Niegan visita de los abogados a presos en sótanos de la Dgcim, denuncia Sebastiana Barráez

La periodista de la fuente militar consideró importante exigir una fe de vida de los militares privados de libertad por ese cuerpo de seguridad

A los presos en los sótanos de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) se les habría negado la visita de sus abogados este miércoles, 10 de julio, por segunda semana consecutiva según denunció la periodista de la fuente militar Sebastiana Barráez a través de su cuenta en Twitter.

La comunicadora social detalló que este miércoles en horas de la madrugada “regresaron a los sótanos a varios de los hombres detenidos” que se habrían llevado el martes 9 de julio, pero que no se sabe del paradero de 10 mujeres que también estarían recluidas en ese centro.

“Es miserable y ruin cómo en la Dgcim juegan con las familias de esos detenidos, muchos de ellos torturados”, expresó y añadió que la familia del teniente coronel Igbert Marín Chaparro “tiene más de dos meses que no sabe de él, no lo ha visto ni oído, tampoco sus abogados”, señaló en la red social.

Padre del Tcnel Igbert Marin Chaparro exige fe de vida de su hijo, detenido en las cárceles de DGCIM; ya que, no ha tenido ninguna comunicación con él en las últimas 10 semanas @medinaroaalonso @mbachelet @jguaido @vladimirpadrino @NicolasMaduro

— Giovanna De Michele (@giovdemichele) July 10, 2019

Marín Chaparro, quien era comandante del batallón de infantería motorizada Juan Pablo Ayala, fue detenido el pasado 2 de marzo entre un grupo de nueve militares que fueron acusados de traición a la patria, instigación a la rebelión y acciones contra el decoro militar.

Fe de vida

Barráez aseguró que los funcionarios de ese cuerpo de seguridad no dan explicaciones sobre el estado de los privados de libertad: “No hay fe de vida. Hay familias que viven en el interior del país y tienen mucho tiempo sin saber de sus seres queridos”. También aseguró que “desde la tortura y asesinato del capitán de corbeta Acosta Arévalo hay mucho miedo entre ellos”.

Además, denunció que no a todas las familias les permiten llevar comida a los detenidos. También aseguró que “la modalidad de tortura” ha variado. “Los cubanos han afinado la estrategia. Se percataron de que allí hay oficiales bien formados y tratan de doblegarlos hasta la sumisión”, escribió en uno de varios tuits.

La periodista hizo un llamado a exigir la fe de vida de estos privados de libertad en la Dgcim: “Está ocurriendo algo con la vida de esos militares a quienes no les permiten llamar, hablar, leer, comer apropiadamente ni comunicarse con sus abogados”.

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Autor(a)

Periodista egresada de la UCV. Estudiante del posgrado de periodismo de investigación del grupo editorial Perfil y la Universidad del Salvador en Argentina.