Carabobo bajo vigilancia epidemiológica por 39 casos sospechosos y 4 muertos por supuesta difteria

Volvió para quedarse. La difteria, erradicada de Venezuela hace 25 años, comenzó a reaparecer en 2016 cobrando la vida de varias personas en la región suroriental, comenzando por Bolívar y llegando a Anzoátegui, Monagas, Apure y Sucre, pero incluso se conoció extraoficialmente de una muerte relacionada con la enfermedad en Distrito Capital. Este mes, su estela se mudó al centro del país: Carabobo.

Desde el 9 de octubre hasta la fecha se contabilizan 39 casos sospechosos de difteria en la entidad y cuatro muertes relacionadas, según aseguró la epidemióloga regional María Auxiliadora Rengel, durante una rueda de prensa ofrecida este jueves 26 de Octubre en la sede principal del Instituto Carabobeño para la Salud (Insalud).

“En este momento el estado Carabobo se encuentra bajo una vigilancia epidemiológica por casos sospechosos importados, que doy fe de eso porque la investigación epidemiológica así me lo da”, sentenció Rengel.

La especialista recordó que fue tras el brote el año pasado en Bolívar, se activó el protocolo del cerco epidemiológico en Carabobo. Por lo que en la actualidad el personal capacitado para ello en la región se encuentra desplegado en los 14 municipios.

De acuerdo con los síntomas que se presentan en los casos de la enfermedad que han arribado a centros asistenciales, no ha habido criterios único para hospitalizarlos. “Muchos solo han tenido fiebre, dolor de garganta y enrojecimiento de las amígdalas, y como hay mucho temor, se ha decidido dejarlos hospitalizados para la tranquilidad de ellos y sus familias”.

El proceso del análisis de las muestras para determinar si un paciente da  positivo con la bacteria corynebacterium diphtheriae tarda 21 días y los exámenes deben ser enviados al Instituto Nacional de Higiene en Caracas.  No obstante, hasta el momento ningún paciente vivo ni los cuatro fallecidos con sospecha de la enfermedad han sido diagnosticados oficialmente con difteria porque no se han recibido los resultados.

¿Cómo se actúa ante un caso sospechoso de Difteria?

El Ministerio del Poder Popular para la Salud asociado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el ente rector en establecer el protocolo necesario para un proceso epidemiológico. Por tal motivo, la enfermedad se mantiene bajo vigilancia constante, de acuerdo a la información suministrada por representantes de Insalud.

La doctora Rengel indicó que, en primera instancia, un caso sospechoso se registra, luego se refiere a través de la red ambulatoria y/o hospitalaria pública y privada, en donde el paciente con la presunta infección inmediatamente va a aislamiento. “Es lo que debemos garantizar y posteriormente debe tener su tratamiento exacto, que es a base de penicilina cristalina”.

Considera que las cuatro personas que murieron quizás llegaron al centro de salud con un cuadro bastante grave de la enfermedad. “Los cuatro fallecidos que hemos tenido es porque llegaron a la emergencia con severas complicaciones”.

Realidad

Entre los casos con posible cuadro clínico de difteria en Carabobo se encuentra una persona ( detalles de la paciente se conservan en reserva para respetar su integridad) quien fue recluida en la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera (Chet), luego que presentara síntomas de amigdalitis y el domingo 22 de octubre fuera registrada como un caso sospechoso de la enfermedad bacteriana.

La persona dio clases el día anterior en un programa de formación y por la noche asistió a una reunión con amigos para celebrar su cumpleaños. El domingo, al ser diagnosticada como posible caso asociado a difteria, los alumnos y asistentes a la celebración fueron notificados. En total, 50 personas tuvieron contacto con ella durante el fin de semana, de las cuales ocho fueron tomados como casos de alto riesgo.

De acuerdo con el protocolo establecido por el Ministerio de Salud, al llegar un paciente con estas características Epidemiología debe realizar las investigaciones necesarias para determinar la procedencia de la infección. En el caso de la facilitadora, siendo el “paciente cero“, se activó el aislamiento para ella y las ocho personas más cercanas con las que compartió antes de ser diagnosticada con posible difteria.

Incumplimiento del protocolo

Una llamada telefónica le cambio los planes a Manuela Dubuc, estudiante de Comunicación Social en la Universidad Arturo Michelena (UAM)  quien tuvo contacto con la “paciente cero”. La ansiedad y la desesperación se hicieron presentes al saber que debía aplicarse una dosis de toxoide diftérica y penicilina para la inmunización, No obstante, la respuesta de Epidemiología en Carabobo no fue de acuerdo al protocolo.

“Termine vacunándome el martes. Desde el domingo era una ansiedad horrible porque me quería vacunar, sentía que estaba perdiendo mi vida”, relató, lo cual contradice lo expresado por la doctora Rengel, quien aseguró que el personal de salud en Carabobo se encuentra en vigilancia constante. Sin embargo, en el caso de Dubuc, asociada con el proceso de diagnóstico del  paciente cero, el seguimiento no fue el debido.

