ONG le aclara a Marco Rubio: El Helicoide no ha sido cerrado

Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) desmintió la información y denunció que al menos 25 presos políticos permanecen allí

Mientras el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes ante el Senado de su país que la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) de El Helicoide “ha sido cerrado”, la organización de derechos humanos Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) desmintió la información y denunció que al menos 25 presos políticos permanecen recluidos en esas instalaciones.

En su intervención ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio presentó el supuesto cierre como uno de los avances en la transición venezolana cinco meses después de la captura de Nicolás Maduro. “Se han liberado a cientos de presos políticos y la infame prisión El Helicoide ha sido cerrada”, señaló, aunque reconoció que aún hay alrededor de 400 personas consideradas presos políticos en el país.

Ante eso, JEP emitió este martes un comunicado urgente en el que contradice la versión oficial e internacional: “A la comunidad nacional e internacional: Es necesario señalar que el cierre de El Helicoide no se ha ejecutado. Si bien existió un anuncio oficial por parte de las autoridades tras los eventos del 3 de enero de 2026, los registros actualizados de nuestra organización confirman que al menos 25 presos políticos permanecen recluidos en estas instalaciones.
(…) No es posible considerar clausurado un espacio mientras existan ciudadanos privados de libertad en su interior.”

La organización hizo un llamado a la comunidad internacional y a organismos multilaterales a “mantener el seguimiento del caso bajo un criterio de verificación de hechos” y exigió “transparencia sobre el estatus real del recinto” y atención prioritaria a la situación jurídica de las personas aún detenidas.

Promesa incumplida

El 30 de enero de 2026, la mandataria interina Delcy Rodríguez anunció el cierre de El Helicoide —histórico centro de detención del SEBIN y símbolo de represión— y su reconversión en un centro social, deportivo, cultural y comercial. La medida se enmarco en una ley de amnistía general y en la liberación de cientos de presos políticos. Sin embargo, activistas y familiares han mantenido vigilias frente al edificio y denuncian que el cierre no ha sido total.

Rubio enmarcó sus declaraciones en un balance general positivo de la transición (fases de estabilización, recuperación y transición hacia elecciones), destacando el redireccionamiento auditado de ingresos petroleros y la reducción de la amenaza que representaba Venezuela para la seguridad regional. No obstante, insistió en que aún se requieren garantías sólidas antes de avanzar a comicios.