Nicaragua veló a 15 muertos mientras Daniel Ortega perdió un “aliado electoral”

Nicaragua veló a las 15 personas que perdieron la vida en la “Madre de todas las Marchas“, efectuada este 30 de mayo, mientras el Gobierno se cobró la “primera cabeza política”, el presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas.

“El Gobierno de Nicaragua, reiterando su voluntad de continuar trabajando por el fortalecimiento de la institucionalidad, confirma la renuncia del presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, y está pendiente de las decisiones que conforme a la ley corresponden adoptar a la Asamblea Nacional“, indicó la Cancillería en un comunicado conjunto con la Organización de Estados Americanos (OEA).

Rivas era un gran aliado político y electoral del presidente Daniel Ortega. La oposición lo acusaba de beneficiar al Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln) en cada proceso electoral desde 2008 y diversas investigaciones periodísticas le señalaron por tener -supuestamente- una vida opulenta que no correspondía con su salario.

La renuncia de Rivas se produjo al final de una jornada en la que la incertidumbre y la indignación reinaron en Nicaragua, después de que la violencia y las muertes volvieran a las calles de las principales ciudades del país el miércoles.

Familiares desconsolados lloran la muerte de un joven nicaragüense en protesta

Tras el nuevo derramamiento de sangre fue el propio Gobierno, a través de la ministra de Salud Sonia Castro, el que se encargó de arrojar algo de luz sobre las cifras de lo que muchos ya han calificado como una “masacre“.

En diferentes centros de salud públicos y privados “se dio atención a 199 personas que resultaron lesionadas y también tenemos los 15 fallecidos“, señaló la ministra, unos datos que corroboró la Policía, que precisó que de las 15 muertes registradas, siete se produjeron en Managua, tres en Chinandega, cuatro en Estelí y una en Masaya.

Entre los fallecidos, está un adolescente de 15 años, un joven de 18 y el nicaragüense Kevin Antonio Coffin Reyes, medalla de oro en sambo en los Juegos Centroamericanos de Managua 2017.

El incremento del número de víctimas en las protestas, que ya alcanza los 108 muertos en 44 días, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, colmó la paciencia de muchos nicaragüenses y provocó una contundente reacción de la Conferencia Episcopal (CEN) en su labor como mediadora del Diálogo Nacional.

“Los obispos de la CEN condenamos todos estos actos de represión de parte de grupos cercanos al Gobierno y queremos dejar claro que no se puede reanudar la mesa del diálogo nacional mientras al pueblo de Nicaragua se le siga negando el derecho a manifestarse libremente y continúa siendo reprimido y asesinado“, resaltó.

Ante la advertencia de la Iglesia, el Gobierno, a través de su canciller Denis Moncada, solicitó “a las autoridades que coordinan el esfuerzo del diálogo nacional llamar a la calma y al cese de toda violencia, a fin de continuar trabajando por la seguridad, la justicia y la paz”.

Moncada culpó de “esta situación de violencia delincuencial” a “grupos políticos de oposición con agendas políticas específicas” que activan “formatos delictivos para aterrorizar a las familias” y negó la existencia de “fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al Gobierno”.

“No podemos aceptar que se pretenda acusar de acontecimientos dolorosos y trágicos que no hemos provocado, que jamás provocaremos”, dijo el Canciller, mientras reiteró el compromiso gubernamental con la investigación de todos los crímenes y hechos violentos.

Por su parte, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina a los estudiantes y representantes de la sociedad civil y el sector privado, hizo un llamado a intensificar las diferentes formas de protesta pacífica y a reforzar los tranques (bloqueos o barricadas).

Igualmente, advirtió que pese a que creen en el Diálogo Nacional “solo será posible seguir dialogando si se cumplen las condiciones planteadas por la CEN y si se cuenta con garantes internacionales independientes“.

Entre tanto, el Ejército aseguró que “tiene control absoluto de sus fuerzas y medios” y rechazó “todo tipo de manipulación de información falsa” que sugiere su participación a favor del Gobierno en esta crisis.

Finalmente, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó los últimos actos violentos y llamó “al Estado a detener la violencia” de los “factores represivos”.

Nicaragua vivió ayer otro día trágico, de represión, de violencia y muerte. Condenamos los asesinatos cometidos ayer por las fuerzas represivas y los grupos armados y nos solidarizamos con los familiares de las víctimas”, señaló Almagro.

Con información y fotos de EFE

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