¿Qué se sabe de las negociaciones que arrancan el 1 de agosto en Venezuela?
Renovación del CNE y el TSJ y garantías para la participación política entre temas centrales del nuevo proceso negociador

Los terremotos del 24 de junio llevaron a pensar que las negociaciones políticas anunciadas a mediados de ese mes entre el Parlamento dominado por el chavismo y la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015 entrarían en el congelador, por tiempo indefinido.
Pasada la dura etapa de rescate de sobrevivientes bajo los escombros, principalmente en La Guaira, y las primeras semanas de coordinación de ingreso de ayuda humanitaria para los casi 18.000 damnificados, el Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de la AN de 2015, informó sobre la reanudación del proceso para el 1 de agosto. El jefe del Parlamento electo en 2025, Jorge Rodríguez, también confirmó que irían al diálogo, pese a que días antes lo desestimó.
La información sobre los preparativos se ha dado a cuentagotas por parte de la presidenta de la Comisión Delegada, Dinorah Figuera, a través de entrevistas a periodistas y medios seleccionados. Otros datos han trascendido de manera extraoficial. El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha emitido opiniones, mientras Jorge Rodríguez no ha vuelto a tocar el tema.
Esto es lo que se sabe de la nueva ronda de negociaciones entre el chavismo y la oposición que arranca este 1 de agosto:
Interlocutores
El 18 de junio, en una visita “relámpago” al país, Figuera se reunió con Jorge Rodríguez en el Palacio Legislativo y con el encargado de negocios de EEUU, John Barrett, en la embajada norteamericana.
Tras los encuentros, se informó sobre el nuevo proceso de negociaciones entre el chavismo y la oposición a través de ambos Parlamentos con tres actores principales: Figuera, Rodríguez y el tutelaje de Washington que ungió a la diputada de Primero Justicia como la representante de los adversarios de Miraflores.
Se informó sobre la designación de “una mesa técnica y política paritaria con una agenda que contiene hitos y cronogramas concretos”. En el momento no se habló de los integrantes de la mesa, pero al día siguiente trascendieron cinco nombres del sector opositor: los diputados Juan Miguel Matheus, Ramón López y Jorge Millán, de PJ, y Marco Aurelio Quiñones y Sergio Vergara, de Voluntad Popular (VP).
El 14 de julio, Figuera habló de una ampliación a diez nombres por cada bando político y este 29 de julio, el director del medio La Gran Aldea, Alejandro Hernández, mencionó el resto de los nombres: Elimar Díaz y Julio César Moreno, ambos de PJ; además de Macario González y Desire Barboza, de VP.
De la delegación chavista aún no se sabe nada, pero analistas dan por descontado que debe tener una representación del Rodrigato, más allá del jefe del Parlamento y de Diosdado Cabello.
A través de un comunicado, este 26 de julio, la líder opositora María Corina Machado y Edmundo González informaron que no participaron en el diseño, construcción y funcionamiento del mecanismo de diálogo, pero que no serán un “obstáculo” para el “avance”. Previamente, Rubio y Figuera aseguraron que la Premio Nobel de la Paz es “parte importante” del proceso.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) no se ha pronunciado, pero uno de sus integrantes, el secretario general de Acción Democrática (AD), Henry Ramos Allup, declaró que no apoyarán un proceso donde todos sus miembros y Machado no estén representados.
Temas centrales
En su primera declaración tras regresar al país y en diferentes comunicados y entrevistas, Figuera ha dejado claro que la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) serán temas centrales de las negociaciones políticas, así como reformas electorales a través de leyes, garantías para la participación política y la libertad de expresión.
En su pronunciamiento previo al inicio de las negociaciones, Machado y Gonzalez Urrutia demandan como logros concretos y verificables: recuperación de las instituciones democráticas, liberación de todos los presos políticos, garantías reales para todos los actores sin exclusiones, cronograma electoral presidencial oportuno y el pleno respeto a la soberanía popular.
El dirigente de PJ, Juan Pablo Guanipa, también acompaña la demanda de las liberaciones plenas, renovación de los Poderes Públicos, un nuevo CNE y elecciones presidenciales con garantías en las que Machado pueda ser candidata.
En su breve comunicado del 14 de julio, para confirmar el inicio de las negociaciones para el 1 de agosto, Jorge Rodríguez habló del “fortalecimiento de la democracia”, “avanzar en la reconstrucción” y “mantenimiento de la paz” sin detalles.
Figuera ha asegurado igualmente que todos los sectores democráticos serán convocados para participar en el proceso, en una consulta nacional que se estima paralela a la mesa. No ha especificado qué sectores en concreto, pero analistas estiman que serán universidades, empresarios, ONG, gremios, sindicatos, entre otros.
Reuniones preparatorias
Se estima que el proceso negociador tenga lugar en territorio venezolano, específicamente en Palacio Legislativo, sede de la AN, en Caracas. En la capital de la República también está ubicada la Embajada de Estados Unidos. No se ha hablado de escenarios regionales, a menos que sea para la consulta nacional, ni de locaciones internacionales.
Se espera que Figuera llegue a Caracas el mismo 1 de agosto. El diario ABC de España reseñó el pasado domingo que en Madrid tuvieron lugar reuniones preparatorias de las negociaciones venezolanas. De acuerdo con el portal informativo, dichos encuentros se realizaron entre el representante del Departamento de Estado, Mauricio Claver-Carone, y Figuera.
Del lado del chavismo, el diputado Francisco Arias Cárdenas también ha pedido que la delegación que encabezara Jorge Rodríguez consulte a las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y que los acuerdos a los que se llegue con la oposición también sean sometidos a la consideración del pueblo venezolano. El exgobernador del Zulia advirtió que una cosa es dialogar con respeto y otra sentarse en la mesa a solo cumplir instrucciones de EE. UU.