“Chavismo crítico” propone frenar la violencia y defender la Constitución
Los intelectuales convocan a “otro diálogo”, de carácter nacional e incluyente.
Más de cincuenta muertos, centenares de heridos, presos y manifestantes civiles sometidos a tribunales militares son algunos de los hechos que componen la espiral de violencia que ha vivido Venezuela en los últimos días. Un contexto que preocupa a sectores de oposición y chavismo.
Ante este trágico escenario dirigentes políticos y estudiantiles, académicos, ex ministros de Chávez y activistas de derechos humanos, sindicales y políticos se reunieron para rechazar la escalada de violencia y proponer algunas claves para controlar la crisis social que atraviesa el país.
“Si continuamos por este camino de la desintegración del tejido constitutivo de esta sociedad, si continuamos por este camino la recuperación de esta sociedad tomaría décadas”, afirmó el sociólogo Edgardo Lander, miembro de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución, durante la rueda de prensa realizada este miércoles 24 de mayo.
Lander dijo que “más allá de la pluralidad de posturas político-ideológicas, comparten la imperiosa necesidad de hacer todo lo que sea necesario para frenar la escalada de violencia y defender la Constitución“.
Por su parte, el político Enrique Ochoa Antich expresó: “rechazamos la violencia represiva del estado, pero también rechazamos la violencia callejera inútil que no nos lleva a ninguna parte. Ninguna estrategia política improbable merece la vida de un solo venezolano, pero también la violencia social porque también es violencia la falta de comida, de medicamentos, el caos de los servicios públicos, la inseguridad”
Los académicos señalaron que emplear el odio y la violencia como forma de resolver las diferencias de la sociedad venezolana representa una severa amenaza no solo para el presenta sino para el futuro del país.
En este sentido, los integrantes de este movimiento proponen:
1. Convocar a a una reunión de debate todos los actores políticos y sociales y sectores distintos a la polarización que aspiran a detener el crecimiento de la violencia y evitar la amenaza de una confrontación fratricida.
2. Llamar a una auto convocatoria para la realización de “otro diálogo”. Un diálogo distinto, plural y diverso, político y social de carácter nacional e incluyente.
3. Discutir las vías para que tanto el Gobierno Nacional como la oposición asuman un compromiso real, de acuerdo a lo establecido en la Constitución, de desactivar la escalada de violencia y la defensa de los Derechos Humanos. También, la discusión de las implicaciones que pudiera tener el llamado a Constituyente, en los términos planteados por el Presidente.
4. Comprometernos a hacer los esfuerzos necesarios para desmontar las expresiones y actitudes de odio, fanatismo y desprecio por la persona humana, observadas cada vez con más frecuencia en sectores significativos de la sociedad venezolana, que alimentan la intolerancia y la confrontación violenta.
