Comunidad venezolana en Chile en incertidumbre por llegada de Kast a La Moneda
La comunidad venezolana en Chile vive con inquietud y temor el inicio del gobierno de José Antonio Kast, quien asume este martes 11 de marzo la presidencia
Temor e incertidumbre. Así describe Luis Urbaez, liquidador de siniestros para una aseguradora, de origen venezolano, y con seis años en Chile, lo que sienten muchos connacionales ante las políticas migratorias que José Antonio Kast —quien asume este 11 de marzo el mandato presidencial— prometió implementar al llegar al Palacio de La Moneda.
Las decisiones de Kast, de extrema derecha, no solo conciernen a los cerca de 20 millones de chilenos, sino también a un estimado de 2 millones de migrantes, de los cuales el 42 % son venezolanos, según cifras del centro de estudios Libertad y Desarrollo (LyD). Sin embargo, los venezolanos también constituyen el 75 % de los inmigrantes irregulares que hoy hacen vida en la nación andina.
Urbaez es de la idea de que su país de acogida debe “ordenar la casa”, dijo en conversación con Efecto Cocuyo. Mientras tanto, considera que “los ‘checos’ (migrantes en busca de regularizar su estatus y tener sus papeles al día) deben quedarse” y que “se les dé la oportunidad de obtener sus documentos”.
Trámites a contrarreloj
Durante su tercera candidatura a la presidencia, el mensaje de Kast a los migrantes fue contundente: 2026 será “el más exitoso en expulsiones” en caso de asumir el poder, asunción que se concreta este miércoles.
“La invitación es que si alguien quiere volver algún día a Chile y está en situación irregular, tome todas sus cosas, se vaya y después postule a ingresar de nuevo; pero con todos sus documentos en regla, como corresponde”, sentenció el dirigente.
LyD detalla en su informe que 336 mil extranjeros han entrado a Chile de forma irregular; 252 mil, según la investigadora, provenientes de Venezuela. Para Kast, estas personas “entraron por la ventana y no por la puerta”, y aseguró que quienes permanezcan en el país sin documentos en regla, o sean prófugos de la justicia, “se van a encontrar con la autoridad”.
Wuinder Materán, programador que desde hace ocho años escogió a Chile como su segundo hogar, no entiende por qué las autoridades se niegan a regularizar a las personas que están libres de antecedentes penales.
“Sin duda hay mucha gente buena y trabajadora, que vino a hacer las cosas bien; solo que entró irregular a Chile porque no tenía más opción”, agregó.
Migrantes entre la poca tolerancia y el respeto
Chile es el quinto país de mayor acogida de migración venezolana, después de Colombia, Perú, Estados Unidos y Brasil. El Centro de Estudios Públicos (CEP) de Chile reveló que, para finales de 2023, siete de cada diez chilenos (sin distinción entre ideologías políticas) estaban “muy de acuerdo” en que la entrada de extranjeros elevaba los índices de criminalidad.
Karem Alejandra, también proveniente de Venezuela, cree que hay poca tolerancia con el extranjero. “Ya a la gente no le importa si se trata mal o se discrimina a alguien por su nacionalidad”. Sin embargo, dice que desde que llegó fue acogida “con mucho cariño (…) siempre exceptuando algunos casos”.
Ella se asentó hace ocho años en Chile, donde ya vivía su hermano. Empezó como mesonera y terminó como recepcionista administrativa. Materán coincide con ella: el trato de los chilenos hacia él y su familia “ha sido muy bueno”, pero subraya que a veces “los medios y las redes (sociales) magnifican lo que sucede”.
No obstante, relató una experiencia particular con la PDI (Policía de Investigaciones), donde recibió un maltrato al solicitar información sobre un trámite para su hija, quien acababa de llegar a Santiago. “El trato fue hostil por parte de los funcionarios. Recién habían asesinado a uno, y fueron unos venezolanos. Eso trajo mucho odio en ese momento para nosotros”, explicó a Efecto Cocuyo.
Si hay algo en lo que Luis, Wuinder y Karem coinciden es en que quienes tengan algún tipo de prontuario sí deberían abandonar Chile. Otros entrevistados lo suscriben.
Alejandro es caraqueño y llegó al país austral en 2016, por la estabilidad que prometía y la facilidad en aquella época para obtener los documentos pertinentes. Le parece que el enfoque de Kast “es lo correcto”, pues cree que la migración descontrolada ha disparado las tasas de criminalidad. Ricardo, su hermano, coincide. Para él, la migración descontrolada genera problemas “porque al final no sabes quién está entrando a tu casa”.
Y al igual que Alejandro, afirmó que la mayoría de los venezolanos que conocen preferían a Kast, de derecha extrema, que a su rival en los pasados comicios, Jeannette Jara, militante del Partido Comunista de Chile y ministra del Trabajo y Previsión Social en el gabinete de Gabriel Boric.
Migración que hace aportes
La Agencia de las Naciones Unidas para la Migración (OIM) ha destacado el impacto positivo de la comunidad venezolana en Chile, especialmente en el ámbito económico.
En un estudio avalado por la Organización en noviembre de 2023 se evidenciaron “importantes aportes en materia fiscal, inversión empresarial y generación de empleos” y se destacó un impacto fiscal de 410 millones de dólares durante 2022, que podría haber ascendido a 510 “si se regularizaba a aquellos que participaron del proceso de empadronamiento”.
“Otro dato relevante es que, según las estimaciones realizadas en el estudio, 51,2 % de las personas venezolanas cuenta con niveles educativos superiores a la educación media chilena (…) Si bien estas cifras son positivas, solo 36,9 % ejerce su profesión”, detalló la agrupación en una nota de prensa.
Reunión de MCM con comunidad venezolana
José Antonio Kast toma posesión en horas del mediodía de este 11 de marzo como nuevo inquilino del Palacio de La Moneda.
Entre los 1.150 invitados a la ceremonia está María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025. Kast se ha referido a ella como “el comienzo de un nuevo camino o el final del túnel para efectos de la libertad”.
Machado convocó una movilización para el día siguiente con los venezolanos en Chile, programada para las 5:00 de la tarde en Paseo Bulnes con Parque Almagro, en el sector de Santiago Centro.
Texto colaboración de María Eugenia Lorenzo
