“Fue como una película de guerra”, testigo de ataque con granada en Petare

A menos de 12 horas de la explosión de una granada frente al módulo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Petare, hay dos hipótesis que surgen y deben ser investigadas por las autoridades. Mientras esto ocurre, en el hospital Domingo Luciani de El Llanito los familiares de los heridos por las esquirlas deben agregar una nueva preocupación a sus días: que sus seres queridos se recuperen del ataque, definido por testigos “como estar en una película de guerra”.

“Es muy fuerte esto, hay mucha maldad.  A ella la necesitan sus tres hijas“, exclamó la madre de María Alejandra Figuera, de 37 años, quien sufrió heridas en el estómago y está hospitalizada en terapia intensiva. En total, fueron 16 heridos -dos de ellos menores de edad y cuatro efectivos militares- los que dejó el ataque contra el módulo perpetrado por dos delincuentes en una moto KLR 650 color roja, el domingo 2 de octubre a las 5:00 pm.

De pasar a ser una persona familiar, en menos de un minuto María Alejandra engrosa la lista de personas que busca un insumo médico. Acababa de bajarse de un mototaxi cerca del módulo para ir hacia el Metro de Caracas. Había visitado a un pariente y debía regresar a Valles del Tuy, donde reside. Hoy, esta comerciante necesita una bolsa para colonoscopia que, según indicaron los médicos, es uno de los insumos que no se consigue en el mercado.

En el grupo de heridos hay dos niños. Uno de un mes de nacido y otro de 11 años de edad. Ambos fueron dados de alta entre la noche de este domingo y la mañana de este lunes.

El abuelo del bebé, Jesús Brito, dijo a Efecto Cocuyo que el cobijo de los brazos de su madre fue lo que lo mantuvo a salvo de las esquirlas. Ella recibió el golpe, su pierna fue alcanzada por algunos fragmentos de la granada, pero fue suturada en el hospital y dada de alta. Fue identificada como Marjorie Fernández, de 18 años de edad.

En esta familia, fueron tres los afectados. La suegra de Marjorie, Érika Rodríguez, de 38 años de edad, sigue internada en el hospital Domingo Luciani. Jesús, su esposo, dijo que le practicaron tres exámenes de sangre y una operación para corregir la fractura de brazo. Ahora espera que le extraigan la esquirla que se le alojó en la pierna izquierda.

“Ella estaba dejando comida a su hijo de 20 años que fue detenido el sábado, cuando vendía plátanos por ahí mismo. Su otro hijo de 17 años, que estaba atendiendo el puesto a pocos metros, fue quien los ayudó. Paró un taxi y metió a mi esposa, su cuñada y al bebé para llevarlos al Llanito“, narró el hombre en la sala de espera del hospital.

De acuerdo con las primeras pesquisas, hay dos versiones que tienen en común la venganza por una detención realizada por los uniformados del módulo, según información policial.

Una de las hipótesis señala que los funcionarios habrían detenido a revendedores de productos regulados, una familiar de estos privados de libertad discutió con un GNB y en represalia, coordinó el ataque con unos maleantes que conocía. La otra indica que la detención de un delincuente y la extorsión a sus familiares fue lo que desató la ira de sus secuaces.

Doce heridos, entre ellos dos niños, por explosión de granada en Petare

Petare nunca para

La explosión de una granada en la avenida Francisco de Miranda no alteró el grito de los buhoneros, los olores fétidos, el ir y venir de los transeúntes y los cornetazos de los autobuses. Un día después del hecho, la vida continuaba su rutina en Petare.

“Menos mal que fue un domingo, porque si hubiese sido en día de semana no sé cuántos muertos habría”, dijo una comerciante informal de ropa interior para niños que ya había recogido su mercancía cuando se escuchó la detonación. Dijo que corrió con su nieto hacia la estación de Metro de Petare y no volvió la mirada atrás para saber qué había pasado.

Esa no fue la reacción de Margarita (nombre ficticio a petición de la fuente), porque a ella sí le tocó ver el resultado de la onda expansiva. “Fue tan fuerte que me levantó de la silla. No voy a olvidar cómo esa señora salió volando por los aires con el bebé en brazos. Esto fue como estar en una película de guerra“, relató la mujer.

Contó que su madre de 69 años sufrió una crisis de tensión arterial al ver la sangre en el pavimento y a las personas heridas. La llevó al Domingo Luciani, donde compartió la sala de espera con los lesionados.

“Yo vine a trabajar, pero pensé que nadie vendría. Me dije que si no estaba nadie, me iba, pero ya ves. Aquí (todo sigue) como si nada. Aunque yo sí tengo miedo de que pase de nuevo”, dijo.

Petare granada VCMLFoto principal: Roman Camacho @RCamachoVzla