A las carnicerías de Caracas llegaron los nuevos precios pero no la carne de res

Los nuevos precios de la carne de res llegaron a los frigoríficos de Caracas pero sus neveras continúan vacías. Efecto Cocuyo recorrió cuatro mercados de la ciudad este jueves 9 de noviembre, en los que constató que en las carnicerías la proteína animal aún escasea.

La mayoría de los entrevistados, dueños y encargados de los establecimientos, afirmaron que las distribuidoras continúan sin despacharles mercancía, a pesar que se hicieron públicos los precios acordados por los representantes del gremio y la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde).

La severa escasez de carne de res comenzó hace dos semanas, aproximadamente, luego que se conoció que los integrantes de la cadena de producción y comercialización de productos derivados del ganado vacuno se reunieron con el ente regulador para acordar precios consensuados.

El pasado miércoles 8 de noviembre, la Federacion Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), en voz de su presidente, Carlos Albornoz, informó que fueron notificados de los nuevos costos de los diferentes cortes de la carne de res. Sin embargo, parte de los carniceros entrevistados afirmó que no se sienten cómodos con esos precios, porque les dejan un margen de ganancias muy bajo que nos les permite vivir de una actividad económica rentable.

Sin carne desde hace 15 días

En los mercados de Chacao y de Quinta Crespo, los carniceros entrevistados expresaron que desde hace dos semanas no reciben carne.

“Solo estamos vendiendo cochino, pero no es igual; el precio es muy caro. Desde hace 15 días no nos despachan y con los precios regulados, no creo que se mejoren las cosas. Tendremos el mismo problema que hace dos años, cuando también controlaron los costos”, indicó el encargado de un establecimiento en el mercado municipal de Chacao, Eusebio González. Los otros expendios del lugar tampoco tienen carne de res para vender.

Ese panorama se repite en el mercado de Quinta Crespo, donde otro vendedor, quien prefirió mantener su nombre en reserva, indicó que le prometieron carne para el próximo martes 14 de noviembre. “No es seguro, pero, eso fue lo que nos dijeron”.

“Los únicos perjudicados somos los carniceros”

Antonio Flores, encargado de una carnicería en el mercado de Catia, indicó que la Sundde ya les mandó una notificación con los nuevos precios, pero aun así no tienen nada que vender, pues tras de dos semanas sin recibir ni un kilo de carne, le despacharon una sola res el viernes de la semana anterior y además la Superintendencia le exigió venderla Bs. 42.000, precio menor al anunciado el pasado miércoles.

En el mismo mercado, el dueño de otro frigorífico, José Gregorio Pérez, detalló lo ocurrido. “Los distribuidores llegaron con una res para cada establecimiento, acompañados por funcionarios de la Sundde, quienes dirigieron todo el proceso de venta. Vendimos toda la carne, dos kilos por persona”, mas a ese costo, dijo que no obtuvo ganancias.

“Nos pusieron el kilo a Bs. 31.000 para venderlo a Bs. 42.000, cuando el precio para cubrir gastos y obtener ganancias debería ser de Bs. 51.000”, señaló Pérez, quien aseguró que lo vendido no le alcanzó para cubrir la nómina. “Me quedé con Bs. 300.000, que no fue suficiente para pagarle a los ocho empleados”, agregó.

“Antes nos resolvíamos con los otros productos, como el hígado, el estómago, la lengua y las demás partes, pero tenemos un mes y medio sin que nos despachen esos productos”, aseguró Pérez, quien tampoco ha vuelto a recibir reses en su carnicería desde hace casi dos semanas.

Para el entrevistado, los precios acordados afectan principalmente a los carniceros. “Los productores ganan con los precios y los consumidores también; tienen que hacer cola, pero, igual pueden comprarla. Nosotros, en cambio, debemos enfrentar a la gente y vender a un precio que no nos permite cubrir costos. Los únicos perjudicados somos los carniceros”.

Sin fecha para que despachen reses

El encargado de un frigorífico del mercado Guaicaipuro, Francisco D’ Abreu, informó que el establecimiento estuvo cerrado diez días porque no tenían que ofrecerle al consumidor. “Aunque no percibimos ganancias durante ese tiempo, igual tuvimos que seguir pagando a los empleados”.

A Guaicaipuro este jueves llegaron reses y distribuyeron dos por establecimiento a Bs. 31.000 el kilo, para ser vendidos a los nuevos precios, según el corte: Bs. 38.000, Bs. 47.000, Bs. 49.000, Bs. 75.000 y Bs. 80.000 cada kilo, siendo el lomito el más caro.

“Vamos a ver si los distribuidores se aguantan, porque son ellos los que aumentan los costos. Dudo que mantengan ese precio más de dos semanas”, aseveró el entrevistado, quien desconoce si le volverá a llegar mercancía. La que recibió este jueves se agotó a las pocas horas.

El dueño de otro frigorífico en el mercado, quien prefirió resguardar su identidad, explicó que con los nuevos precios obtienen solo 8% de ganancia.

“La carne sigue siendo cara”

Miriam y Henri Báez son dos hermanos que residen en las cercanías del mercado de Catia, donde compran sus alimentos. Ambos coinciden en que es un producto muy costoso. “La carne sigue siendo demasiado cara”, dijo uno de ellos, por lo que han optado por sustituir la proteína animal por granos. Sobre las otras carnes, como la del cochino o la de pollo, las consideraron “impagables”.

Leonardo Ruiz, en el mismo mercado, aseguró que casi no compra proteína animal porque no puede cubrir esos precios. “Con la herrería (oficio que ejerce) no me alcanza y de paso, no se consigue. Compro lo que consigo y puedo pagar”.

Por su parte, Pedro Ramos, ciudadano español con 42 años en el país, volvió justamente hace dos semanas a Venezuela luego de viajar a su país natal y se encontró con las neveras vacías en las carnicerías. “Al regresar, quise comprar carne, pero nada que conseguí; supe lo de las regulaciones y lo comprendí. Nadie trabaja para no ganar”, dijo.