El contundente del discurso del presidente del Comité Noruego del Nobel en 15 claves
Jørgen Watne Frydnes hizo un repaso exhaustivo y crítico de los abusos cometidos por el Gobierno de Maduro. “El futuro de Venezuela puede tomar muchas formas. Pero el presente es uno solo y es horroso”, dijo.
En su emotivo y contundente discurso durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado, Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, dedicó un segmento impactante a la crisis venezolana.
Con un repaso exhaustivo y sin filtros, el jurista noruego detalló los abusos sistemáticos, las graves violaciones de derechos humanos y las torturas brutales a las que han sido sometidos los venezolanos bajo el régimen de Nicolás Maduro y destacó cómo una democracia vibrante ha degenerado en un autoritarismo feroz que emplea la represión como arma de control.
Frydnes no solo condenó estos horrores, sino que los ilustró con testimonios escalofriantes de víctimas, incluyendo niños, para subrayar la urgencia de una transición pacífica.
A continuación, las 15 frases más reveladoras de su intervención histórica:
1) Mientras estamos aquí sentados en el Ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden oír los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que están siendo torturados.
2) Este es el régimen de Nicolás Maduro. Venezuela se ha convertido en un Estado brutal y autoritario sumido en una profunda crisis humanitaria y económica. Mientras tanto, una pequeña élite en la cúspide, protegida por el poder, las armas y la impunidad, se enriquece.
A la sombra de esta crisis, miles de mujeres y niños se ven empujados hacia la prostitución y la trata de personas. Las hijas simplemente desaparecen. Los niños se convierten en objetos de comercio en manos de delincuentes que ven la desesperación humana como una oportunidad de negocio. Una cuarta parte de la población ya ha huido del país, lo que supone una de las mayores crisis de refugiados del mundo. Quienes se quedan viven bajo un régimen que silencia, acosa y ataca sistemáticamente a la oposición.
3) Cada vez más países, incluso aquellos con una larga tradición democrática, están derivando hacia el autoritarismo y el militarismo. Los regímenes autoritarios aprenden unos de otros. Comparten tecnologías y sistemas de propaganda. Detrás de Maduro están Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbolá, que proporcionan armas, sistemas de vigilancia y vías de supervivencia económica. Hacen que el régimen sea más robusto y más brutal.
4) En el núcleo de la lucha por la democracia brilla una simple verdad: la democracia es más que una forma de gobierno. Es también la base para una paz duradera. Millones de venezolanos lo saben. Año tras año, estudiantes, sindicatos, periodistas, organizaciones empresariales y ciudadanos de a pie se han movilizado en oleadas de resistencia.
5) Mientras perdían sus derechos, su alimento, su salud y su seguridad – y, finalmente, su propio futuro – gran parte del mundo se aferró a sus viejas narrativas. Algunos insistían en que Venezuela era una sociedad igualitaria ideal. Otros solo querían ver en ella una lucha contra el imperialismo. Otros más optaron por interpretar la realidad venezolana como una competencia entre superpotencias, pasando por alto el valor de quienes buscan la libertad en su propio país. Todos estos observadores tienen algo en común: la traición moral a quienes de hecho viven bajo este régimen brutal.
6) Es fácil aferrarse a los principios cuando lo que está en juego es la libertad de otros. Pero ningún movimiento democrático actúa en circunstancias ideales. Los líderes activistas deben enfrentar y resolver dilemas que quienes observamos desde fuera podemos permitirnos ignorar. Quienes viven bajo una dictadura a menudo tienen que elegir entre lo difícil y lo imposible. Sin embargo, muchos de nosotros – desde una distancia segura – esperamos que los líderes democráticos de Venezuela persigan sus objetivos con una pureza moral que sus adversarios jamás muestran. Esto no es realista. Es injusto. Y revela una ignorancia de la historia.
7) El futuro de Venezuela puede tomar muchas formas. Pero el presente es uno solo y es horroroso. Por eso la oposición democrática en Venezuela debe contar con nuestro apoyo, no con nuestra indiferencia o, peor aún, con nuestra condena. Cada día, sus dirigentes deben elegir un camino que realmente esté a su alcance, no el camino de las ilusiones.
8) La democracia no es un lujo prescindible. No es un adorno que se coloca en una estantería. La democracia es trabajo arduo. Es acción y negociación. Es una obligación viva. Los instrumentos de la democracia son los instrumentos de la paz.
Cuando la gente se niega a renunciar a la democracia, también se niega a renunciar a la paz. Quien entiende profundamente esta verdad es María Corina Machado.
9) La oposición logró encontrar un terreno común en la exigencia de elecciones libres y de un gobierno representativo. Este es el fundamento mismo de la democracia: nuestra disposición compartida a defender los principios del gobierno del pueblo, incluso cuando discrepamos en las políticas. En un momento en que la democracia está bajo amenaza en todo el mundo, es más importante que nunca defender este terreno común.
10) Cientos de miles de voluntarios se movilizaron por encima de las divisiones políticas. Fueron formados como observadores electorales y utilizaron la tecnología de nuevas maneras para documentar cada etapa del proceso electoral (…) Fue una movilización de base sin precedentes en Venezuela y, probablemente, en el mundo entero. Ciudadanos y ciudadanas de a pie, de todos los ámbitos de la vida, llevaron a cabo un trabajo sistemático y de alta tecnología de documentación en un clima de amenazas, vigilancia y violencia.
11) Pero el régimen lo negó todo. Falsificó los resultados electorales y se aferró al poder, recurriendo a la violencia. Durante el último año, la señora Machado se ha visto obligada a vivir en la clandestinidad.
12) La señora Machado ha solicitado atención, apoyo y presión internacionales, no una invasión de Venezuela. Ha exhortado a la población a defender sus derechos por medios pacíficos y democráticos.
13) El Premio Nobel de la Paz de este año cumple con los tres criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel (…) Por lo tanto, hoy, aquí, en esta sala – con toda la solemnidad que acompaña al Premio Nobel de la Paz y a esta ceremonia anual – diremos aquello que más temen los líderes autoritarios: Su poder no es permanente. Su violencia no prevalecerá sobre un pueblo que se levanta y resiste.
Señor Maduro: Debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia. Porque esa es la voluntad del pueblo venezolano. María Corina Machado y la oposición venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar.
14) Cuando se escriba la historia de nuestra época, no serán los nombres de los gobernantes autoritarios los que destaquen, sino los nombres de quienes se atrevieron a resistir. Quienes se mantuvieron firmes frente al peligro. Quienes siguieron adelante cuando otros se rindieron. …
Quienes siguieron adelante cuando otros se rindieron. Carl von Ossietzky. Andréi Sájarov. Nelson Mandela.
15) Hoy le honramos a usted, María Corina Machado. Rendimos también homenaje a todos quienes esperan en la oscuridad. A todos quienes han sido detenidos y torturados, o han desaparecido. A todos quienes siguen manteniendo la esperanza.
