Una bala en la cabeza mantiene hospitalizado a Daniel Infante #HeridosEnProtestas

El pasado 24 de agosto, Daniel Infante, su mamá Olga de Infante y su familia cumplieron cuatro meses en diligencias y asuntos hospitalarios, luego de que un proyectil se alojara en el lado derecho de la cabeza del joven de 26 años.

El 24 de abril, en el contexto de las protestas antigubernamentales que se dieron en todo el país, Daniel resultó herido tras producirse una balacera en las inmediaciones de la urbanización Cardenal Quintero, en la avenida Las Américas de la capital merideña.

Desde entonces las palabras “hospital”, “clínica”, “emergencia” y “ambulancia” definieron la cotidianidad del joven y su familia.

Entre el 24 de abril y el 18 de agosto, permanecieron en las instalaciones del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula), donde Daniel celebró, el 10 de julio sus 26 años de vida, en compañía de familiares y amigos.

La señora Olga cuenta que, luego de un proceso de terapias, Daniel se había recuperado bastante, por lo que fue dado de alta el viernes 18, faltando pocos días para cumplir cuatro meses hospitalizado. “Estaba mucho mejor, entendía lo que uno le decía, comprendía nuestras palabras, recordaba cosas, y respondía a través de señas, solo necesitaba continuar sus terapias”.

Daniel, acompañado por su mamá Olga (derecha), y su tía Roxana (izquierda)

“El domingo 20 de agosto le comenzó un dolor muy fuerte, y el lunes en la mañana convulsionó”, cuenta la señora Olga. Su tía Roxana narra que, tras descompensarse, lo llevaron a varias clínicas, donde sólo lo estabilizaban y lo mandaban a casa.

Un día Daniel vomitó. Entonces, la familia supo que las cosas no andaban bien, lo llevaron nuevamente a la emergencia del Hospital Universitario, pero ahí estuvieron desde las 11:00 de la mañana hasta pasadas las 7:00 de la noche sin que lo atendieran. Optaron por llevarlo a una clínica. Como los gastos serían muy elevados, tuvieron que buscar una alternativa.

Roxana explica que el 26 de agosto lo trasladaron al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss) de la ciudad de Mérida.

Ahora Daniel se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos de este centro de salud. El porqué de los vómitos y convulsiones estaría relacionado con la situación en la que ahora se encuentra el cerebro. “Los médicos no me dijeron que eso podía pasar. Parece que después de que salen y se recuperan, mientras su cerebro se adapta a su nueva realidad, puede tener altos y bajos. Hasta que su cerebro se estabilice, esto puede pasar”, explica la señora Olga.

Al cuadro anterior, se suma un elemento: durante su estadía en el Hospital Universitario, Daniel se infectó con varias bacterias que obligaron a los médicos a recetar antibióticos.

“Los antibióticos cuestan mucho dinero y es muy difícil conseguirlos, están agotados. Cuando los hemos conseguido, el precio va de 70 mil a 90 mil bolívares”, cuenta la mamá de Daniel, quien asegura que, además, el joven necesita fórmulas poliméricas para alimentarse. Estas fórmulas tampoco se consiguen en el mercado venezolano. “Con algunos conocidos hemos logrado traer algunas de Colombia y de Estados Unidos”.

La familia de Daniel confía en que se recuperará pronto y solicitan ayuda a quienes puedan realizar aportes, pues además de los antibióticos y de las fórmulas alimenticias, el joven requiere una prótesis de titanio que debe ser colocada en el lado derecho de su cabeza, dado que perdió la mitad del cráneo producto de la lesión.

Quienes deseen colaborar con Daniel Infante pueden ponerse en contacto con sus familiares a través de los números telefónicos 0414-1992929, 0414-8191574 y 0424-7718321; o a través del correo electrónico [email protected]

Tratamiento que debe recibir Daniel Infante