A los ocho casos más cercanos al paciente cero les aseguraron que al día siguiente de haber iniciado el aislamiento, el equipo de Epidemiología en la región asistiría a la vivienda de cada uno para hacer las investigaciones necesarias y proceder con la vacunación.

Pero la realidad fue otra. “No tuvimos el tratamiento adecuado por parte de Epidemiología, lo cierto es que se lo tomaron muy a la ligera. Nosotros fuimos suficientemente responsables para tomar la decisión de aislarnos mientras Epidemiología se apersonaba”, manifestó la estudiante de Comunicación Social.

La vacunación solo fue suministrada a los ocho casos de alto riesgo ese martes. Los familiares de Dubuc tuvieron que hacerlo al día siguiente en Tinaquillo, estado Cojedes. “No nos garantizan nada, no hay un control que ellos (Epidemiología) puedan a llevar, ya tocaría a cada quien por su cuenta cumplir el ciclo de vacunación necesario para la inmunización”.

Jornadas de vacunación

Desde este jueves 26, Insalud inició una jornada masiva de vacunación preventiva contra el presunto brote de difteria en la región, con actividades en los municipios Valencia, Naguanagua y San Diego hasta el domingo 29 en lugares como plazas, centros comerciales y estaciones del Metro de Valencia.

El resto de los municipios tendrán jornadas en la red ambulatoria del estado, por lo que desde Insalud realizaron un llamado a la calma. La epidemióloga de la región informó que cuentan con 77.600 dosis de toxoide diftérica que ha enviado el Ministerio, así como 16.000 de pentavalente. “El llamado es que vayan a los ambulatorios para que cumplan con el esquema de vacunación los niños”, dijo.

Sin embargo, desde el primer día de la jornada los carabobeños se abocaron a realizar largas colas en los puntos anunciados, ya que la noche anterior circuló un mensaje a través de Whatsapp que generó confusión entre las personas. La incertidumbre aumentó luego porque ni los responsables de los centros comerciales sabían de dichos operativos.

Nancy Rojas, de 68 años de edad  y quien llegó a las 7:00 am con su tapa boca al punto de vacunación en el Centro Comercial Cristal de Naguanagua, le pareció una falta de respeto que “llegaran personas para anotar a diez y veinte más en la lista cuando no se encontraban en el sitio”.

A pesar de lograr anotarse para vacunarse contra la difteria, al llegar el equipo de Insalud, le notificaron que no suministrarían dosis de toxoide diftérica a adultos mayores de 60 años. “Esto me preocupa cómo es posible que  personas de la tercera edad no van a ser vacunados”, Rojas considera que forma parte de un sector de mayor vulnerabilidad, por lo que no ve acertado que no los vacunen.

¿Por qué aplican tan pocas vacunas por jornada?

En cada punto donde se realiza la vacunación contra la difteria en Carabobo, se suministran entre 90 y 150 dosis diarias, lo que ha generado malestar en la población debido a la gran cantidad de personas que esperan a diario para poder inmunizarse contra la enfermedad endémica.

Lo que desconocen es que existe un proceso técnico que debe cuidarse para que la vacuna cumpla su función: respetar la cadena de frío. Las dosis deben permanecer conservadas entre 2 y 8 grados celsius, tanto en las neveras donde se almacenan como en las cavas donde se transportan a los puntos de vacunación.

La enfermera especializada en gerencia hospitalaria y de salud pública, Norka García, detalló que al sacar las vacunas de los lugares de almacenamiento, “se reparten a los diversos centros de vacunación y deben mantener esa cadena de frío. No puedo tener exceso de vacunas en las cavas donde se transportan, porque cada vez que abro la cava, así como cuando se abre la nevera, estoy perdiendo los grados de temperatura adecuados” para conservarlas, explicó.

En caso que la vacuna pierda la baja temperatura que necesita, puede degradarse y no tendrá efecto, “por eso es súper importante respetar la cadena de frío; no puedo transportar mil vacunas en una sola cava y muchos menos estar abriendo la cava cada 5 minutos, es importante que las condiciones se conserven, porque si la vacuna se degrada, pierde su efecto y no hacemos nada”.

Las vacunas son virus y bacterias tratadas biológicamente para que el sistema inmune del cuerpo humano responda a ellas al recibir la dosis; es decir, para que se cree la inmunidad.

La especialista destacó que cualquiera puede decir que está vacunado, pero no equivale a tener la certeza de que quedó inmunizado, “porque no se sabe las condiciones adecuadas para la vacunación se cumplieron”. Por esta razón, recomienda que sea aplicada la dosis en centros médicos autorizados “porque todo el mundo no sabe manejar la vacuna y no todo el mundo sabe colocar la vacuna”.

Fotos: @luijo02