiera servir para una producción diaria de 3 millones de barriles por los próximos 300 años.

Su riqueza en biodiversidad no se contabiliza en números, pero también es amplia. Es uno de los humedales más grandes en Suramérica y que bien pudiera compararse con el pantanal de Brasil. Aves, mamíferos y peces son las especies más mencionadas a la hora de sacar la cuenta sobre la riqueza en biodiversidad de esta franja que atraviesa a cinco estados en Venezuela.

Aves y peces migratorios

El Arrocero Americano (Spiza americana) es, por ejemplo, una de estas aves que migran cada año cerca de la Faja Petrolífera del Orinoco, conformada por los estados Anzoátegui, Monagas y Guárico, y que tiene su punto de reproducción en el centro de los Estados Unidos.

Otras especies de aves que hacen vida en este humedal incluye también a la Corocora roja (Eudocimus ruber) y la Guacamaya azul amarilla (Ara araurana).

“Su relevancia viene dada porque allí es donde van buena parte de las aves migratorias de Norteamérica. Es un reservorio de la gran diversidad de especies venezolanas, pero también de una diversidad internacional de la que Venezuela es responsable”, como lo apuntó Antonio Machado Allison, quien es biólogo e individuo número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (Acfiman).

Faja Petrolífera del Orinoco
Para el director de Orinoco Sostenible, Carlos González Rojas, las planicies inundables del Orinoco son parte de su mayor riqueza en biodiversidad | Foto: Orinoco Sostenible Cortesía

Otros biólogos también se enfocan en las otras especies presentes en la zona como los peces o los mamíferos.

“Un activo fundamental son los peces migratorios que transitan desde el Delta del Orinoco hasta Los Andes. Más de 65% de la cuenca del Orinoco está en Venezuela y todavía esta zona se mantiene conservada. Los ríos de la zona y los peces que se encuentran allí hablan del estado de salud de la cuenca” como apuntó Douglas Rodríguez Olarte, quien es doctor en Biología de la Conservación y profesor de ecología en la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado (Ucla).

La lista de mamíferos que hacen vida en la zona incluye, por ejemplo, a la Tonina del Orinoco (Inia geoffrensis), que es el cetáceo de agua dulce más grande del mundo y al Manatí (Tricherus manatus), que ahora aparece como una de las especies amenazadas en Venezuela debido al drenado de los humedales y la deforestación en bosques de mangle.

“Las planicies inundables del Orinoco, que están en la parte inferior de la Faja Petrolífera, pueden considerarse como las zonas de mayor interés para la diversidad biológica. Es donde se tiene la mejor condición ecológica de la zona y donde también está el menor impacto humano. Al inundarse casi seis meses al año, el hombre tiene poca oportunidad de sembrar o de fundar allí” detalló Carlos González Rojas, coordinador de Orinoco Sostenible, que fue un proyecto creado para impactar en la conservación de la biodiversidad de esta zona.

¿Petróleo con sello verde?  

Esta riqueza de biodiversidad suele considerarse poco a la hora de plantearse la atracción de capitales extranjeros que puedan ayudar a que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) produzca una mayor cantidad de barriles diarios, pero hay quienes ya trabajan en propuestas.

Orinoco Sostenible, por ejemplo, empezó como un proyecto de investigación para mapear la diversidad biológica en los alrededores del Orinoco. Ahora la propuesta central de su coordinador es evaluar qué plan pudiera idearse para aprovechar el gran volumen de reservas petroleras venezolanas, sin tener que comprometer la riqueza de la biodiversidad de la zona.

“La propuesta pasa por la conservación de todos los bosques dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco, lo que garantizaría una producción de hasta 1.029.765 barriles diarios de petróleo con balance de emisiones netas cero. Si el petróleo venezolano logra tener ese sello verde, entonces tendría un valor agregado y eso es importante” detalló González Rojas, quien trabaja ahora en una propuesta de tesis doctoral justo sobre la compensación ambiental entre la industria petrolera y la biodiversidad.

Otra de las fórmulas planteadas es la creación de un fondo internacional de conservación en el que aporten tanto la estatal venezolana Pdvsa, como el resto de las petroleras extranjeras que vayan a producir en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Ninguna de estas dos ideas tiene un inventario detallado de la emisión de gases como el dióxido de carbono (CO2) o el metano (CH4) que están atadas a la producción petrolera venezolana, ni tampoco el impacto que producen los combustibles fósiles consumidos en el país.

El reto para Venezuela comienza por medir el impacto ecológico de su producción petrolera y sigue luego en la creación de modelos para compaginar esta actividad en un mundo que avanza hacia las energías limpias y que le da ahora un mayor valor a la naturaleza.

Foto principal: Wikipedia | Jorge Moyeja

La versión completa y original de este artículo fue publicada en inglés en Dialogo Chino.

CAMBIO CLIMÁTICO · 3 FEBRERO, 2023

La biodiversidad en la Faja Petrolífera del Orinoco, el otro reto pendiente en la zona

Texto por Margaret López

Cuando se habla de la Faja Petrolífera del Orinoco se nombran las reservas de crudo y la atracción de inversionistas extranjeros para la recuperación de la economía nacional. Pero se menciona muy poco el reto a la biodiversidad, que supone proteger a las especies allí presentes y, al mismo tiempo, ampliar la explotación petrolera en esta zona venezolana.  

