“Pareciera que la gente viniera a Disney”, consulta popular en Florida #16jul

Desde las 4:30 de la mañana empezaron los preparativos en la escuela Cypress Bay High School en Weston, Florida. Un engranaje casi matemático para dirigir los carros, los transeúntes; familias enteras, gorras tricolores, franelas vinotinto. Todos “bueno días”, “bienvenidos” y “gracias”. Globos amarillos, azules y rojos. Tres banderas desplegadas para que la gente las firmara. Cada cierto tiempo alguien por altoparlante gritaba: “¿qué queremos?” y la respuesta unánime era repetidamente y sin equivocación: libertad.

La mayoría de quienes participaron en el centro de Broward, manifestaron su amor por el país y su dolor desde la distancia. Una movilización de cientos de personas que dijeron presente. Hasta la franquicia de comida Dunkin Douts envió de manera espontánea unas muestras decoradas con motivos alusivos a Venezuela para los voluntarios.

 

Luego, la gente pasaba sonriendo. Asentían con la cabeza al que caminaba al lado. A la 1 de la tarde ya habían participado al sur de la Florida, 49500 personas.

“Todo ha funcionado perfecto y ha sido enormemente emocionante. Pareciera que la gente viniera a Disney. Tenemos que recordar este día como uno muy especial que Dios nos dio. Tengo 16 años aquí y vengo de una empresa muy bonita que el Gobierno destruyó: PDVSA”, Raldo Lamardo.

“Esto es fabuloso. Vine a cumplir con mi país -dice él. Estoy feliz de estar aquí por mi país -dice ella”. Miguel Angel y Gracia Pietri, tienen más de 60 años juntos.

 “Nosotros vinimos a ayudar a la causa venezolana. Hay que decir presente y por eso estamos regalando cafecito a todo el que quiera. Nosotros en Cuba ya pasamos lo que están viviendo ustedes. Aquí hay un gentío, justo lo que se esperaba”, Angel Chirinos, cubano, desde el año 1978 en Estados Unidos.

“Tengo dos años aquí y no he regresado. Participo porque quiero sacar a (Nicolás) Maduro. No puede ser que haya destruido la economía como lo ha hecho, siendo un país tan rico”, Tamara González. Su hijo menor nació en Estados Unidos.

“Mi mamá tiene 91 años de edad y es la primera vez en cinco meses que se para de su cama. Está ciega y adolorida, pero cuando le dije: vamos a votar, ella me respondió: vamos”, Nelly Moskeda y su hijo. 

“Tengo 14 años aquí y no he podido regresar. Primero por mi situación y luego por mi accidente (hace siete años caí en una piscina y quedé cuadrapléjico). Siento que al venir para acá hoy, estoy poniendo mi granito de arena para que el país salga adelante”, Rubén Camargo.

“Vine aquí hoy por la lucha y la libertad de mi país, de su país. Desde que llegué hace cuatro años no he podido regresar, pero quiero que mi hija (Emma) lo conozca. Desde que nació, cada vez que cumple meses la vestimos de algún motivo distinto, pero hoy era perfecto que viniera con ese vestido”, Eduardo González refiriéndose a su hija Emma de año y medio.