En la Faja Petrolífera del Orinoco hay reservas probadas de 270.976 millones de barriles de crudo pesado y extrapesado, lo que equivale a un cuarto (25%) de todas las reservas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). Se trata de un caudal que pudiera servir para una producción diaria de 3 millones de barriles por los próximos 300 años.

Su riqueza en biodiversidad no se contabiliza en números, pero también es amplia. Es uno de los humedales más grandes en Suramérica y que bien pudiera compararse con el pantanal de Brasil. Aves, mamíferos y peces son las especies más mencionadas a la hora de sacar la cuenta sobre la riqueza en biodiversidad de esta franja que atraviesa a cinco estados en Venezuela.

Aves y peces migratorios

El Arrocero Americano (Spiza americana) es, por ejemplo, una de estas aves que migran cada año cerca de la Faja Petrolífera del Orinoco, conformada por los estados Anzoátegui, Monagas y Guárico, y que tiene su punto de reproducción en el centro de los Estados Unidos.

Otras especies de aves que hacen vida en este humedal incluye también a la Corocora roja (Eudocimus ruber) y la Guacamaya azul amarilla (Ara araurana).

“Su relevancia viene dada porque allí es donde van buena parte de las aves migratorias de Norteamérica. Es un reservorio de la gran diversidad de especies venezolanas, pero también de una diversidad internacional de la que Venezuela es responsable”, como lo apuntó Antonio Machado Allison, quien es biólogo e individuo número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (Acfiman).

Faja Petrolífera del Orinoco
Para el director de Orinoco Sostenible, Carlos González Rojas, las planicies inundables del Orinoco son parte de su mayor riqueza en biodiversidad | Foto: Orinoco Sostenible Cortesía

Otros biólogos también se enfocan en las otras especies presentes en la zona como los peces o los mamíferos.

“Un activo fundamental son los peces migratorios que transitan desde el Delta del Orinoco hasta Los Andes. Más de 65% de la cuenca del Orinoco está en Venezuela y todavía esta zona se mantiene conservada. Los ríos de la zona y los peces que se encuentran allí hablan del estado de salud de la cuenca” como apuntó Douglas Rodríguez Olarte, quien es doctor en Biología de la Conservación y profesor de ecología en la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado (Ucla).

La lista de mamíferos que hacen vida en la zona incluye, por ejemplo, a la Tonina del Orinoco (Inia geoffrensis), que es el cetáceo de agua dulce más grande del mundo y al Manatí (Tricherus manatus), que ahora aparece como una de las especies amenazadas en Venezuela debido al drenado de los humedales y la deforestación en bosques de mangle.

“Las planicies inundables del Orinoco, que están en la parte inferior de la Faja Petrolífera, pueden considerarse como las zonas de mayor interés para la diversidad biológica. Es donde se tiene la mejor condición ecológica de la zona y donde también está el menor impacto humano. Al inundarse casi seis meses al año, el hombre tiene poca oportunidad de sembrar o de fundar allí” detalló Carlos González Rojas, coordinador de Orinoco Sostenible, que fue un proyecto creado para impactar en la conservación de la biodiversidad de esta zona.

¿Petróleo con sello verde?  

Esta riqueza de biodiversidad suele considerarse poco a la hora de plantearse la atracción de capitales extranjeros que puedan ayudar a que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) produzca una mayor cantidad de barriles diarios, pero hay quienes ya trabajan en propuestas.

Orinoco Sostenible, por ejemplo, empezó como un proyecto de investigación para mapear la diversidad biológica en los alrededores del Orinoco. Ahora la propuesta central de su coordinador es evaluar qué plan pudiera idearse para aprovechar el gran volumen de reservas petroleras venezolanas, sin tener que comprometer la riqueza de la biodiversidad de la zona.

“La propuesta pasa por la conservación de todos los bosques dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco, lo que garantizaría una producción de hasta 1.029.765 barriles diarios de petróleo con balance de emisiones netas cero. Si el petróleo venezolano logra tener ese sello verde, entonces tendría un valor agregado y eso es importante” detalló González Rojas, quien trabaja ahora en una propuesta de tesis doctoral justo sobre la compensación ambiental entre la industria petrolera y la biodiversidad.

Otra de las fórmulas planteadas es la creación de un fondo internacional de conservación en el que aporten tanto la estatal venezolana Pdvsa, como el resto de las petroleras extranjeras que vayan a producir en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Ninguna de estas dos ideas tiene un inventario detallado de la emisión de gases como el dióxido de carbono (CO2) o el metano (CH4) que están atadas a la producción petrolera venezolana, ni tampoco el impacto que producen los combustibles fósiles consumidos en el país.

El reto para Venezuela comienza por medir el impacto ecológico de su producción petrolera y sigue luego en la creación de modelos para compaginar esta actividad en un mundo que avanza hacia las energías limpias y que le da ahora un mayor valor a la naturaleza.

Foto principal: Wikipedia | Jorge Moyeja

La versión completa y original de este artículo fue publicada en inglés en Dialogo Chino.

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